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LA
MASTURBACIÓN INFANTIL
Bernardo
Stamateas |
DEFINIENDO
LA MASTURBACION
Si hay una pregunta que se repiten con frecuencia
decenas de padres es sobre la masturbación.
Se abordará el tema de la masturbación
a lo largo de la vida evolutiva del ser humano, con
la finalidad de llegar a algunas conclusiones que
puedan servirnos para la educación sexual.
Cuando a algunos padres se les
habla de dicho tema, la primera y única pregunta
que realizan es si la masturbación es pecado
o no. Sorprende ver el poco interés de saber
qué significa la masturbación y de cómo
podemos ayudar a superar esta práctica.
La palabra masturbación
viene del latín « manu stupratio»
que significa: «seducción por la mano».
Podemos definir la masturbación
como la búsqueda solitaria del placer sexual,
sin la necesidad de objeto sexual externo. Esta búsqueda
de placer se puede dar utilizando cualquier medio:
manual, o instrumental.
En la infancia lo primero que
le sucede al niño es descubrir que su cuerpo
será la fuente de placer y del descubrimiento
del placer, a esto lo llamamos «autoerotismo»;
es normal y absolutamente universal.
La relación objetal está
representada por el propio cuerpo infantil, la elección
de objeto decimos es «autoerótica».
El SENTIDO MASTURBATORIO
EN LAS DISTINTAS ETAPAS DE LA VIDA
Podemos hacer un recorrido a
lo largo de tres etapas, analizando las fuerzas psicológicas
que provocan las características y fantasías
masturbatorias.
La masturbación excesiva
e hiperfrecuente tiene siempre un carácter
sintomático, en el sentido que la masturbación
siempre expresa una situación conflictiva que
el niño está pasando.
Al considerar la masturbación
es importante ten
er en cuenta que el impulso
sexual se encuentra presente desde el nacimiento hasta
la muerte.
Nosotros no desarrollaremos la
masturbación en la adolescencia ni juventud
porque nos hemos limitado a la etapa infantil. Miremos
qué significa detenidamente:
1. Fase Motora (2-3
años)
El niño, al tocarse, siente
placer, placer por la descarga de excitación
sexual obtenida por la manipulación de los
órganos genitales. Otto Fenichel la definió
como «el acto de jugar con los órganos
genitales para obtener placer». Freud descubrió
que la vida sexual humana no comienza con la elección
de un objeto heterosexual, sino sobre el propio cuerpo;
placer que en un primer momento tendría primacía
en diversas zonas extra genitales y luego genitales.
Para el niño no existe
«el problema de la masturbación»,
sino solamente en los adultos que no pueden aceptar
esta normal búsqueda de placer.
Debemos afirmar que la masturbación
va cobrando diferentes significados a medida que la
vida avanza.
El niño viene al mundo
con la necesidad de que le amen y le acaricien, todo
su cuerpo clama por ser acariciado y tocado.
Estamos en los 2-3 años
aproximadamente. El niño expresará la
necesidad de exploración corporal para poder
ir integrando su esquema corporal, entrando así
en contacto con su mundo corporal, el cual irá
descubriendo y encontrando uno de los placeres más
satisfactorios que el ser humano puede experimentar:
el placer corporal que ciertas zonas le provocan.
Freud consideró a la succión
como la primera «succión placentera».
La boca y los labios se consideran una enorme fuente
de placer. Lo mismo que cuando toca lo que la rodea.
Con el objetivo de satisfacer
esa necesidad descubre este otro placer erótico.
Así luego el niño buscará este
placer por sí mismo separado de su función
fisiológica.
La búsqueda de placer
consiste en frotamientos, con ayuda de la mano, presión
ejercida por los muslos, frotamiento con objetos,
etc. El niño puede accidentalmente introducirse
los juguetes entre las piernas, percibiendo una sensación
agradable mientras juega.
En el instituto Kinsey se han
observado a niños masturbarse hasta alcanzar
una sensación orgásmica igual a la del
adulto (sin eyaculación obviamente), sus movimientos
rítmicos, mirada vidriosa, «ausencias»
y agitaciones. Una vez alcanzado el orgasmo se reducía
la erección y los niños se sumían
en un estado tranquilo y sosegado.
Obviamente que no todos los niños
que se masturban alcanzan el punto orgásmico.
El niño descubre sus órganos genitales
para reconocer su cuerpo y para obtener placer.
El hecho de que los padres censuren
esta necesidad «normal» de integración
corporal hará que el niño no complete
su esquema corporal. Quedará su cuerpo «incompleto»,
quedando parte de sus miembros por un lado y sus genitales
«sucios», «feos», «peligrosos»,
«malos», etc., por el otro. Quedará
de «la cintura para arriba y de la cintura para
abajo». Esto, creo, explica muchos conflictos
psicocorporales que muchos adolecen, sujetos que sienten
sus manos, su cabeza, sus hombros, pero no «lo
otro», «aquello», manifestándose
esta división.
Dice Sarnoff que todo niño
tiene que desarrollar algunas características
para la salud sexual emocional; el niño tiene
que aprender el valor de una imagen positiva de su
cuerpo y de sus capacidades, esto le permitirá
estar en condiciones de amar y ser amado por los demás.
2. Fase edípica
(4 a 6 años)
En esta etapa, el niño
percibe mucho más las sensaciones de placer
que le da tocarse las partes de su cuerpo. El simple
contacto genera una gran sensación placentera.
Cuando esto se hace muy, pero
muy frecuentemente, lo que indica es la liberación
de tensiones que el niño va acumulando.
Los niños aprenden a utilizar
las fantasías masturbatorias para librarse
de tensiones e inquietudes emocionales vinculadas
al crecimiento.
La masturbación compulsiva
en esta edad nos habla de que el niño está
atravesando por situaciones conflictivas y frustrantes
«compulsivamente», es decir, frecuentes.
Cada vez que el niño se sienta excesivamente
frustrado recurrirá a la masturbación
como medio de obtención de placer y búsqueda
de descarga de la tensión. Es entonces cuando
el niño necesita mucho más apoyo y atención
por parte de los padres. Si esto continúa,
los padres deben buscar ayuda profesional de un buen
psicólogo que los ayude a descubrir qué
tipo de tensión hay en la familia que está
repercutiendo sobre el niño.
3. Fase de fatencia (7
a 10 años)
El niño intenta compensar
todas las frustraciones sufridas en las fases precedentes.
Los niños en estas edades
practican la masturbación al ver a otros niños
mayores que lo hacen, sintiéndose de esa forma
también mayores. El hecho de que sea una etapa
principalmente escolar hace que las actividades autoeróticas
disminuyan enormemente, con la lógica sublimación
hacia la función intelectual y cultural.
LA MASTURBACIÓN
DESDE EL PUNTO DE VISTA HISTÓRICO
Debemos tomar conciencia de dónde
vienen nuestros fuertes ataques hacia la masturbación.
Algunos escribieron que no sólo
era pecaminosa sino que desde la «ciencia»
era perjudicial en todo sentido. Para combatir esta
enfermedad se crearon jaulas y bragueros que rodeaban
la zona genital impidiendo que el paciente se tocara.
Existía un clavo de hierro destinado a castigar
el pene que se atreviera a erguirse. Otros llevaban
a cabo operaciones quirúrgicas donde se extirpaban
las partes genitales que podían estimularse
con la masturbación: el clítoris, cauterización
de la espina dorsal, etc. Por un médico cirujano
del hospital St. Johns, una niña de 7 años
que se masturbaba y a la que se la consideraba nerviosa,
fue sometida a múltiples tratamientos sin efecto
positivo. Padeció la colocación de emplastos
hasta la intervención quirúrgica del
clítoris. Es uno de tantos casos similares...
En 1858 Brown, célebre
cirujano londinense, propuso la oblación del
clítoris en las pequeñas que se masturbaban.
LA MASTURBACIÓN
DESDE EL PUNTO DE VISTA BÍBLICO
No existe en las Escrituras ninguna
prohibición directa a la masturbación
ni en el Antiguo Testamento ni en el Nuevo Testamento.
Es decir, no existe en la Biblia un pasaje que diga
«no os masturbéis». También
es interesante notar que la palabra «sexo»
no aparece ninguna vez en las Escrituras. Sin embargo
las interpretaciones exegéticas están
cargadas de tradiciones lejanas y cercanas en cuanto
a este tema éticamente controvertido.
No voy a entrar en discutir aquí
si la masturbación es pecado o no en el adolescente
o joven, aquí nos referimos sólo a los
niños.
Los niños no se masturban
porque son «pecadores» o «tienen
fantasías sexuales» sino porque sienten
placer y nada más, y porque también
descargan tensiones y frustraciones familiares que
pueden estar viviendo.
Los chicos se tocan por placer,
por aburrimiento o por curiosidad, nunca por perversión.
Por esto dejamos bien en claro que no es pecado.
Lo que podemos hacer es sencillamente
distraerlo si lo hace mucho, sacando su atención
de la masturbación, ya que muchas veces lo
hacen por aburrimiento.
Si es muy compulsivo debemos
buscar ayuda. Algunos motivos frecuen tes son: crisis,
madre sobreprotectora, timidez, miedo al fracaso y
miedo a las relaciones afectivas con el sexo contrario.
Si sucede cada tanto no hay necesidad
de preocuparse, y debemos saber que no le va a pasar
nada desde ningún punto de vista. Podemos hablar
paulatinamente con nuestros hijos explicándoles
que hay partes de su cuerpo que le dan placer y que
no deben tocarse delante de otras personas sino en
privado.
Informar por adelantado al niño
de cómo funciona su cuerpo, sus zonas genitales,
etc., para que no se encuentre con sorpresa alguna.
El niño debe saber que existen zonas de su
cuerpo, zonas tales como pene, vagina, que son buenas
y limpias delante de Dios, al igual que sus manos,
ojos... y que todo su cuerpo es creado por Dios.
Recuerde: los niños se
tocan por placer, aburrimiento o por curiosidad, no
por perversidad.
PREGUNTAS QUE HACEN LOS
PADRES
1. ¿Por qué
mi hijo se masturba a esta edad?
Los niños aprenden a utilizar los toques masturbatorios
para librarse de tensiones e inquietudes emocionales
vinculadas al crecimiento.
2. ¿Y si está
todo el día tocándose, es porque es
un degenerado?
La masturbación compulsiva
en esta edad nos habla de que el niño está
atravesando por situaciones conflictivas y frustrantes
«compulsivamente», es decir, frecuentes.
Cada vez que el niño se sienta excesivamente
frustrado recurrirá a la masturbación
como medio de obtención de placer y búsqueda
de descarga de la tensión. Es entonces cuando
el niño necesita mucho más apoyo y atención
por parte de los padres.
3. ¿Es normal
que aparezca el interés por las cosas del colegio
y disminuya su masturbación?
El hecho de que sea una etapa
principalmente escolar hace que las actividades autoeróticas
disminuyan enormemente, con la lógica sublimación
hacia la función intelectual y cultural.
4. ¿Trae alguna
consecuencia física el masturbarse?
En 1758 un médico francés
llamado Tissot, escribió "El onanismo:
disertación sobre las enfermedades producidas
por la masturbación". Decía que
toda actividad sexual era peligrosa para el cuerpo
porque agotaba los nervios hasta la locura, y que
la masturbación llevaba siempre «al exceso»
y que la melancolía, epilepsia, tumores, hemorroides,
ceguera, la imbecilidad, eran un preaviso del fuego
del infierno. Así nace la «locura por
masturbación» llevando finalmente a la
muerte. Esta afirmación es totalmente falsa.
La masturbación infantil no ocasiona ningún
daño para la salud.
5. ¿Entonces mi
hijo se toca porque es un degenerado?
NO. Lo diremos hasta el cansancio:
Tu hijo se toca por aburrimiento, placer o curiosidad
nunca por perversión.
6. A lo largo de la historia
se buscó combatir la masturbación, ¿por
qué?
El reverendo Sylvester Graham,
en 1830, elaboró una harina especial para combatir
la lujuria: hoy son los bizcochos que llevan su nombre.
En 1898 uno de sus seguidores, John Kellogg, creó
un cereal para el desayuno para ayudar a disminuir
el deseo sexual: "los famosos copos de maíz".
Otros la veían mala porque
constituía un peligro contra la reproducción
humana, se creía que de ser permitida la masturbación,
los hombres perderían el deseo de casarse y
tener hijos.
Nosotros creemos que la masturbación
infantil tiene otras características totalmente
distintas que la masturbación en la adolescencia
y juven tud. Decir que «la masturbación
infantil es pecado a los ojos de Dios» es algo
totalmente infundado y confundir los distintos significados
que tiene la masturbación a lo largo de la
edad evolutiva. Los chicos se tocan por placer, por
aburrimiento o por curiosiodad, nunca por perversión.
7. ¿Debo
decirle a mi hijo que es pecado?
Condenar de pecado sin ayudar
a quien sufre sería tomar la misma postura
que tomaron los tres amigos de Job.
Debes dar una correcta y amplia
información y educación sexual, ya que
«no debemos avergonzarnos en hablar de lo que
Dios no se ha avergonzado en crear».
Si tu hijo se masturba frecuentemente
es porque está buscando placer; mira si no
hay problemas matrimoniales, o exigencias por parte
de ustedes, o peleas: busca resolver éstas.
Investigar sobre las posibles
frustraciones cuando la práctica es compulsiva,
ya que está buscando una satisfacción
compensatoria (crisis, madre sobreprotectora, timidez,
miedo al fracaso y miedo a las relaciones afectivas
con el sexo contrario son las causas que más
hemos observado en adolescentes con practicas compulsivas).
8. ¿Si se masturba
ocasionalmente, debo dejarlo?
Lo mejor es distraerlo o dejarlo,
nunca cargarlo o castigarlo. Sólo está
explorando su cuerpo, y allí descubre que tiene
placer.
La masturbación infantil
no ocasiona ningún daño para la salud;
debemos como padres saber acompañar ese proceso
y saber los sentidos que tiene dicha práctica.
9. ¿Y si toca
a otros chicos?
Decirle que no lo haga. No debe
tocar a nadie ni dejarse tocar. Hágalo en paz
y con tranquilidad, la educación sexual debe
ser natural.
Informe por adelantado al niño
de cómo funciona su cuerpo, sus zonas genitales,
etc. para que no se encuentre con sorpresa alguna.
El niño debe saber que existen en él
zonas de su cuerpo, zonas tales como pene, vagina,
que son buenas y limpias delante de Dios, al igual
que sus manos, ojos..., y que todo su cuerpo es creado
por Dios.
10. ¿Debo alentar
a que mi hijo aumente su vida social?
Sí, aliente el horizonte
del niño con intereses artísticos, sociales,
espirituales, físicos y deportivos. Que su
vida no se limite solamente a la escuela y al hogar.
La educación sexual tendrá
un lugar importante para «tirar abajo»
mitos, tabúes y culpas que dicho tema ocasiona
y que la historia agrega.
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Pastor Bernardo Stamateas