El Aborto
Pra. Sylvia Silva
Es la terminación de un embarazo
antes del alumbramiento que trae como consecuencia
la muerte del bebé.
Existen
dos tipos de abortos
Involuntario: Por causales físicos;
una enfermedad, insuficiencia hormonal, malformación
del producto y expulsión natural, etc.
Voluntario: Porque la mujer decidió
no tener el bebé. Tomando algo, haciendo ejercicio
o con un médico. (Hay casos en los que la vida
de la mujer está en peligro y se practica como
el mejor procedimiento médico para salvar su
vida).
El aborto no es un método
anticonceptivo, es más bien el resultado de
un fracaso en el método de anticoncepción.
Muchas mujeres no son cuidadosas en sus relaciones
sexuales confiando que si algo sucede siempre está
el aborto como opción para librarse de cualquier
problema.
En la mayoría de los países latinoamericanos
y en otros muchos países del mundo, el Aborto
se ha considerado ilegal por lo tanto es penado por
la ley. Sin embargo, esto no ha hecho que se deje
de practicar. Millones de abortos se practican utilizando
diversos métodos, trayendo como consecuencias,
en muchos lugares: infecciones y muertes.
En Estados Unidos, por ejemplo es legal y hay clínicas
especializadas en practicar un aborto en un ambiente
de hospital, higiénico y con atención
a la mujer “pero”, hasta hoy no existe
la medida abortiva que pueda dejar de exponer a la
mujer a consecuencias psicológicas de vergüenza
o culpa por practicárselo, aunque esté
convencida de lo que desea.
Nuestra posición frente al aborto
Como creyentes no podemos aceptar
la practica del aborto porque Dios es el único
que pude dar o quitar la vida.
Salmo 139:13 “Porque tú
formaste mis entrañas; Tú me hiciste
en el vientre de mi madre...”
VS. 16 “Mi embrión vieron tus ojos y
en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas
que fueron luego formadas sin faltar una de ellas”
He encontrado que las personas que
se han practicado un aborto, no sólo pueden
haber contraído una infección grave
arriesgándose a dañar permanentemente
su matriz o expuesto su vida, sino que viven con culpa
porque aunque estaban bajo una presión psicológica
muy fuerte por el estado de gravidez no deseado, se
decidieron a practicarlo:
- Para “Salvarse” de la presión
externa de padres y sociedad (miedo a la critica y
al rechazo)
- Por presión de otros, la pareja o los padres
(temor al enojo, al abandono o al qué dirán)
- Porque no tiene medios para sostenerlo (miedo a
tener que enfrentar la vida con un hijo)
Sea cual fuere la razón, la
mujer cree que solucionó la situación
y “aparentemente” pudo esquivar la consecuencia
de haber practicado el sexo de una manera irresponsable,
pero en realidad queda un sentimiento de culpa que
se va arraigando en su ser y del cual no se puede
deshacer fácilmente.
La Culpa provoca:
- auto rechazo (no se ama, no se puede perdonar)
- perfeccionismo y enjuiciamiento (se exige mucho
a ella misma)
- tristeza
- falta de sueño
- falta de apetito
- hermetismo
- depresión
- tendencias suicidas
- tendencia a adicciones (alcoholismo, drogas, sexo,
etc.)
La
Pastoral
La
técnica para aconsejamiento más efectiva
será:
Sanidad Interior para que pueda pedir
perdón a Dios y aceptar Su perdón, renunciar
a la culpa a todo lo que la ha estado atormentando,
según el Espíritu Santo muestre.
La
finalidad del aconsejamiento será:
1. Entender que la voluntad de Dios
es “Pro-Vida”
2. Lograr que entienda que aunque ha obrado en contra
de la voluntad de Dios, si ella se ha arrepentido
Dios la perdona y la ama igual.
3. Que se perdone a ella misma y rechace la culpa
4. Que crezca en el conocimiento de la Palabra para
que pueda aprender cuál es su nueva posición
en Cristo como perdonada, redimida, nueva criatura,
etc.
5. Que pueda saber que nuestro Dios le da una nueva
vida
6. Que cumpla el propósito eterno de Dios para
su vida.
7. Que ayude a otros como ella...
Cuando encontramos un caso en la
iglesia de una joven que quedó en estado de
gravidez y está considerando practicarse un
aborto o los padres lo están pensando, es importante
que les ayudemos a ver las diferentes alternativas
que hay sin tener que recurrir al aborto.
Por ejemplo:
-Tener el bebé y ayudarle a la hija a sostenerlo.
Cuando los padres son ancianos, los hermanos mayores
pueden hacerlo.
-Tener el bebé y darlo en adopción a
padres que anhelan un hijo pero no pueden tenerlo.
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