Por Alejandra Stamateas
¿Cuántas fueron engañadas por amor? ¿Cuántas fueron engañadas económicamente? ¿Qué te da cuando te engañan? ¡Bronca!
Vamos a descubrir un secreto espiritual para salir de la mentira. Las mujeres hemos sido engañadas por mucho tiempo, los hombres también han sido engañados, no solamente los hombres nos engañan, sino también otras mujeres ¿Cuántas fueron engañadas por mujeres? “Vamos a hacer un gran negocio, vos ponés la plata”.
Las mujeres sentimos que somos muy vulnerables al engaño.
¿Cuál es la mentira que más recordás?. Yo me acuerdo que hace muchos años en un programa que daban por la tele "Buenas Tardes Mucho Gusto", dicen que Papá Noel no existía y mi creencia era que Papá Noel existía. Me entero a través de ese programa de la verdad, y me quedo mal, porque sentí que mis padres me habían engañado siempre, y esa mentira me quedó, me había afectado. ¿Cuál es la mentira que te dijeron que más te dolió?, porque tal vez te han dicho muchas mentiras, no todas te dolieron tanto, la mentira siempre duele al descubrirla, pero no todas duelen tanto como una en especial.
Esa mentira del programa me pasó, pero hay una que me acuerdo de mi mamá. Ella se iba al cementerio para llevarle flores a mi abuelo, entonces yo le digo: "Mamá ¿ puedo acompañarte?” porque a mí me gustaba acompañar a mi mamá a todos lados, mi mamá hacía compras, iba una cuadra, y yo tenía que ir con ella, y mi mamá me dijo: "Sí, dale vestite y te venís conmigo", pero ella aprovechó para irse sola, y cuando yo salí ya no estaba; y esa mentira me dolió más que otras, porque en esa mentira yo me sentía abandonada, sentía que tenía que ir con ella, pero ella me había abandonado.
Hay mentiras que te dicen durante la vida que no te afectan tanto, pero hay otras que tocan algo muy profundo en tu interior y te afectan mucho más.
Las personas ¿por qué mentimos?
- Mentimos por miedo a decir la verdad.
- Por miedo a las consecuencias de decir la verdad.
- Por inmadurez.
- Porque creemos que mentir nos protege.
- Por irresponsabilidad.
- Por miedo a herir con la verdad.
- Y porque al principio resulta más fácil mentir que decir la verdad.
Pero por sobre todas las cosas mentimos para proteger nuestra imagen, no queremos que nuestra imagen quede al desnudo, no queremos que nuestra imagen delante de los demás caiga, y mentimos para sostener una imagen.
¿Te acordás de una mentira que vos hayas dicho? ¿Cuál de todas las mentiras que dijiste te trajo más culpa? Porque uno puede mentir y no pasa nada, no sentís nada, pero hay una mentira que tal vez dijiste y te trajo más culpa que otras mentiras; porque mentimos y nos mienten.
La mentira la usamos porque es un lenguaje infantil que supuestamente nos saca de un apuro, y tenemos que aprender a superar la mentira, tenemos que aprender a desterrar la mentira de nuestra vida, tanto las que decimos como las que nos dicen.
“Hoy voy a recibir poder para desterrar las mentiras de mi vida"
¿Estás dispuesta a dejar de mentir? ¿Estás dispuesta a dejar de recibir mentiras? La pregunta más importante para hacerte es ¿Por qué miento? ¿Sé por qué miento?, esa es la principal pregunta que tenés que hacerte en la vida ¿Por qué mentís?, porque si vos sabés por qué mentís, tal vez puedas entender por qué el otro también miente, y si vos podés lograr cambiar, porque descubrís por qué estás mintiendo, el otro también va a cambiar, porque vos ya descubriste la clave.
¿Cuántas veces te encontraste diciendo mentiras por costumbre? ¿Cuántas veces te encontraste diciendo mentiras para zafar de algo? por ejemplo: “No tengo monedas” y las tenés, y esa mentira ya no te produce angustia, culpa, nada, ya sos una psicópata de las monedas porque no sentís nada, no tengo ganas de buscar las monedas hasta que encuentre una moneda en la cartera, y aparte me las guardo para el colectivo, decís sin culpa: "No tengo". Cuántas dijeron: “Hoy no comí nada en todo el día". Cuántas dijeron: "No tengo tiempo" para zafar. Tenés el tiempo del mundo, en vez de decir "no tengo tiempo para eso que me pedís”, decís “no tengo tiempo”, o: “Tardé por culpa del tránsito”, y das explicaciones, o decís: "Decíle que no estoy", y son mentiras que no te angustian, están ahí, son parte de tu vida y vos decís “Con esto vivimos, qué le vamos a hacer”.
Después están las otras mentiras que vos te hacés la buena: "Y cómo le voy a decir que esa pollera le queda corta, esa bota roja le queda mal, cómo le voy a decir eso, no puedo” ¿ por qué? porque no te atreves a decir la verdad, entonces vivís mintiendo. Hay muchas mentiras en tu bolsillo.
La mentira, es una cárcel porque a cada mentira que vos decís, le tenés que ir sumando más mentiras para sostener la primer mentira que dijiste, si vos decís “no tengo monedas" y las tenés, y se te llega a caer una, tenés que volver a mentir para darle la explicación a la persona que le dijiste que no tenías monedas, "¡Ah, si!, pero era una que me apareció" y volvés a mentir para sostener la primer mentira.
Por eso alguien dijo: "Di la verdad y nunca tendrás que recordar lo que dijiste". Se acuerdan que el pastor Bernardo dijo que uno no tiene que usar la verdad para lastimar a los demás, es preferible hacer silencio, no contestar, pero decir la verdad “esas botas te quedan un desastre”, no, no, no, yo no tengo que usar la verdad para herir, yo lo que tengo que hacer es ser sincera conmigo misma, tengo que despojarme de todas aquellas cosas que hago comúnmente y que tal vez me estén trabando alguna bendición, porque la mentira es una cárcel.
Jesús dijo:"Conocerás la verdad y sólo la verdad te hará libre", porque la mentira te encierra en una cárcel, y la única manera de salir de esa cárcel es conociendo y hablando verdad, debo conocer y debo hablar verdad. El que miente tarde o temprano cosecha el fruto de su mentira. Tarde o temprano si vos soltaste una palabra de mentira, una palabra mentirosa, eso fue lo que sembraste y lo que vas a cosechar es más mentira.
Hay mujeres que viven mintiéndose a sí mismas, "El mes que viene..., no él es un hombre bueno, nunca me va a engañar,… él nunca me sacaría un peso…no esa mujer, yo sé que es una buena mujer, y va a ser una buena socia para mi negocio", y no quieren ver la verdad porque se mienten a sí mismas. Y cada vez que vos sembrás una mentira, ya sea en vos o en los otros ¿qué cosechás?
Si siembro mentiras, cosecho mentiras.
La mentira es como una espada de Damocles sobre tu cabeza, te da cierta sensación de poder, de que lograste algo, de que con esa mentira zafaste de una situación.
¿Sabés qué era la espada de Damocles?, cuentan que había un rey que tenía un sirviente que siempre decía: “Esto de ser rey es muy fácil, cómo puede ser que viva con tantos lujos, yo quisiera saber si todo el mundo pudiera vivir así, la vida de rey es una vida cómoda", entonces el rey le quiso dar una lección, y le dice: "Muy bien, en la próxima fiesta, el gran banquete que tengo, en lugar de ir yo vas a ir vos como rey y te vas a sentar en mi silla, en la silla del rey, y vas a disfrutar de esa comida y vas a estar esas horas siendo el rey"; entonces él se puso muy contento, y se sentó esa noche del banquete en la silla del rey y comió todo lo que había en la mesa, pero cuando alzó los ojos, había colgando una espada que estaba agarrada solamente de un pelo de crin de caballo, y la espada desnuda, afilada, se suspendía sobre él y en cualquier momento se podía caer, y él dijo: "Prefiero no ser rey", de esta manera el rey le demostró que ser rey no era solamente tener esos lujos, sino que era estar siempre a filo de espada, que en cualquier momento él tenía que soportar cualquier cosa, y este sirviente nunca más quiso ser rey.
Yo quiero decirte que la persona que miente tiene una espada sobre su cabeza, parece que te da poder, parece que te hizo zafar, zafaste por una semana con esa mentira, zafaste tres semanas, zafaste de que tu esposo te echara a la calle, o que tu esposa te echara a la calle, zafaste de que tus hijos no te siguieran preguntando sobre cierta situación, pero es como una espada de Damocles, porque toda mentira sale a la luz , lo que te da la mentira es algo efímero y peligroso.
¿Cómo podemos detectar mentirosos, chantas y manipuladores? ¿Cuántas se encontraron con esa clase de personas?
Sería bueno tener como una especie de chicharra. Por ejemplo: yo me acerco a una persona y me suena la chicharra, “es mentirosa” ¡qué bueno que sería tener un detector de mentiras! que lo pudiéramos llevar nosotros todo el tiempo en el bolsillo y poder saber si esa persona es una chanta, una mentirosa, o una manipuladora.
Como no podemos saber eso podemos buscar algunos indicios, podemos investigar un poquito, podemos darnos cuenta de algunas características que tiene una persona que es mentirosa, y podemos tomar varias actitudes hacia la mentira.
Cuando nos han mentido no queremos que nos mientan nunca más, entonces lo que podemos hacer es no creerle nunca más a nadie ¿podés vivir no creyéndole nunca más a nadie? no, y tendemos a creerle a la gente. O lo que podemos hacer es estar a la defensiva siempre "No, porque ésta me va a mentir, no, éste me va a versear, no, ésta está loca, no me va a decir la verdad", entonces nunca nos arriesgamos, porque cada vez que alguien nos ofrece algo vamos a estar a la defensiva, diciendo: A mí, otra vez, no me van a engañar".
-Otras de las actitudes que podemos tener, es cerrarnos a todo el mundo por miedo. Entonces te movés sola, te manejás sola, te cortás sola en la vida, porque no querés tener un socio, tener una socia, no querés tener una amiga para que no te mienta, no querés tener una pareja porque ya hay un montón que te mintieron y te traicionaron entonces te arreglás sola ¿se puede vivir así? O podés aprender técnicas para reconocerlo, eso está muy bueno pero a veces la técnica te falla y te falla porque a veces la emoción es más fuerte que la razón. Lo razonaste, lo aprendiste, pero cuando estás frente a la emoción, la emoción tiene más fuerza y esa técnica ya no te sirve.
O la otra actitud que hacen muchas mujeres es frente a la mentira de los demás no hacer nada, mantener la verdad alejada de vos," prefiero que me mientan, a que me digan la verdad”. Hay muchas mujeres que viven así, prefieren la mentira a la verdad, prefieren no enterarse de la situación en la que están los hijos, prefieren creer que tienen una familia espectacular, prefieren negar que con el marido pasa algo, prefieren negar que económicamente están mal porque prefieren seguir manteniendo su nivel económico, y hay muchas mujeres que alejan la verdad de su vida porque le tienen miedo a la verdad, y ya se acostumbraron a la mentira.
Yo debo mantener cerca la verdad y debo alejar la mentira ¿dónde tiene que estar la mentira? ¿dónde la verdad?, la mentira, la verdad.
Tenés que mantener la verdad cerca de tu vida aunque la verdad te duela, aunque te sea difícil reconocer la verdad. Cada vez que vos conocés la verdad, la verdad te hace libre. No hay nada más lindo que vivir en libertad, no hay nada más lindo que experimentar la verdad. No te metas en la mentira, no te metas en el engaño, cada vez que venga a tu mente la posibilidad de decir una mentira, enseguida tenés que reaccionar ¡no! me voy a manejar con la verdad, yo puedo resistir esto, me voy a manejar con la verdad. Cuando alguien te mienta, sacá a luz la mentira, no la sigas tapando, vamos a resolver esto, vamos a arreglar esto, vamos a ver esta situación, no tapes, porque entonces te metés en la cárcel más profunda, y Dios te hizo para que vivas en plena libertad.
¿Qué podemos hacer con la mentira?
Podés encomendarte a Dios, el Salmo 31: 5, dice: "En tus manos encomiendo mi espíritu” pareciera una frase pasiva, me mintieron, yo no sé qué voy a hacer. No sé que va a pasar en esta situación, entonces Señor hacé algo vos. Pero esa frase no es una frase pasiva, cuando vos decís: "En tus manos encomiendo mi espíritu”, lo que estás haciendo es un acto de guerra espiritual, y no de indiferencia pasiva. Lo que pasa es que hemos interpretado esta frase como que yo me suelto, y esa es una gran mentira; cuando nosotros decimos “en tus manos encomiendo mi espíritu” estamos involucrando a Dios en medio de nuestro conflicto; y cuando involucramos a Dios en ese acto de injusticia personal inmediatamente se produce una reacción de parte de Dios y se produce la liberación en el mundo natural, por eso no es un acto de pasividad, es un acto de guerra espiritual agresivo: "Señor, metéte en el medio de la injusticia , metéte en el medio de la mentira, accioná y liberáme en el nombre de Jesús"
¿Cuáles son los resultados de hacer esta guerra espiritual, de decirle: "Señor, en tus manos encomiendo mi espíritu"?.
Dios me dará fuerza emocional frente a la mentira. Pablo, oraba y decía, "que seamos fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu".
Vos tenés el resultado de encomendar tu injusticia a Dios, es que vas a empezar a ser una mujer fuerte en el área de las emociones, hay un poder que está al alcance de nuestra mano, que es un poder que Dios nos ha dado para fortalecer nuestra mujer interior, nuestra mujer interior habla del mundo interno, del mundo de las emociones que a veces se ha debilitado frente a tanta mentira, frente a tanto abuso, frente a tanto engaño, esa mujer interior está débil, no tiene fuerzas para seguir, no tiene fuerzas para salir adelante, pero hay un poder reservado para las hijas de Dios que se atreven a meter a Dios en el medio de la injusticia, que dice: "Yo sé que tengo este poder para fortalecer mis emociones y para enfrentar la mentira y salir de la cárcel de la mentira". Yo voy a ver la verdad y no voy a ser nublada por mis emociones.
¿Saben por qué las mujeres somos más vulnerables al engaño? porque vivimos por necesidades en lugar de vivir por fe; "Necesito que alguien me hable", entonces cualquier versero que te diga una palabra de amor se la vas a creer y te va a terminar engañando, porque vivías por tu necesidad de que te hablen. Cualquier hombre que venga y te diga "Te amo, sos hermosa", como vos lo necesitás tanto, se lo vas a creer y no vas a poder diferenciar si es verdad o mentira, porque te estás moviendo por necesidad, no por fe. No me tengo que mover por necesidad; si tu necesidad es económica y vos estás necesitando que alguien te preste plata, la primer mujer que te diga: "Yo tengo ahorrado unos pesitos, vamos a hacer una sociedad", le vas a decir que sí, sin darte cuenta si es una buena persona o te está mintiendo porque estás nublada por tu necesidad, y tu necesidad y tu emoción no tienen que nublarte; vos tenés que encontrarte con la verdad. Cada día que camines tenés que enfrentarte a la verdad de la vida porque una vez que vos sepas la verdad, vas a tener libertad para actuar; hasta que no sepas la verdad, vas a seguir cegada y metida en una cárcel que no te va a permitir avanzar.
No tengo que vivir por necesidad.
Si vos necesitás que alguien te escuche porque en tu casa nadie te escucha, a la primer persona que te de cinco minutos de atención le vas a entregar toda tu vida, porque te estás moviendo por necesidad. Si vos necesitás un contacto de oro, la primera persona que te diga: "Yo soy amigo del presidente" te va a enganchar y no verás ningún otro detalle porque te estás moviendo por la necesidad de tener un contacto importante, y vos no tenés que moverte por necesidad ni por emociones.
Hay mujeres que cuando la emoción está involucrada parece que desconectan el cerebro, no pueden pensar, dicen: "No, no me sale nada, no sé qué hacer, cómo moverme", es como que hicieron un clic, desconectaron, apagaron el cerebro y ahora se guían por las emociones, lo que siento, lo que me gusta, lo que no me gusta, lo que necesito, lo que no necesito, lo que me hace llorar, lo que me hace reír, y vos no podés moverte por emociones, vos tenés que usar emociones y cerebro a la vez, para eso Dios nos dio todo, para eso estamos completas en Cristo Jesús.
Cuando metés a Dios en el medio: "En tus manos encomiendo mi espíritu", él te va a enseñar que la máxima opinión sobre tu vida la tiene Dios. David decía "Yo sé que Dios está por mí". Hay mujeres que le tienen miedo a Dios, hay mujeres que hacen las cosas por miedo: "Dios me va a castigar, me va a matar, mentí y Dios me va a sacar todo, me voy a quedar en la ruina, no voy a tener nada", y Dios quiere tu bien, Él quiere verte crecer, Él te quiere ver prosperada. Dios no quiere tu mal, no te va a enviar mal, entonces no te autoboicotees. El problema que le pasa a muchas mujeres es que están escuchando la opinión de la gente todo el tiempo y le creen a todo el mundo. No le creas a todo el mundo. Vos tenés que saber que Dios está por vos y cuando venga alguien a decirte: " Dios te va a castigar por eso que dijiste", vos le tenés que decir "Dios está por mí". Cuando alguien venga y te diga: "Ahora vas a caer en una maldición", vos le tenés que decir: “Dios está por mí", cuando alguien venga y te diga te hice un trabajo de brujería y te voy a separar de tu pareja, vos vas a decir:"Dios está por mí".
Nosotras no huimos de las situaciones, las enfrentamos, porque sabemos que Dios está por nosotras, porque lo incluimos a Dios en nuestra injusticia, aunque estés pasando una injusticia, me mintieron, me engañaron, me sacaron dinero, mi marido se fue con otra, me dijeron que había dinero y estábamos viviendo en la bancarrota, hay una injusticia , Dios, en tus manos encomiendo mi espíritu, hacemos guerra espiritual, juntos ahora, metéte en el medio de mi injusticia y accioná algo poderoso para que yo tenga libertad de esta mentira. Porque el que te dijo la mentira, está condenado por esa mentira, pero te envolvió a vos en el mismo espíritu mentiroso y te perjudica, por eso vos tenés que salir rápido para estar en plena libertad. No, no, no, yo con mentirosos, no, mentira, no, porque me tira me encierra en una cárcel, o hablamos verdad o no hablamos más. Vos tenés que hablar verdad con la gente, no le digas a tu líder que no pudiste venir porque tuviste el nene enfermo, porque tu nene se va a terminar enfermando si eso es una mentira, porque ataste a tu nene con esa mentira; no, no pude venir porque no tenia plata, y si eso es mentira, ataste a toda tu familia en la pobreza. Vos generás tu mundo, y eso que decís tiene poder, y envolvés con la mentira todo el mundo, los encerrás en una cárcel; No, no vine porque me sentia mal, y si es una mentira que te sentías mal, te vas a terminar sintiendo mal en algún momento, porque te ataste vos, no porque Dios te castigue, " Dios te castigó porque mentiste" ¡No!, vos solita te ataste con la palabra de tu boca, vos solita te ataste en la cárcel de la mentira y no sabes cómo salir, y la única manera de salir es diciendo la verdad. Cuando vos hablás verdad vos sos libre, sin lastimar a nadie, sin herir a nadie, sin hacerte la maestra ciruela de nadie. Vos decís, yo voy a ir con la verdad porque yo me merezco hablar verdad y yo me merezco recibir verdad en mi vida, porque la verdad a mí me ha hecho libre.
Y por último
Cuando metas a Dios en el medio de tu injusticia, Dios va a salir al encuentro de los que te mientan, dice el Salmo 27:2 “Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron", tropezarán y caerán. ¿Con quienes tropezaron los enemigos? con Dios. Si vos metés a Dios en el medio de tu injusticia, ellos, los mentirosos, se tropezarán con Dios porque Él es la verdad, esa es la piedra de tropiezo, se van a tropezar, vos vas a quedar levantada de pie, pero ellos tropezarán. Tropezaron con la verdad.
Dice la Biblia que había una prostituta a la que iban a apedrear porque se había acostado con un hombre; a él no lo trajeron, la trajeron a ella, a él lo dejaron libre y cuando le preguntaron a Jesús si había que apedrearla porque así dice la ley, entonces Jesús se inclinó a tierra y dijo "El que esté sin pecado que tire la primera piedra", dice que de los más viejos a los más jóvenes se fueron yendo de a uno. ¡Mirá si el Señor hace esa pregunta acá! “La que nunca pecó, la que nunca mintió, tire la primera piedra”... y se fueron yendo.
Me gusta porque todos esos tropezaron con Jesús que es la verdad; y Jesús le dijo: "¿Dónde están los que te maltrataban, dónde están los que te acusaban?” porque no había nadie. Cuando alguien quiera venir a tu vida a mentirte, para dañarte, se van a tropezar con Jesús porque vos metiste al Señor en medio de esa injusticia que hicieron en tu vida, y Él te dará la plena libertad.
Cuando alguien venga a tu vida a mentirte, a engañarte, a estafarte, vos podés decir: "En tus manos encomiendo mi espíritu", eso quiere decir me pongo en un acto de guerra espiritual, yo sé que vos vas a accionar Señor, yo sé que vos me vas a dar la libertad de esta mentira, yo sé que no voy a estar en la cárcel de una mentira donde cualquier persona me quiera tener. Esa gente se va a tropezar con el amor de Dios, el amor que Dios te tiene a vos, tropezarse con el amor que Dios te tiene es tropezarse y romperse la cabeza porque Él te ama tanto. Que nadie te toque, porque el que te toca, toca la niña de los ojos de Dios, que nadie se atreva a maltratarte, ni a tocarte, ni a mentirte porque se van a tropezar con el amor que Dios te tiene a vos, que es grande y es precioso.
Estamos protegidas por el amor de Dios.
El amor de Dios es como un filtro, como un colador, todo lo bueno pasa por tu vida, toda la bendición pasa para tu vida, y lo malo, la maldición y lo negativo, queda arriba, no puede pasar, queda ahí en el colador, no pasa, eso es el amor de Dios. El amor de Dios hace que todo lo bueno, toda le bendición que te corresponde, todo lo que te pertenece, todo lo que te sacaron, va a ser para tu vida y todas las mentiras, todas las traiciones, todos los fracasos, todo eso queda arriba y no puede pasar, ese es el amor de Dios. ¡Te ama tanto el Señor! A mí me gustaría que puedas experimentar eso. David lo sabia, él sí que usaba buenas palabras para expresar el amor que Dios le tenía. Dios está por mí, Dios no está en contra mía, Dios no va a venir con un castigo por haber mentido, ese castigo me lo busco yo, por no querer encontrarme con la verdad, por tenerle miedo a la verdad, no tengo miedo de hablar con mi boca, Dios está por mí.
Por eso cuando venga la traición, el engaño y la mentira a tu vida, tenés que decir: "Señor en tus manos encomiendo mi espíritu".Y yo te puedo asegurar que todo el cielo se va a empezar a mover a tu favor.
No te estoy diciendo que tenés que hacer todo lo que el mundo te diga, lo que la gente te diga, si vos tenés monedas en el bolsillo pero no se la querés dar, decile," la verdad no te las voy a dar, porque las estoy guardando para el colectivo", si querés darle explicaciones, y sino, no le digas nada, acostumbrate a eso, no digas nada, para decir y que sea mentira, es preferible no hablar, te van a tomar como una maleducada, y bueno, una cosa es ser maleducada, y otra mentirosa. Es preferible no hablar, a hablar mentira. Si vos no querés decirle algo a tu marido, no le digas una mentira, decile: "mañana veo si lo hablo", porque tal vez mañana quieras decirle la verdad, hoy no estés dispuesta porque no estás en el día para decirle eso, pero mañana sí, entonces a él no le estás mintiendo, estás esperando el momento oportuno, no todo lo que no decís es mentira, son tiempos que te tomás, pero vos tenés que saber que de tu boca cuando te decidas a hablar, tiene que salir la verdad, no le mientas a tu líder porque vos terminas perdiendo, no tu líder, tu líder te acepta la mentira , no le mientas a tu pastora, andá con la verdad que es más linda, que siempre te trae libertad, andá con la verdad a tus hijos, no te estoy diciendo que tenés que confesar tus cosas, no, si hablás que de tu boca salga verdad, porque vas a incluir a todos los tuyos en la libertad, porque conocerás la verdad, y sólo la verdad es la que te hará libre.
Estamos viviendo en un tiempo de gracia, no estamos viviendo bajo la ley. Dios no es tu juez, sino tu abogado. Dios defiende tu causa. Dios en tiempo de gracia no es juez, es abogado, es defensor de nuestra vida, de nuestros derechos cuando son injustos con nosotros. Hay bendiciones que vos tenés atrapadas por la mentira, porque la mentira es una cárcel, y tal vez haya sido mentira lo que te dijeron y vos aceptaste, y no quisiste ver la verdad, o no te diste cuenta que te mintieron. Estás atrapada y están atrapadas tus bendiciones porque no las podés ir a buscar. Tenés que saber que hay momentos de liberación, y tenés que usar este momento de oración y meterte en ese tiempo de liberación para que todas las bendiciones que están atrapadas puedan venir. Hay mujeres que nunca mintieron, pero a las que le mintieron ¿Qué hago con eso?, la que pierde algo por obediencia a Dios, porque muchas no dijeron nada porque creyeron que estaban obedeciendo, hicieron silencio frente a la mentira, y yo quiero decirte que vos tenés autoridad para reclamar eso, que lo que te sacaron a través de la mentira, te va a ser devuelto, vos tenés autoridad, pero tenés que meterte en el tiempo de la liberación. Tenés que decir: "Señor, yo me meto en libertad, yo hablo verdad conmigo misma, y vos sos la primera que tenés que hablarlo. Dejá de mentirte a vos misma, preguntáte ¿por qué te estás mintiendo, quién gana con la mentira? nadie, metéte en tiempo de liberación y reclamá a aquellos que están encerrados con vos en la cárcel de la mentira. Es tiempo de tomar la bendición que está en la plena libertad, tenés que vivir las bendiciones en libertad; porque podés vivir una bendición cuando estás en la cárcel, y no es lo mismo, porque no es bendición completa, la bendición la tenés que vivir en libertad, por eso habláte verdad a vos.
Encomiendo mi vida, mi boca, mis ojos, todo mi ser a tu verdad y declaro que tengo poder dentro mío para fortalecer mi mujer interior. Yo declaro que me alejo de la esclavitud de la mentira, y traigo a mi vida, acerco a mi vida la verdad, porque solo la verdad me hará libre. Me declaro libre, confieso con mi boca verdad en el nombre de Jesús. Amén.
Alejandra Stamateas
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