Los miedos y la fobia
El miedo
es una experiencia normal. Puede deberse a un peligro
real, pero si es un temor a algo imaginario, se transforma
en fobia.
La fobia
es un miedo persistente y excesivo, un miedo exagerado,
quienes la padecen evitan o huyen de situaciones particulares.
Se puede temer a todo, a la gente, a los aviones,
oscuridad, animales y situaciones.Los síntomas
de las fobias son sequedad en la boca, palpitaciones,
aceleración del pulso, mareos, transpiración,
y además un gran deseo de evitar lo que se
teme.
Quienes padecen fobias se dan
cuenta que su miedo es exagerado, pero no pueden hacer
nada ya que enfrentar su miedo les trae un gran sufrimiento
psicológico.
El ataque de pánico
es una sensación de terror intenso acompañada
de síntomas físicos como taquicardias,
ahogos respiratorios, vértigos, mareos, visión
borrosa, sensación de desmayo inminente, sensación
de hormigueo en los brazos.
Otro síntoma es la despersonalización,
que es cuando siente que su cuerpo se alejó
de su mente, es como si estuviese en un sueño.
Estos ataques de pánico pueden mostrarse en
distintas actitudes como empezar a quedarse en su
casa, no salir, y evitar lugares muy concurridos.
Personalidad del fóbico.
Son personas muy exigentes, que
probablemente de jóvenes tuvieron fuertes responsabilidades,
tienen capacidad de liderazgo, son personas ansiosas,
personas que han tenido madres sobreprotectoras que
les dejaron el mensaje de que el mundo es un lugar
peligroso. Tienen tendencia a hacerse cargo de los
demás, son personas hiperactivas, y poseen
hostilidad reprimida.
Detrás del miedo está el miedo al abandono,
a quedarse sin sostén emocional.
Existen personas que dan paz a la persona con fobias
y se lo llama "acompañante contra fóbico".
En la mayoría de los casos, la situación
que se presenta es la siguiente; la persona que acompaña
a alguien con fobias lo hace porque cree que será
temporal, pero luego que pasa el tiempo y ven que
no cambia, entonces comienzan a perder la paciencia
y a maltratarlos porque creen que son caprichos y
eso aumenta el miedo al abandono en la persona con
fobia.
La raíz de la fobia es
el miedo a los padres que tienen todos los hijos.
En principio es normal pero cuando estos miedos se
hacen profundos, entonces paralizan.
Tenemos tres opciones, podemos
huir y tratar de evitar la situación que nos
genera temor, simular que en realidad tenemos otro
problema, o enfrentarlo y superarlo.
Sin apresurarnos debemos darnos
tiempo, y vencer nuestras ataduras, sabiendo que Dios
está trabajando en nosotros y nos quiere libres
para servirle con autoridad. La autoridad no es solo
frente a los demonios sino que también tiene
que ver con el dominio propio.
Por otro lado la religiosidad
ha generado ataduras y temores en muchas personas
creando una falsa imagen de Dios. Hay enseñanzas
aún dentro de muchas iglesias, que cierran
la mente y dan más temores.
Pero el Espíritu Santo nos libera, nos hace
más seguros, nos hace más firmes, abre
nuestra mente y activa la creatividad.
Para muchas de las personas que caen en iglesias legalistas,
libertad significa desprotección y por eso
necesitan reglas firmes, porque entienden la libertad
como el ser abandonados.
El egoísmo alimenta los
miedos y las fobias, algunas personas viven refugiadas
en su miedo, pensando sólo en sí mismos
y en sus propios temores, entonces los síntomas
crecen en aquellos quienes no aprenden a sacar algo
de sí mismos y compartirlo con otros.
En el contexto de soberanía
de Dios sobre nosotros que se describe en el Salmo
23, vemos que el salmista hizo a Dios su máxima
autoridad. David declaró Él es mi Pastor,
estoy bajo sus órdenes.
Y como consecuencia de vivir bajo el Señorío,
es que podemos afirmar: Él proveerá
todos los recursos para mi vida, traerá paz
a mi corazón y descanso a mi alma. Me hablará,
me enseñará, me hará discípulo
en su barca. Me alentará, me estimulará,
llenará de paz mi alma. Dará una palabra
de sabiduría para saber qué camino tomar
y qué decisión hacer.
El valle de sombra de muerte es cuando estamos solos,
cuando nos han dejado, cuando vienen los peligros
que debemos afrontar, al parecer, solos, pero hay
una presencia, una unción, una gloria de saber
que Él está; que no estamos solos en
esta situación.
Sigue el salmo mencionando Su vara y Su cayado, estos
son elementos de autoridad, para echar animales peligrosos.
La vara la usará contra los enemigos que estarán
bajo su juicio. El es nuestra venganza, Él
los destruirá. En cuanto a mí, dice
el salmista, me seguirán el bien y la misericordia.
La raíz de todo miedo
es el ser abandonados, pero declaremos como David,
el Señor no me dejará nunca, estaré
con Él, porque lo hice mi máxima autoridad.
Si
esta palabra llegó a Tu corazón escríbeme
tus comentarios a info@presenciadedios.com
Pastor Bernardo Stamateas