LA HOMOSEXUALIDAD
Bernardo Stamateas
" El miedo al otro"
1- Introducción:
Se define a la "orientación
sexual" como la preferencia de una persona al seleccionar
el sexo de la otra con quien se relacionará
sexualmente. Cuando esa relación es hombre-mujer,
hablamos de orientación heterosexual; cuando
es hombre-hombre o mujer-mujer decimos que la orientación
es homosexual y cuando la relación es con ambos
sexos (pero predominando uno) la orientación
es bisexual; cuando es con ambos sexos (da lo mismo
hombre o mujer) es ambisexual
La homosexualidad es la atracción
romántica, deseo sexual y actividad sexual
de una persona con otra del mismo sexo. Erróneamente
algunos limitan la definición al contacto genital
dejando de lado algo muy importante como son el deseo
y la fantasía sexual.
Tal vez sea importante remarcar
aquí que nacemos con un sexo definido desde
lo biológico: varón o mujer (pene, vagina,
testículos, ovarios, etc.), a esto en sexología
lo conocemos como sexo biológico; este sexo
es heredado. Pero el uso que se le de a este cuerpo
puede no coincidir con el sexo biológico. A
este uso lo llamamos sexo genérico. Es el uso
que hacemos de nuestro cuerpo. Así podemos
ser de sexo biológico masculino pero genéricamente
actuar como mujer.
2- Algunos mitos sobre
la homosexualidad .
Es importante poder desterrar
algunos mitos sobre la homosexualidad que existen
en nuestras iglesias.
- Mito: "Todos los homosexuales
son neuróticos y tienen trastornos en su conducta
y en su capacidad intelectual".
Falso. Aunque muchos de ellos
han tenido experiencias y dificultades en su infancia
(como muchos heterosexuales) el ser homosexual no
disminuye o afecta necesariamente su capacidad intelectual
o sus relaciones interpersonales. La historia confirma
esto: filósofos como Platón, Aristóteles,
Sócrates, pintores como Leonardo da Vinci,
Miguel Ángel, escritores como Walt Whitman,
Federico García Lorca, Shakespeare, Sófocles,
Oscar Wilde, la reina Cristina de Suecia, actores
como Rodolfo Valentino, compositores como Beethoven,
Tchaikovsky, emperadores como Alejandro Magno, Adriano,
Calígula, Claudio, Nerón, Julio César,
etc., fueron homosexuales.
-Mito: "Todos los homosexuales
son afeminados".
Falso. Muchos homosexuales no
poseen absolutamente ningún rasgo de "marica".
Muchos de ellos son "masculinos", "femeninas". ¿Cuántas
veces hemos escuchado la frase "lo que menos me imaginaba,
es que fulano era homosexual"?
-Mito: "Todos los homosexuales
acostumbran seducir a adolescentes varones".
Falso. No cabe duda que muchos
sí lo hacen, pero no todos. Algunos nos manifestaron
que tal idea les es "repulsiva"; existen parejas con
una convivencia de varios años, donde la idea
de seducir a otro es vivido de la misma manera en
que una pareja heterosexual podría vivir la
infidelidad.
-Mito: "Los homosexuales tienen
una sexualidad distinta de la de los heterosexuales".
Falso. Masters y Jonson estudiaron
a 300 homosexuales durante más de 15 años,
cuyas reacciones sexuales se estudiaron en laboratorio
certificando que las reacciones fisiológicas
como por ejemplo el ciclo de respuesta sexual (excitación,
meseta, orgasmo y resolución) eran iguales
a la de los heterosexuales. Motivo también
que tira abajo la teoría de que la homosexualidad
sería genética, ya que si así
fuera esto hubiese modificado el ciclo de respuesta
sexual.
-Mito: "A todos los homosexuales
les gustaría ser heterosexuales".
Falso. Muchos están contentos
con su condición, organizaciones como "SIGLA"
(Sociedad de Integración Gay-Lésbico
Argentina), "Cuadernos de existencia lesbiana", "Asociación
gays por los derechos civiles", dan cuenta de que
muchos se sienten "felices" por su condición.
El 28 de junio se considera el día Internacional
del orgullo gay y lesbiano. A las mujeres homosexuales
se las conoce con el nombre de lesbianas, en honor
a la poetisa griega Safo que vivía en la isla
de Lesbos y allí ejercía su homosexualidad.
Hasta donde conocemos, en Capital
Federal existen dos iglesias evangélicas pastoreadas
por y para homosexuales. Hoy la homosexualidad se
ha transformado para muchos de ellos en un "estilo
de vida" (gay).
-Mito: "Todos los afeminados
son homosexuales".
Falso. Al igual que la afirmación
de que todos los homosexuales son afeminados. Una
persona puede ser delicada, en su forma de ser, esto
no significa que su orientación sea homosexual.
Aquí nos gustaría remarcar lo importante
de los "diagnósticos" que se realizan a la
ligera. Muchos al ver al afeminado dice: "va en mal
camino", "éste si no termina siendo homo..."
y frases así que lo único que hacen
es condicionar a quien las escucha
a creer que a la larga terminará siendo homosexual.
Esto lo conocemos en psicología como "profecía
autocumplidora".
Lo hemos visto cumplirse una
y otra vez: "serás un fracasado", "serás
una solterona", etc. De una manera inconsciente la
persona hace que esto se cumpla.
También es falso que las
lesbianas (homosexualidad femenina) son todas "machonas"
o "masculinoides".
-Mito: "La homosexualidad es
contagiosa".
Falso. No se contagia, ni se
hereda, ni es genética. Le temen a la homosexualidad
aquellos que no tiene un sano desarrollo psicosexual
y su imagen masculina o femenina clara y desarrollada.
Esto se ve claramente en los que "castigan y castigan
y castigan" a los homosexuales como los únicos
y peores de los pecadores.
Si nos quitamos éstos
y otros mitos estaremos en mejores condiciones para
poder aconsejar, pastorear y comprender.
3. Tipos de homosexualidad
.
Sabemos, como dicen las Escrituras
que toda homosexualidad es pecado a los ojos de Dios.
Ahora cuando aconsejamos pastoralmente a un homosexual
debemos tener en cuenta frente a qué tipo de
homosexualidad nos encontramos.
Homosexualidad situacional:
Son las relaciones que ocurren
en aquellas circunstancias especiales en las cuales
no hay personas del sexo opuesto,
como por ejemplo en el ejército, las cárceles,
monasterios y otras instituciones en las cuales por
períodos prolongados no se puede acceder a
la relación heterosexual. Salida de esta situación
la persona suele volver a su orientación heterosexual.
También es llamada técnicamente homosexualidad
por privación.
Homosexualidad transitoria:
Esta se da en un período
especial de desarrollo psicosexual del ser humano.
En
la infancia pueden darse los
juegos de carácter homosexual (entre el mismo
sexo) y en la adolescencia comparación de sus
genitales, masturbación mutua, juegos y toqueteos.
Es en la adolescencia donde se define la orientación
sexual, por eso es difícil hablar de homosexualidad
(como estructura) antes de que el desarrollo psicosexual
esté completado.
Homosexualidad reprimida
o latente:
Es la persona que siente atracción
y deseo de involucrarse en relaciones
homosexuales, pero no lo reconoce
porque lo ha reprimido. Generalmente esta represión
se manifiesta a través del odio y persecución
hacia todo homosexual, a través de una gran
masculinidad y a través de los celos delirantes.
Hemos conocido grandes "perseguidores" de los homosexuales,
"caer" en aquello que condenaban. A veces el más
moral esconde una gran inmoralidad. La homosexualidad
latente puede ser reconocida por la persona pero solamente
en la fantasía, sin jamás llegar a practicarlas.
Las tendencias se reprimen por la angustia que genera
el solo hecho de pensar que se es homosexual. En una
oportunidad nos contaron de un homosexual convertido
al Señor, que dejó su práctica
homosexual (la reprimió más bien) y
luego de varios años casarse, tener hijos,
servir en una iglesia; cuando menos se esperaba, deja
todo y cae en la homosexualidad. Como consejeros debemos
tener en cuenta que dejar el síntoma, no significa
haber resuelto las motivaciones que llevaron a la
homosexualidad, así como un alcohólico
puede dejar de tomar y seguir siendo una persona inmadura,
iracunda y agresiva en su estructura de personalidad.
La pastoral no apunta sólo a los síntomas
sino a cambiar las motivaciones y la estructura de
personalidad patológica.
4. Homosexualidad como
estilo de vida .
Es la manifestación abierta
de su conducta sexual. La persona asume su orientación
sexual en la sociedad como una forma de pensar y de
vivir. Antes se nos enseñaba que la homosexualidad
era una perversión, hoy que es un estilo de
vida. Muchos científicos consideran que la
homosexualidad no es una anormalidad, ni enfermedad,
ni perversión. La American Psychological Association
y la American Psychiatric Association establecieron
en 1974 que no debe ser considerada ninguna perturbación
emocional; a esta conclusión llegaron al ver
a gran cantidad de homosexuales productivos y bien
adaptados (¿o fue una decisión por presión
y conveniencia política...?).
Este tipo de homosexualidad es
el más difícil de tratar, ya que la
persona no siente angustia por ser homosexual y no
se puede curar a quien no se sabe enfermo.
5. El origen de la conducta
homosexual.
Dentro de los conocimientos que
hoy disponemos en las ciencias, especialmente en la
psicología no existe un criterio unánime
sobre la etiología de la homosexualidad. Las
largas discusiones científicas siguen y cada
vez interesa menos en este círculo el estudio
sobre el origen ya que para qué investigar
lo que hoy casi por unanimidad en los medios psicológicos
se considera normal.
Podemos decir aquí que
nos sorprende enormemente la superficialidad y el
poco nivel científico de muchos libros cristianos
al encarar este punto. La gran mayoría de los
mismos siguen un esquema simple como el comenzar a
fantasear con imágenes homosexuales, luego
se pasa a la práctica y al "hábito".
El error es mucho mayor cuando se trata de sostener
esta teoría con la Biblia. Al escribir este
capítulo tenemos a nuestro alcance algunos
de estos libros escritos con el afán de poder
dar las explicaciones a algo que realmente es complejo.
Como creyentes debemos no aventurarnos a sostener
lo que científicamente aun hoy investigamos.
Viene a nuestra mente el caso
atendido en el hospital donde trabajamos. Era un joven
que hizo su consulta por "problemas sexuales". Inmediatamente
al tomar asiento relató que él había
sido homosexual y que "el Señor me transformó,
cambió mi vida, renuncié y soy libre
por la sangre de Jesús". Bien, le dije: ¡qué
bueno que hayas tenido una experiencia de este tipo
tan profunda!
Inmediatamente continuó
diciendo: así que empecé a salir con
una mujer de mi iglesia.
Le dijimos: ¿y cuál
es el problema? Contestó: ¡Es que no
tengo erección!
Esta falta de erección
nunca le había sucedido en su experiencia homosexual,
pero sí en su experiencia heterosexual. Un
par de preguntas más señalaron y mostraron
cómo solamente el proceso había comenzado,
cómo con el Señor había dejado
su conducta homosexual pero había que seguir
trabajando en descubrir y limpiar el sótano
también...
En cuanto a los factores psicológicos
no podemos atribuir la homosexualidad a una sola causa.
El antiguo modelo de una madre fálica o absorbente
y un padre pasivo e inútil que no tiene lugar
en esa estrecha relación madre-hijo (ni intenta
tenerla) la seguimos observando con frecuencia, pero
no debemos caer en el error de creer que está
todo dicho. Para nada, todavía hay muchísimos
factores más.
Las identificaciones juegan un
papel importante, por ejemplo, para la niña
el primer modelo de identificación como imagen
femenina es su propia madre, una madre feliz y enamorada
con su marido y contenta de su función de mujer
y su función maternal (en ese orden). Lo mismo
sucede con la imagen del padre; hemos visto en algunas
lesbianas una imagen totalmente temerosa, distante,
fría y temible.
Pero no termina todo ahí
ya que existen las identificaciones inconscientes,
las cuales operan en forma fuera de "lo que uno sabe".
Hemos visto mujeres sentirse feas y no deseables para
los hombres, buscar una "novia" a la cual idealizar
y representar como el ideal de mujer que les hubiese
gustado ser. Así la admiración les lleva
a la proyección de este ideal de quien se han
enamorado.
Muchas lesbianas presentan gran
inseguridad en su papel femenino frente a los varones
y aun algunas, un profundo rechazo sobre su femineidad,
esto visto especialmente en las mujeres con comportamientos
varoniles y que asumen un posición activa en
la pareja. También se da en las parejas donde
se asume un rol altamente maternal, una madre cuidadora
o hemos visto, siempre enfatizando la múltiple
causalidad psicológica interviniente en esta
orientación sexual. También los traumas
sexuales y la violencia familiar juegan aquí
un papel importante.
Los mandatos familiares es otro
capítulo que merece un libro. Los mandatos
son los mensajes que se trasmiten en forma oral o
conductual por la familia a sus hijos, generalmente
en forma inconsciente; familias donde los mandatos
han sido: las mujeres son una porquería, la
vida es dura, todos te engañan, éste
es medio maricón, el casamiento es peligroso,
etc. Ancestrales que rehacen sobre el hijo traumas
sexuales, miedos, etc. que un profesional debe revisar
y analizar en profundidad.
Para la homosexualidad masculina
también vale lo dicho anteriormente, especialmente
las identificaciones sufridas con el padre, que generalmente
son las de un padre débil, pobre afectivamente,
ausente y miedoso. Esto los lleva a identificarse
en otro rol y buscar afecto en otro hombre. Muchos
homosexuales como bien señaló Freud,
buscan a un joven parecido a él mismo para
amarlo como su madre lo amo. Dice literalmente:
"En todos los casos investigados
hemos descubierto que los invertidos pasan en los
primeros años de su infancia por una breve
fase de fijación a la mujer (a su madre en
la mayoría de los casos), y que después
de esta fase heterosexual se identifican con la mujer
y se toman a sí mismos como fin sexual, esto
es, partiendo de una posición narcisista, hombre
jóvenes y semejante a su propia persona, a
los que quieren amar como la madre los amó
a ellos"
.
También señala
Freud, que recién después de la pubertad
tiene lugar la decisión definida de la orientación
sexual. Afirma también que la frustración
y la falta de un padre enérgico favorecen la
homosexualidad y reprimen su agresividad.
El papel de la madre erotizadora
también es frecuente en nuestra observación;
esas madres que dormían con sus hijos, los
acariciaban eróticamente, les compartían
como a sus mismos maridos todas sus inquietudes y
planes y le daban un lugar de privilegio en sus vidas
por sobre sus hermanos. Es una madre capturadora la
que crea un vínculo tan asfixiante que no hay
lugar para otra mujer. Es interesante que algunos
homosexuales dicen no haber tenido fantasías
eróticas con mujeres, pero sí con su
madre o hermana.
Muchos homosexuales temen a las
mujeres, por eso se refugian en la conducta homosexual,
pero remarquemos nuevamente que aún hay mucho
más para explicar y analizar.
Es importante señalar
que los homosexuales puros casi no existen, es decir
que casi todo homosexual también ha tenido
experiencias o fantasías heterosexuales. No
se es "puro homosexual". Nosotros decimos pastoralmente
a los homosexuales que hemos atendido que "detrás
de todo homosexual hay un heterosexual reprimido",
reprimido por múltiples factores que analizaremos.
6. Grados de homosexualidad.
Otro elemento útil para
la pastoral es la escala de Kinsey.
Es una escala numérica
que sirve para describir la orientación sexual,
basándose en sus conductas. Ha sido usada por
más de 40 años, y no debe usarse en
forma rígida.
0 = Conducta exclusivamente heterosexual.
1 = Conducta predominante heterosexual;
ocasional homosexual.
2 = Conducta predominante heterosexual;
más que ocasional homosexual.
3 = Conducta heterosexual y homosexual
por igual.
4 = Conducta predominante homosexual;
más que ocasional heterosexual.
5 = Conducta predominante homosexual;
ocasional heterosexual.
6 = Conducta exclusivamente homosexual.
También puede sumarse
a esta escala otros elementos importantes: el amor,
la atracción sexual, la fantasía. Por
ejemplo: 0 = Fantasías exclusivamente heterosexuales,
etc.
Según el nuevo informe
Kinsey entre el 62 y 79 % de los denominados homosexuales
han tenido relaciones heterosexuales, lo cual mostraría
que los homosexuales "puros" no son tantos.
7. Tipos de pareja.
En un estudio realizado por dos
profesionales a 686 varones y 293 mujeres de San Francisco
se han recogido datos que llevaron a delimitar 5 tipos
de parejas:
Parejas unidas:
que son casi un "matrimonio".
Parejas abiertas:
casi un matrimonio pero que mantiene otros compañeros
sexuales.
Funcionales: gran
número de compañeros sexuales.
Disfuncionales:
con gran número de compañeros pero con
problemas sexuales y con notables sentimientos de
malestar por su homosexualidad.
Asexuales: frecuentes
problemas de tipo sexual y poco interés en
el sexo.
8. La homosexualidad
en nuestro país .
En nuestro país y también
en todo el mundo, la homosexualidad ha cobrado un
auge mucho mayor que en tiempos pasados donde se reprimía
y se tapaba la conducta homosexual.
En Buenos Aires de viernes a
domingo los homosexuales hacen su aparición
pública desde la 9 de Julio hasta Coronel Díaz.
Los sábados por la noche se pueden ver cientos
de hombres transitar y mostrar su condición
especialmente en Santa Fe y Pueyrredón
Desde locales como Contramano,
Bunker y otras decenas más son exclusivamente
homosexuales; allí se encuentran para compartir,
tener sus shows, etc. Los homosexuales se encuentran
en los medios de comunicación y reclaman sus
derechos constitucionales, apoyados por "pastores"
y "reverendos" de "Iglesias liberales de Cristo",
"Independiente de Cristo", algunas de las iglesias
históricas, etc.
Para el gay, aun los heterosexuales
son gays pero se reprimen. Esto no es casual ya que
muchos que buscan alguna aventura homosexual son casado
y con hijos pero manifiestan que son insatisfechos
en su vida de pareja: "necesito algo más",
como nos manifestaba un paciente en estas condiciones.
La gran mayoría ha comenzado
su homosexualidad habiendo transitado alguna vez por
algún baño público. Algunos expresaron
que antes del sida era frecuente encontrar hasta tres
personas teniendo relaciones simultáneas en
algún baño de Buenos Aires.
Sin embargo el mundo lésbico
sigue siendo medio misterioso ya que las mujeres no
poseen lugares tan públicos como los varones.
Hasta donde llega nuestra información, en Buenos
Aires existe un solo pub exclusivamente para mujeres:
Vivir en Jufré al 100. Allí pueden expresar
su amor y su sexualidad sin ningún problema
por sentirse miradas o juzgadas. Por supuesto existen
muchísimos locales, discos donde predominan
ambos tipos de homosexualidades, tanto para varones
como para geishas como ellas mismas se denominan.
Nuestra sociedad promueve lentamente
estas conductas. Constantemente se publican en periódicos
y revistas y se pasan en las pantallas de televisión
anuncios y spots publicitarios en lo que de forma
subliminal se acepta como normal e incluso se fomenta
el lesbianismo como alternativa. Podríamos
citar ejemplos y reproducir imágenes suficientes
como para llenar todo el libro. Desde la antigüedad
hasta nuestros días, la "sociedad" ha intentado
vender estos comportamientos como normales.
La homosexualidad va cada vez
no sólo en aumento, sino que se va conformando
en organizaciones cada vez más complejas tanto
dentro de iglesias católicas como de iglesias
protestantes. Se dice que el 8 al 12 % de la población
mundial es homosexual. Tanto Dinamarca como Australia
aceptan sus casamientos y ya muchas iglesias a lo
largo del mundo realizan sus ceremonias religiosas
pidiendo la bendición de Dios.
Hace un tiempo nos enviaron desde
los EE.UU. un pequeño folleto (junto con otro
material) acerca de cómo los hijos debían
decirle a sus padres que eran gays, cómo buscar
las palabras, el momento, los prejuicios más
frecuentes, etc. A su vez también nos enviaron
un folleto titulado : "Nosotros somos
padres que tenemos hijos homosexuales", donde se alienta
a aceptarlos, quitar las posibles culpas familiares
sobre el hecho de que su hijo es gay y que ellos son
gay por naturaleza...
También es importante
señalar que casi no existe congreso o jornada
científica de sexología donde no se
argumente a su favor. Sin lugar a dudas el enemigo
está ganando terreno firmemente, mientras en
la iglesia del Señor...
9. La homosexualidad
en la tradición
En Grecia la actitud hacia los
homosexuales fue distinta que la del pueblo judío.
La forma más noble del amor era entre un hombre
de más edad y un adolescente. Así lo
vemos en la Ilíada de Homero (paiderastia),
como una variante del amor; el adulto le enseñaba
como consejero, guardián, etc., el arte de
la guerra, las costumbres, la caza y sí se
daba, el vínculo amoroso.
La pedofilia era, para los griegos,
la forma más importante de educar al varón
joven. Ya en el siglo IV a.C. estaba tan institucionalizada,
que era como un rito.
El "amante" frecuentaba a la
familia del adolescente al que amaba solamente si
los padres lo consideraban un buen candidato para
su hijo. A veces si no se daba el erastes (amante)
"raptaba" como en las mejores películas a su
amado. En Esparta la convivencia homosexual era común,
tolerada y aceptada.
En Roma era muy ambigua, se aceptaban
las relaciones activas con jóvenes esclavos
dentro del marco de la bisexualidad. Era normal si
cumplía con los siguientes requisitos: la persona
no debía descuidar sus deberes hacia el estado,
debía ser con personas de condición
inferior como los esclavos, y el ciudadano siempre
tenía que tener una religión activa.
La bisexualidad activa era bien
vista, no así quien sólo tenía
relaciones homosexuales. Estas eran el complemento
de las heterosexuales.
En los siglos II y III los cristianos
eran una pequeña minoría. Los estoicos
predicaban el domino de sí mismos y el control
de los impulsos, aunque aceptaban la homosexualidad.
Con el neoplatonismo aparecen las sectas gnósticas
que decían que el cuerpo era la tumba del alma,
todo lo material y corporal era digno de ser desechado,
solamente lo espiritual era lo bueno y lo divino.
Así había dos grupos: aquellos que castigaban
el cuerpo en una búsqueda de lo espiritual,
y aquellos que daban rienda suelta a sus impulsos
sexuales, total "lo corporal no es importante".
Fuera de las Escrituras la primera
mención aparece en la Didaché, (50-70
d-C.) que era un manual para los fundadores de iglesias.
Allí se condena más específicamente
la pederastia.
En la epístola a Bernabé
se habla acerca de "corromper a muchachos". En el
concilio de Elvira (305 d.C.) se excluía.
Cuando estudiamos la historia
de la Iglesia con respecto al tema, entendemos el
porqué de la homofobia y homopersecución.
San Agustín decía:
"Estos vergonzosos actos contra
natura, como los que se cometían en Sodoma,
han de ser siempre y en todas partes detestados y
castigados. Si todas las naciones hicieran tales cosas,
habrían de ser por igual declaradas culpables
del mismo crimen por la ley de Dios, que no hizo a
los hombres de tal modo que se sirvan unos de otros
de esta manera.
10. La homosexualidad
en la Biblia .
La homosexualidad puede ser definida
como la atracción romántica, deseo sexual
y actividad sexual de una persona con otra del mismo
sexo.
Los evangélicos basamos
nuestro sistema de creencias en lo que la Biblia afirma
al respecto. Así para entender el pensamiento
evangélico en su totalidad, se nos hace necesario
conocer el pensamiento de la Biblia al respecto y
su interpretación de la misma.
En el Antiguo Testamento
En el A.T. encontramos algunas
referencias. La primera se encuentra en el famoso
relato de Sodoma y Gomorra en Génesis 19: 1-38.
El relato cuenta de dos ángeles de apariencia
humana que llegaron a Sodoma. Lot al verlos los hospedó
en su casa, dándoles de comer y beber. Pero
antes que se acostasen, dice la Biblia en los versos
4, 5 que todo el pueblo se juntó en la casa
de Lot:
"...desde el más joven
al más viejo... diciendo: Sácalos, para
que los conozcamos".
La maldad de este pueblo llegó
a ser recordada por el pueblo de Israel, aun hasta
nuestros días.
La palabra "conocer" en el A.T.
"yada" es el equivalente para tener relaciones sexuales
(recordemos que la palabra "sexo" no aparece en la
Biblia). Los sodomitas intentan violarlos ( de allí
el nombre "sodomita" para homosexual ). Lot intenta
inútilmente calmarlos (vs. 7) y reacciona inmediatamente
y descontroladamente en un acto que aun hoy no podemos
entender, entregando a sus hijas para calmar al pueblo.
Dice el vs. 8:
" He aquí y ahora yo tengo
dos hijas que no han conocido varón; os las
sacaré afuera, y haced de ellas como bien os
pareciere; solamente que a estos varones no hagáis
nada, pues vinieron a la sombra de mi tejado".
Así los sodomitas intentan
entrar en la casa. Los dos ángeles meten afortunadamente
a Lot dentro y hieren con una ceguera sobrenatural
desde el menor hasta el mayor (vs. 10). Luego le comunican
a Lot la decisión de Dios de destruir la ciudad
y éste logra escapar con su familia, o sea,
su esposa y las dos hijas. Los yernos incrédulos
a las palabras de Lot, perecieron en la destrucción.
Así Sodoma y Gomorra son
destruidas por Jehová con azufre y fuego.
Dice el vs. 24:
"Entonces Jehová hizo
llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego
de parte de Jehová desde los cielos".
Otra narración similar
se encuentra en Jueces 19: 13-20.
Es otro relato de violación
homosexual, el levita y su concubina.
Un levita tenía una concubina
que le fue infiel y lo abandonó. Fue a
buscarla a la casa de sus padres
en Belén. Las cosas se arreglaron, vuelven
y llegan a Gabaa, ciudad de la tribu de Benjamín.
Y yendo hacia la ciudad al lugar santo en Silo, un
anciano al verlo lo invitó a pasar a su casa
según eran las costumbres de la época
(vs. 17); le dio de comer a él y a sus asnos.
Al enterarse los hombres de Gabaa, rodearon la casa
y hablándole al anciano le decían, según
el vs. 22:
"Pero cuando estaban gozosos,
he aquí que los hombres de aquella ciudad,
hombres perversos, rodearon la casa, golpeando a la
puerta; y hablaron al anciano, dueño de la
casa, diciendo: Saca al hombre que ha entrado en tu
casa para que lo conozcamos".
El anciano al querer defenderlo
de los tales, les quiso entregar a su hija virgen
y a la concubina del viajante. Dice el vs. 24:
"He aquí mi hija virgen,
y la concubina de él; yo os las sacaré
ahora; humilladlas y haced con ellas como os parezca,
y no hagáis a este hombre cosa tan infame".
La tomaron, y dice que abusaron
de ella toda la noche hasta que apuntó el alba
(vs. 25-26). El viajante al levantarse y verla tirada
muerta en la puerta de la casa, la tomó y la
puso sobre el asno. Al llegar a su casa, tomó
un cuchillo y la partió por sus huesos en 12
partes y la envió por todo el territorio de
Israel.
Nuevamente la hospitalidad está
por encima de cualquier otra cosa (aunque parece que
la hospitalidad no valió para esta pobre concubina).
Mejor que pierda la dignidad una mujer a que la pierda
un hombre. No cabe duda que la costumbre de hospitalidad
estuvo inventada por hombres.
Así se estableció
una guerra de exterminio contra la tribu de Israel
que realizó este acto malvado.
Fuera de estas historias, podemos
ver otros textos ampliamente claros sobre la posición
del homosexual dentro de Israel. Dios reprobó
la conducta homosexual entre el pueblo de Israel.
Dice DT. 23: 17:
"No haya sodomita de entre los
hijos de Israel".
En el libro de Levítico
hay varias referencias también: el capítulo
18 comienza diciendo que el pueblo de Israel no debía
copiar las prácticas de Egipto o Canaán
(vs. 1, 3). En esa época Egipto adoraba unos
80 dioses distintos, algunos netamente ligados al
poder, por el desenfreno sexual, otros a la violencia.
Del vs. 6 al 19 se condena ver la desnudez de la familia
de origen, el adulterio (vs. 20), el sacrificio de
niños al dios Moloc (vs. 2l), el bestialismo
(vs. 23)...
Dice Levítico 18:22:
"No te echarás con varón
como con mujer; es abominación".
No sólo la homosexualidad
estaba ligada a la violencia y al abuso sino también
a la prostitución cúltica e idolátrica,
por ejemplo dice 1 Reyes 14: 24:
"Hubo también sodomitas
en la tierra, e hicieron conforme a todas las abominaciones
de las naciones que Jehová había echado
delante de los hijos de Israel".
Roboam, hijo de Salomón
reinó en el 931-910 a.C. en Judá y la
gente se alejó de Dios con prácticas
ajenas a las costumbres del pueblo de Israel construyendo
imágenes, estatuas de Asera, dioses de la religión
cananea. En la versión castellana del Antiguo
Testamente dice "sodomitas" pero en el hebreo el texto
apunta más a la prostitución idolátrica
con fines cúlticos (prostitución homosexual).
El reinado de Asa fue toda una
reforma. Dice 1 R. 15:12:
"Porque quitó del país
a los sodomitas, y quitó a todos los ídolos
que sus padres habían hecho".
Él trató de quitar
estas prácticas de Judá, al reinar 42
años en Jerusalén. La Biblia dice que
hizo lo recto delante de Dios porque quitó
a los "sodomitas" del país.
Josafat, hijo de Asa, continuó
con la labor de su padre en Jerusalén. Dice
1 R. 22:46:
"Barrió también
de la tierra el resto de los sodomitas que habían
quedado en el tiempo de su padre Asa".
Así vemos la homosexualidad
ligada a los cultos paganos, la violencia y la violación
y a lo impuro delante de Dios.
Aquí se condenan principalmente
dos prácticas comunes por los indígenas
cananeos: el homosexualismo y el bestialismo. La penalidad
para ambas era la excomunión del pueblo de
Dios.
La palabra abominación
se usa también en lo referente a la idolatría,
y significaba toda práctica o cosa repugnante
por motivos religiosos.
Conocemos por la arqueología
que los textos de Ras Shamra, la antigua Ugarit, nos
aportan datos sobre las prácticas de los cananeos.
Dicen que ellos tenían relaciones sexuales
en sus ritos religiosos, incluido el culto a la diosa
cananea de la fecundidad: Astarte.
Aquí se hace necesario
reafirmar la historicidad de los textos, ya que muchos
los toman como fuera de contexto mal interpretando
el lugar concreto, histórico de este capítulo.
Cuando muchos leyeron fuera de contexto Éxodo
22:18: "a la hechicera no la dejarás viva"
dieron el "permiso" para las atrocidades de la Edad
Media.
Para un israelita tener prácticas
homosexuales era contaminarse y contaminar el nombre
de Dios. La palabra "Contaminar" es un término
religioso. Así que el contexto está
netamente ligado a la prostitución religiosa
con prácticas homosexuales.
El capítulo 20 de Levítico
comienza nuevamente con la condenación de la
práctica de incinerar bebés y el ocultismo
(vs. 1-9), contra el adulterio (vs. 10), la desnudez
(vs. 11), el bestialismo (vs. 15,16).
En el capítulo 18:22 dice:
"No te echarás con varón
como con mujer; es abominación".
La Biblia condena sin lugar a
dudas la práctica que estaba tan difundida
en aquella época. Dice Lv. 20:13:
"Si alguno se ayuntare con varón
como con mujer, abominación hicieron; ambos
han de ser muertos; sobre ellos será su sangre".
Así los textos de Génesis,
Levítico, Deuteronomio y Reyes están
vinculando la homosexualidad al culto pagano y a la
violencia. Hablar de homosexualidad era hablar de
paganismo, de violencia, de desenfreno; tales pasaron
a ser sinónimos para el pueblo de Israel.
Ahora es nuevamente tiempo de
tener en claro que Jesús viene a dar un nuevo
pacto, por eso cuando a la mujer adúltera (Juan
8) el pueblo la quería apedrear (lo cual era
correcto según Levítico) su revolucionario
mensaje hizo que todos se den cuenta de estar en las
mismas condiciones:
"el que esté sin pecado
que tire la primera piedra".
En el Nuevo Testamento.
Jesús no va a decir nada
en cuanto a la homosexualidad, pero sí el apóstol
Pablo.
Frente al helenismo del primer
siglo, y el libertinaje gnóstico es que va
a dar una
lista de cosas que Dios desecha
y que escribe en Romanos 1 viéndola como algo
desagradable para los ojos de Dios (Ro. 1:18-32).
Pablo condena la práctica
homosexual masculina y femenina como algo que no está
en los planes de Dios. La relaciona con la idolatría,
dice que "cambiaron la gloria de Dios a imagen de
aves, de cuadrúpedos y reptiles" (vs.23). Esto
acompañado de "deshonra a sus propios cuerpos"
(vs. 24).
Los versos 26 y 27 dicen:
"Por eso Dios los entregó
a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron
el uso natural por el que es contra naturaleza, y
de igual modo también los hombres, dejando
el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia
unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres
con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución
debida a su extravío".
Este intercambio de orientación
sexual Pablo lo ve como una consecuencia de haberse
alejado de Dios. Para el apóstol el acto homosexual
es "antinatural" (en griego "parafísicos";
es decir lo innato, pero en el sentido de contrario
plan natural de Dios respecto a la sexualidad).
En 2 Co. 6:9-10 dice:
"... ni los afeminados, ni los
que se echan con varones... heredarán el reino
de Dios".
Se incluye que los que practican
la homosexualidad no heredarán el reino de
Dios. En el vs. 11 les recuerda:
"y esto erais algunos mas ya
habéis sido lavados, santificados y justificados".
Esta nota redentora muestra la
apertura del apóstol en incluir como sus "hermanos
en la fe" aquellos que sin importar su pasado se arrepentían
de sus prácticas homosexuales.
La palabra "afeminado" es en
griego malakos, literalmente suave o afeminado. Se
hace referencia a los que se entregaban a la práctica
homosexual pasiva, "los que se echan con varones"
aluden a los homosexuales activos.
Al escribirle a Timoteo en 1
Ti. 1:9,10, le dice:
"Conociendo esto que la ley no
fue dada para el justo sino para los transgresores
y desobedientes, para los impíos y pecadores,
para los irreverentes y profanos, para los parricidas
y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios,
para los sodomitas, para los secuestradores, para
los mentirosos y perjuros".
Recordemos que 14 de los 15 primeros
emperadores practicaban la homosexualidad. En esos
momentos Nerón era el emperador, éste
había tomado a un joven llamado Esporo y lo
había castrado, se había casado con
él en una importante ceremonia teniéndolo
como esposa. También se había casado
con un hombre llamado Pitágoras y lo llamaba
su esposo. Un historiador dice que "era la mujer de
todos los hombres, y el hombre de todas las mujeres".
Es en este contexto que el apóstol escribe.
El N.T. se originó en
tiempo de Calígula y Nerón. El apóstol
Pablo fue contemporáneo de Petronio. Era práctica
diaria la protitución de hombres y mujeres,
la esclavitud explotada sexualmente, la pederastia,
el rapto de niños, etc.
Pablo no condena a los homosexuales,
sino a la práctica homosexual. Las iglesias
evangélicas creen que no es parte del plan
de Dios. Se integran a las mismas aquellos que en
una búsqueda sincera de Dios se arrepienten
y buscan el reestablecimiento de su orientación
sexual como Dios lo creó.
En las iglesias evangélicas
se encuentran exhomosexuales que han encontrado la
paz a su angustia y búsqueda de Dios con la
consiguiente restauración de su sexualidad.
Otros que en una búsqueda sincera continúan
el lento proceso de crecimiento en búsqueda
de su restauración.
Los textos bíblicos de
ninguna manera dan el aval para la homofobia de la
que algunos religiosos son presos, pero esto se debe
más a sus conflictos interiores inconscientes
(aunque lo traten de racionalizar con textos de la
Biblia).
Hemos conocido a grandes perseguidores
(religiosos y no religiosos) de la homosexualidad
"caer" en aquello que más condenaban. A veces,
el más moral es el más inmoral, así
lo hemos escrito en otro lugar.
"Aunque su práctica sea
contraria a la voluntad de Dios, se merecen todo el
respeto como personas y toda nuestra ayuda".
También los evangélicos
creemos que cada ser humano es responsable de sus
decisiones y actos y que cada uno dará cuenta
a Dios de los mismos. Un aspecto teológico
importante es el de la LIBERTAD, que el hombre elija
por los principios de Dios o no.
11. Elementos para el
aconsejamiento pastoral.
Nos gustaría remarcar
aquí el error de muchos al creer y al sugerir,
como hemos escuchado y leído algo así:
"7 pasos para vencer la homosexualidad"
Acepte a Cristo
como su Salvador.
Lea la Biblia, allí
Dios le hablará.
Ore para comunicarse
con Él.
Asista a la iglesia,
es su nueva familia.
Sea lleno del Espíritu
Santo.
Renuncie a las tentaciones
del diablo.
Declárese
vencedor en Cristo.
No estamos en contra de estas
afirmaciones. Creemos que TODO creyente y
toda persona debe buscar estas
experiencias cada día y cada momento pero"ofrecerlas"
como la solución no es correcto. No dudamos
que tal vez algunos hayan dejado su homosexualidad
y su pensar homosexual al seguir estas indicaciones
pero según nuestra experiencia son los menos.
Hemos escuchado este esquema para vencer la depresión,
el estrés, la paranoia, la psicosis, etc.
El simplismo aumenta la angustia
del homosexual que desea salir de esa práctica
pecaminosa. Viene ahora a nuestra mente el caso de
un joven de vida homosexual que aceptó a Cristo,
se le plantearon los puntos casi literalmente uno
debajo del otro, y efectivamente la conducta homosexual
desapareció. Le insistieron que no debía
hacer ningún tratamiento psicológico
ya que Dios había actuado en él. Inmediatamente
entró en un conocido instituto bíblico
conservador. Allí aprendió la Palabra,
y con el tiempo comenzó a ejercer su don de
enseñanza y a ministrar a sus hermanos en oración.
Pasado un tiempo conoció a una joven, se casó,
tuvo 3 hijos. Como padre era ejemplar, y cariñoso
como esposo. Él seguía sirviendo al
Señor en una iglesia aquí en Capital
Federal como diácono, así hasta la adolescencia
de sus hijos. Un buen día, fue a hacer un trámite
y se detuvo en el baño de un restaurante para
orinar. Al entrar al baño un fuerte impulso
volvió a su mente: el deseo de realizar sexo
oral con quien observaba... y así fue. Desgraciadamente
la historia continuó y al tiempo dejó
a su familia para irse a vivir con otro homosexual.
Esta historia nos produjo profunda
tristeza. Nos remitió a ese primer aconsejamiento
que terminó con las palabras: "no hay más
conducta homosexual", pero sin lugar a dudas este
hermano jamás comprendió. Había
aceptado al Señor, deseaba vivir como un hijo
del rey pero no comprendió el porqué
de su conducta homosexual. El consejero en lugar de
animarlo a eso, simplemente miró la superficie...
"ya no había más conducta homosexual".
Evaluar frente a
qué tipo, grado y tipología de pareja
nos encontramos.
El homosexual DEBE
SABER QUE PUEDE VIVIR una vida superior y distinta
como Dios lo desea, destruyendo así el mito
de que la orientación sexual es irreversible.
Debe ser respetado
como ser humano creado a la imagen de Dios. Aunque
su práctica sea contraria a la voluntad de
Dios, se merece todo el respeto como persona y toda
nuestra ayuda.
Hay dos preguntas
claves a tener en cuenta:
¿ Cómo se siente
usted con su conducta homosexual?
¿ Desea usted realmente
cambiar?
No dar respuestas
simplistas; sabemos que la homosexualidad es producto
de múltiples factores especialmente los dados
en la relación familiar, en una desorganización
en el desarrollo psicosexual, aspectos espirituales,
culturales, etc.
Los familiares del
homosexual juegan un papel importante en la pastoral
y el tratamiento profesional, deben ayudar a ser parte
de la solución y no parte del problema; juzgar
y condenar son actos que no tiene piedad. El amor,
la comprensión y el ofrecimiento de una vida
mejor en Cristo deben ser las características
reinantes del clima familiar.
Debemos trabajar
hoy más que nunca en equipo desde la pastoral
y la ayuda profesional junto al poder del Espíritu
Santo.
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