Novedades
 

ATLAS La Otra Pasión

 
Bernardo Stamateas motivando al equipo Atlas
Miralo por FOX Sports, todos los lunes 18 y 23hs.
 
Especial para Mujeres
Alejandra Stamateas
Comparte cada Martes y Jueves un Mensaje de Exito,
a las 16hs.
Conectate en Vivo por Internet
 
Nuestra ubicación
Nuestra iglesia está ubicada en Buenos Aires, en el barrio de Caballito, calle Beauchef 834 y/o José Bonifacio 346, nuestro teléfono: 5411-4924-1690.
Si vienes de visita a Bs.As. tienes que conocer nuestra iglesia. Te esperamos.
 
Libros Recomendados
de Alejandra Satmateas
de Bernardo Satmateas
Nuevo DVD
Los viajes del apóstol Pablo en Grecia: Solicitar el DVD
 
Material Disponible
Consulta por todo el material disponible, dinos de qué país eres: Consultar
 
Sedes Presencia de Dios

Cañuelas Calle Lara 149 Claypole Félix Lora 259 Don Torcuato Winter 4230. A. Sourdeaux (1612) Malv. Arg. General Rodríguez Corrientes 200 (a dos cuadras de Ruta 197 y 5).
Jose C. Paz Club Atlético El Porvenir Ruta 197
La Plata Calle 68 Nº 674 (entre 8 y 9)
Longchamps Rivadavia 1544
Mar del Plata Salta 2248
Merlo San Juan 2545
Monte Grande Las Heras 253
Neuquen:
Quilmes
Triunvirato 1936
San Antonio de Padua Noguera 1528.
San Justo Jujuy 3288
San Fernado Sarmiento 839

Información General: 5411-4924-1690 o 5411-4923-0700
 
Colegio V. Devoto (BsAs)
Abierta la Inscripción Ciclo 2007. Mas Informacion
 

Capacitación (INDAP)

Inscribite Hoy
A Distancia - Online -Presencial
Más Información
 
 
 
 
Mensajes de Exito  
 Recibe GRATIS Mensajes de Exito en Tu e-Mail Haz Click AQUI
 
 

Mi marido es un cabeza dura

1 Samuel 15:23 "La rebeldía es tan grave como la adivinación, y la arrogancia, como el pecado de la idolatría. Y como tú has rechazado la palabra del Señor, él te ha rechazado como rey".

 

Hacé junto con nosotros esta oración de multiplicación y aumento, quiero que pongas toda tu fe, porque de acuerdo a tu fe te será hecho.
En el nombre de Jesús estamos decretando, que este mes, es el mes del aumento y multiplicación de todas nuestras cosas.
Decretamos que recibiremos aún más de lo que podemos almacenar, medida buena, apretada, remecida y rebosando. Sé que abrirás las ventanas de los cielos y derramarás lluvias de bendición sobre mi vida y mi casa, y todo, todo, todo, aumentará y se multiplicará.
Declaro con gozo que en mi casa habrá bienes y riquezas, porque he decidido que tú Señor, y solo tú, eres mi proveedor y mi fuente, y que te alegrás en mi prosperidad y abundancia.
Declaro que todo lo que haga prosperará, y que lo que hoy es poco, por tu poder y por tu promesa se multiplicará, y aumentará, lo veré, lo disfrutaré, lo verán los míos y juntos celebraremos y habrá paz en nuestra casa, en el nombre de Jesús. Amén, amén y amén, Gloria a Dios.
Estamos decretando cosas fuertes en el mundo espiritual gloria a Dios.
Mi marido es un cabeza dura.
Bernardo cuando escuchó el título el fin de semana dijo: yo al otro fin de semana voy a hablar “Mi mujer es una pirada”, si tenés un cabeza dura con una pirada ¿te imaginás un matrimonio así? pero todo se puede solucionar en el reino del Señor.
¿Cuántas tienen un marido que es cabeza dura? un hijo cabeza dura, una mamá cabeza dura o un papá, siempre hay un cabeza dura. ¿Cuántas son cabeza dura en este lugar?
Yo le puse de título, “mi marido es un cabeza dura”, pero en realidad nos sirve a todas.

La palabra que leímos en la Biblia es una palabra para Saúl. Dice, ser rebelde es tan grave como ser un adivino, y la arrogancia, ser un orgulloso, ser pedante, es como el pecado de la idolatría, es como ser un idólatra.
Una persona cabeza dura es una persona terca, es una persona porfiada, es una persona difícil de tratar, ¿cuántos han tratado con una persona terca? vieron lo difícil que se hace tratar con esas personas. Son personas que no ceden terreno, son personas que no dan marcha atrás, que dicen, esto va a ser así, y va a ser así, se hace como yo digo y como yo quiero, son esos maridos, por ejemplo, que no van al médico, y están mal y dicen no voy a ir, es cabeza dura, ¿no te das cuenta que te estás dañando? pero no van, son esos maridos que no piden ayuda, necesitan ayuda pero sin embargo no piden, son porfiados, son tercos, no piden ayuda, están yendo a Mar del Plata, te confundiste el camino, pero el hombre no se detiene para preguntar nada, él dice, vamos a llegar, y te recorriste todo y llegaste como al otro día a Mar del Plata, pero él dice no vamos a preguntar. Son esos hombres que creen que lo que ellos dicen o piensan, es lo mejor, pero no para ellos, porque si fuera para vos está muy bien, si vos decís esto que yo creo, esto que yo pienso para mi, es correcto, es perfecto, todos tenemos que tener seguridad, pero esta persona dice: esto que yo pienso es correcto para mi y tiene que ser correcto para vos también, te guste o no te guste, tiene que ser correcto, esa es una persona terca, es una persona porfiada.
Vamos a ver en este test si podemos descubrir que nuestro marido es un cabeza dura.

1- ¿Se irrita cuando las cosas no se hacen a su manera?
2- ¿No da su brazo a torcer por nada en el mundo?
3- ¿Le cuesta admitir que está equivocado y que el otro tiene razón?
4- ¿Le gusta tener la última palabra en una discusión?
5- ¿Cuando pierde una discusión, sale pensando: igual yo tenía razón?
6- ¿Le molestan los métodos de otros, la forma de hacer las cosas de otras personas, como manejar, enseñar, comer, viajar? ¿Le molesta que el otro lo haga de otra manera?
7- ¿Es una persona inflexible?
8- ¿Le cuesta ver el otro lado del asunto y empieza a estereotipar, todas las mujeres son iguales, todas están locas, para armar un argumento?
9- ¿Es orgulloso? 

Entonces estás al lado de un cabeza dura, lamento darte esa información.
Vamos a ver hoy cómo tratás a los cabeza dura, ya sean esposos, hijos, ya  seamos nosotras mismas, una amiga, hermana, etc.
La Biblia dice, en el pasaje que leímos, que la arrogancia, el orgullo, el ser obstinado, frente a una idea o concepto, es como es como ser idólatra, porque la Biblia compara, la arrogancia, la obstinación, con la idolatría. La terquedad, el ser terco, es como jugar a ser Dios, es decir esto que yo digo, esto que pienso, es bueno para mi y es bueno para vos, es bueno para mis hijos, es bueno para mi esposa, es bueno para mi amiga, es bueno para mi mamá o papá, porque yo lo pienso. O sea, ellos dicen, lo que es mío, es mío. Nosotros decimos lo que es mío, es mío, pero ellos dicen lo que es mío es mío, pero lo que es tuyo es negociable, lo mío es mío, pero lo tuyo es mío; es del otro, es de quien yo quiero, no es tuyo, eso es lo que les pasa a las personas tercas, obstinadas, orgullosas. De alguna manera creen que su pensamiento es el único correcto y que se lo tienen que impartir a todos los demás y eso los transforma en idólatras, porque juegan a ser Dios.
¿Cómo tratamos con una persona terca? y acá te voy a dar una clave fundamental que te va a servir, va a ser una piedra preciosa para que puedas usar con todas las personas tercas.
Detrás de toda persona terca hay un miedoso, una persona terca tiene miedo, y tiene falta de confianza, no confía en sí mismo, no confía en sus capacidades, por eso lo que hace es tener una idea, tener un pensamiento, y querer que todo el mundo defienda y apoye esa idea y ese pensamiento, porque él no se siente seguro; entonces dice ¿cómo puedo controlar a los demás? gritando a los cuatro vientos qué es lo que yo pienso y que se haga lo que yo digo, o sea, detrás de todo terco, hay un miedoso y un inseguro.
¿Cómo desarmamos a una persona terca para que deje su terquedad? Haciendo todo lo contrario a lo que él, o ella, espera que hagas.
Cuando un terco te dice, vas a hacer esto, acá en casa las cosas son así, él está esperando que vos grites, que patalees, que te opongas, que lo ataques, que discutas, que lo presiones, ¿qué tenés que hacer vos?, todo lo contrario. ¿Qué vas a hacer delante de un terco? todo lo contrario. Porque cuando usted hace lo contrario, en vez de gritar, en vez de enojarse, o de presionarlo, se pone del lado de él, el terco se desarma, no lo entiende, y como el terco se desarma, se desalienta, y entonces abre el camino para cambiar de postura. Nosotros creemos que es discutiéndole, ¡no, lo que yo te voy a decir es la verdad! ¡No! esto no es verdad. No, no lo vamos  a hacer enojándonos, al contrario,  hay que ponerse del lado de él. Tenés razón, me parece muy bien eso que querés hacer. Cuando vos te ponés del lado de él, el hombre se desarma, quedó fuera de carrera, porque estaba esperando otra reacción y cómo te controla a vos, dominándote, diciéndote no más, te enojás más, te voy a imponer lo que yo quiero, más estás en desacuerdo, más te voy a imponer lo que yo digo, vos te tenés que poner del lado de él y decirle: qué buena esa propuesta, me interesa, qué inteligente, ponerme del lado de él.
Jesús lo hizo muchas veces, y era justamente esa actitud lo que enloquecía a los fariseos, lo que descolocaba a toda la gente que se acercaba a Jesús. Cuando viene la mujer adúltera ¿qué estaba esperando de Jesús? que la castigara, que la retara, que le impusiera un castigo grave, y Jesús  escribió en tierra, la miró y le dijo: Vete y no peques más, y los fariseos estaban locos, la mujer quedó desorientada. Se acuerdan del caso del hijo pródigo ¿cuál era la reacción lógica y normal de un padre, a quien le habían hecho el desplante que le había hecho su hijo? Recibirlo, o recibirlo y ponerlo como él decía, como un sirviente más; pero cuando el padre vio venir al hijo, lo abrazó, esa es una actitud de desarme, tengo que desarmar al terco. Jesús sabía cómo desarmar la coraza del otro, haciendo lo contrario a lo que todo el mundo estaba esperando, y una vez que desarmaba la coraza de esa persona que era terca, en ese momento, él impartía, él instruía, y él enseñaba, aprovechaba ese momento donde la persona quedaba sin rumbo, donde la persona quedaba desorientaba,  para él darle la orientación correcta.
Él sabe querida mujer cómo desarmar nuestra terquedades, como hizo con Pedro; dice que un día estaba con todos los discípulos, y Jesús se levanta de la mesa, se quita la capa, se ciñe una toalla, y fue a lavarle los pies a los discípulos, y cuando llega a Pedro éste le dice: ¡De ninguna manera me vas a lavar a mi los pies! ¡No!, ¡no!, y Jesús le dice, te los tengo que lavar, ¡de ninguna manera! porque Pedro era terco, le dice, a mi no me vas a lavar los pies, porque no es lógico que un maestro le lave los pies a un discípulo, esto siempre ha sido al revés, el discípulo le tiene que lavar los pies al maestro, así que Jesús, no me los vas a lavar. Y yo me lo imagino a Pedro en ese momento, escondiendo los pies, diciendo, a mi no, haciendo pucherito, y haciéndose el humilde, pero era terco, y Jesús le dice: si no te lavo los pies no vas a tener parte conmigo. Jesús lo desarmó a Pedro, le desarmó su terquedad, le dijo ¿querés esto? entonces hacélo a mi manera. Yo te voy a decir como lo desarmó, porque hizo algo que hasta ese momento no se hacía, no era la costumbre. Decí, soltá la costumbre. Las mujeres tenemos muchas costumbres, reaccionamos sin pensar,  muchas veces reaccionamos porque nos acostumbramos a reaccionar, y cuando vemos una persona terca, enseguida queremos ir a discutirle, ¿y qué tenemos que hacer?, lo contrario, tenemos que desarmarlo. A mi me gusta Jesús porque él sabe muy bien cuáles son nuestras terquedades, y sabe muy bien como sorprendernos en medio de nuestra terquedad, la nuestra, la de nuestros hijos, la de nuestra pareja, sabe como  sorprendernos en medio, para que nos quedemos sin rumbo y ahí, en ese momento, él nos pueda enseñar.
¿Qué está esperando el terco que hagas  frente a su terquedad?  Hacé lo contrario. Está esperando que te enojes, no te enojes. Hoy tu marido tal vez te espere y te diga algo, ésta se va a enojar con esto que le voy a decir, no te enojes, decile: hola viejo; está esperando que te ofendas, no te ofendas, está esperando que le digas algo feo, no se lo digas, decile algo lindo, desarmalo. Decí: desarmá al terco. Pero Alejandra, lo que me estás diciendo es una locura, cómo me voy a poner del lado de él, primero ponete de su lado y una vez que te pongas de su lado, como está desarmado, el segundo paso negociá con él, decí: tengo que negociar con el terco. Primero lo desarmás estoy de acuerdo con eso, me parece muy bien, y cuando el otro se ve así, dice ¿qué le pasó a esta loca? ¿Qué le dieron de comer a esta loca? ¿Qué le hicieron en la cabeza a esta loca? cuando ya lo tenés ahí desarmado, en ese momento empezás a negociar. ¿Qué te parece que a eso que es tan bueno lo que me dijiste, le agregamos tal cosa?, y ¿qué te parece que a eso que es excelente, de sabiduría total, qué te parece si le agregamos esto?, ¿si le ponemos este color?, ¿si le damos esta vueltita?, pequeños cambios que te van a ayudar a negociar.
Hay hombres que son tercos y son tiranos, cuando yo hablo de un terco, te hablo de una persona que no quiere ir al médico, que a veces impone ciertas cosas, y es inentendible, pero son personas buenas. ¿Cuántas tienen maridos que son buena gente?, es terco pero bueno, pero hay tercos que son tiranos, que son malos y que por más que te pongas de su lado, no va a dar resultado.
¿Qué hacemos con un terco tirano? Nada, porque el terco tirano recibe la consecuencia de su terquedad. Fijate dos personajes bíblicos, Nabal y Saúl. Nabal que iba a matar a David y Saúl que ofreció sacrificio, cuando no tenia que hacerlo, dos tercos. Nabal perdió su vida por su terquedad. Saúl perdió su puesto, perdió su lugar de rey, su posición, porque todo terco tirano, todo aquel que quiera tomar tu vida, y que la quiera arruinar, y que quiera hacerte pedazos, va a terminar perdiendo su posición y perdiendo su vida si no se arrepiente antes. Querida mujer, quiero decirte que el que tenés al lado, si es bueno, ponéte de su lado y negociá, pero si es un terco tirano y es alguien que hace años te hace la vida imposible, acordate que esa persona va a recibir consecuencias de su terquedad. Porque no hay nada más triste que una persona que no es enseñable. Cuando ustedes vean una persona que se cree que sabe todo, esa persona está destinada al fracaso, cuando ustedes vean una mujer que diga, esto, ¿sabés cómo? esto para mi es nada, ustedes porque vienen hace poco, pero yo lo aprendí hace veinticinco años. Esa persona que cree que no tiene nada para aprender, esa es una persona que no es enseñable, y no hay nada peor que no ser enseñable. Es lo que le pasó a Judas, él no quiso ser enseñado por el Señor y se terminó matando él mismo; y eso es lo que pasa con los tercos, se terminan matando a si mismos, porque dice Proverbios, la insensatez del hombre tuerce su camino. Un terco tirano termina perdiendo negocios, termina perdiendo familia, termina perdiendo amor, termina perdiendo hijos, termina perdiendo todo, porque es una persona no enseñable.
¿Cuál es la diferencia entre una persona terca y una persona perseverante? ¿Cuándo yo estoy siendo una persona terca y cuándo estoy siendo una persona perseverante? Decí terquedad nace del miedo, de una emoción, soy terco porque tengo miedo de perder autoridad, de perder espacio, de perder lugar, tengo que hacerme respetar, por eso digo lo que estoy diciendo, y quiero que todo el mundo me obedezca; o sea, la terquedad nace del miedo, y se basa en mi propia opinión, yo opino esto, y hay que hacer lo que yo opino. En cambio la perseverancia nace de la confianza. Una persona perseverante es una persona que no tiene miedo, sino que ha reemplazado el miedo por la confianza, sabe quién es y sabe en quién cree. ¿Cuántas mujeres perseverantes hay en este lugar? date un aplauso. La persona que es perseverante no se basa, no se fundamenta en su propia opinión, sino que se fundamenta en la opinión de Dios, y en el conocimiento de Dios, esa es la gran diferencia. Si yo vengo y te digo: quiero que hagas esto, porque se me antoja, se me ocurre, porque para mí es lo mejor, porque quiero que lo hagas vos. Pero hacelo vos. ¡No, vos! También esa persona es terca. Pero si yo te digo, quiero que hagas esto, porque Dios me dio una palabra, porque Dios me prometió, porque Dios te promete para tu vida, se basa en la promesa de Dios, se basa en el conocimiento de Dios, y en la opinión de Dios, él me va a dar esto y yo voy a insistir y voy a ser perseverante, no porque a mi se me ocurrió, sino porque Dios, un día, me lo prometió, y yo voy detrás de todas las promesas de Dios. Dios está llamando y buscando hombres y mujeres perseverantes. Decí: soy perseverante. Dios está llamando hombres y mujeres perseverantes y confiados en que Dios va a traer lo mejor, después de haber pasado lo peor, gloria a Dios.
¿Y cómo se logra ser perseverante y tener confianza en Dios? Mateo 18:18 " Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra quedará atado en el cielo…".
Todo lo que nosotras atemos en la tierra, será atado, y todo lo que desatemos en la tierra quedará desatado en el cielo. Si te llevás hoy este pasaje, vas salir de acá más que bendecida. Dice: “les aseguro” no que me parece, por ahí les pasa, no, no, no, dice les aseguro todo y todo es todo, no es que algunas cosas sí. Todo lo que ustedes aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo. Este pasaje nos dice que nosotras, hijas de Dios, tenemos poder en la tierra y en el cielo, hay dos ámbitos en que vos y yo podemos ejercer poder, en la tierra y en el cielo. Son dos lugares donde podemos soltar nuestro poder, y la perseverancia debe estar en lo que atamos en la tierra, porque lo que yo ato en la tierra queda atado en el cielo, ahí debe estar mi perseverancia.
¿Cómo me doy cuenta que soy una mujer perseverante y no una mujer cabeza dura? ¿Cómo me doy cuenta que un hombre es perseverante y no un cabeza dura?  Porque tiene paciencia en atar, y cuando ata no desata, aunque no vea el resultado que está queriendo ver, sabe que tiene que tener paciencia, porque dice la palabra de Dios que la paciencia tiene que tener su obra completa. Ataste algo y estás esperando que se te dé, mientras tanto, estás haciendo ejercicio de tu fe, estás haciendo ejercicio de tu paciencia, estás siendo fortalecida, hasta que recibas eso que le pediste al Señor, por eso decí: tengo que ser perseverante. Dice la Biblia en Gálatas 6  "que cosecharemos si no nos damos por vencidas".
¿Qué tenés que hacer? no darte por vencida.  Y eso es ser perseverante, eso no es ser terca, porque tu perseverancia está basada en la palabra de Dios, que te dijo, todo lo que ates en la tierra, será atado en el cielo.
¿Qué es lo que estuviste atando últimamente en la tierra? porque a veces atamos, y decimos, yo ato esta enfermedad, y cuando no vemos la sanidad, la desatamos otra vez, y, se desató, porque yo tengo autoridad para atar y para desatar. Si yo digo, a esta persona la ato al reino de los cielos, y cuando pasan los años y veo que no se convierte la desato, y bueno, decimos, lo que até, lo desaté, y como tengo autoridad para atar y autoridad para desatar, lo que até y luego desaté, quedó desatado. Si yo ato un pensamiento negativo y digo, te ato en el nombre de Jesús, no tenés autoridad, yo no voy a hacer eso que mi pensamiento negativo está diciendo, pero de pronto lo desato, porque me olvido, el pensamiento quedó otra vez desatado.
¿Qué ataste últimamente en tu vida y volviste a desatar? No, porque yo antes no hacía tal cosa, antes era más espiritual que ahora, no, antes atabas y lo dejabas atado, ahora te olvidaste de lo que ataste y lo volviste a desatar. Cosas que vos decías, no, esto nunca lo voy a cometer, yo no voy a caer en este pecado, y lo habías atado, y por años estuviste sin cometer ese pecado, pero un día te olvidaste, dijiste, no importa, cuál es el problema, todo el mundo lo hace, lo volviste a desatar, y volviste a caer en ese pecado que hace años que no caías. Habías atado ese vicio, nunca más, no quiero más tomar, no quiero más ir a jugar, no voy a ir más al bingo, lo ato en el nombre de Jesús, y no me molesta más, porque está atado, y de pronto un día decís: y bueno, qué importa una fichita, una copita, ¿cuál es el problema? y ¿sabés qué hiciste? desataste, porque la autoridad está en vos, vos tenés autoridad para atar o para desatar, tanto en la tierra como en el cielo, porque tenemos poder en los dos ámbitos. Tenés poder para atar y para desatar. Por eso debemos ser perseverantes. Queridas mujeres, nuestras armas, dice la Biblia, no son carnales, son armas espirituales, por eso, la autoridad que tenemos para atar y desatar, nuestras armas no son carnales. Yo contaba el otro día, como se hace para vencer un virus, ¿saben cómo se hace? se inventa, se prueba, una vacuna que tiene más de lo mismo para que mate al virus, o sea, algo físico se quiere solucionar con otra cosa física el virus con el mismo virus, pero en mayor potencia, y así se destruye. Pero ¿qué pasa? el año que viene hay otro nuevo, hay otro que salió de ese que se multiplicó, y hay que volver a inventar otra vacuna, material, terrenal, física, para tratar de vencer a ese virus que es terrenal, que es físico, pero dice la palabra de Dios, que nosotros no batallamos con armas carnales, sino con armas espirituales, y tenemos poder para atar en la tierra y en el cielo, hay un arma espiritual que vence cualquier virus, que lo deja atado y que no le permite expandirse, en el nombre de Jesús, gloria a Dios.
Saben, el enemigo puede atacar físicamente, pero no espiritualmente, porque está muerto espiritualmente, no puede ingresar al plano espiritual el enemigo, porque está derrotado, está muerto, no tiene vida espiritual, tiene vida terrenal, o sea que te va a atacar con las armas terrenales y si vos lo atacás a él con las armas terrenales vas a generar una guerra, pero no vas a lograr la victoria, la victoria para los hijos de Dios está en el mundo espiritual, donde podemos atar al enemigo y no desatarlo más. El diablo en su vida está atado, el diablo en Presencia está atado, el diablo en la vida de las mujeres de Presencia está atado.
Este es el poder que Dios nos otorgó. Querida mujer, la perseverancia no nace nunca de la terquedad, de decir, yo lo digo, yo lo mando, y a mi qué me importa lo que dice Dios, la perseverancia nace de la palabra de Dios, yo insisto, Señor estoy insistiendo en esto, porque un día me lo prometiste, y no me voy a olvidar, por eso siempre te digo, que cuando vos hacés una siembra, perseguí a la siembra, no te olvides, hiciste esa siembra y la ataste para un destino específico, no la desates olvidándote, le prometiste algo al Señor, Señor yo voy a hacer esto y ataste tu palabra, y de pronto un día decís, no, ahora no me interesa hacer eso, y dejaste de ser perseverante, y desataste lo que habías atado, que te iba a traer bendición, no seas una mujer que va de un lado por el otro, llevada por el viento, como las olas del mar, sé una mujer perseverante en la promesa que Dios te dijo. Si Dios te dijo que vas a prosperar, atá esa promesa a tu vida mujer, atá esa palabra y no la desates pensando, y a mi no me va a tocar, eso no es para mi, aunque no veas, porque tu paciencia está siendo entrenada, estás haciendo ejercicio hasta que venga lo que Dios te prometió, porque Dios no te miente, si Dios te lo prometió te lo va a dar, pero tenés que tener la capacidad de ser perseverante, con lo que atás en tu vida. Qué cosas vas a atar a partir de hoy y no vas a desatarlas, porque lo que ates en la tierra será atado en el cielo.
Dice Isaías  26:3 "Al de carácter firme", no dice al terco, al obstinado, al arrogante, dice al de carácter firme. ¿Cuántas mujeres hay así? me encanta que te puedas definir de esa manera, porque a veces parece que flaqueamos. Estamos firmes en la fe y sabemos que si hoy no se da, mañana se dará, porque a mi no me lo prometió hombre, a mi me lo prometió Dios, yo hablé directamente al Señor y me dijo que eso era para mi, gloria a Dios.
Al de carácter firme lo guardarás en perfecta paz porque en ti confía. Saben, el terco no tiene paz adentro, el terco parece por fuera seguro, pero por dentro es un volcán en erupción, no tiene paz internamente, porque sabe que a la primera de cambio se le van de al lado, porque sabe que a la primera de cambio va a tener problemas por su inseguridad. Dios está buscando mujeres y hombres perseverantes en él, que confían en su palabra, a ese, dice, lo guardaré en perfecta paz. Me gustó lo que decía la pastora Graciela, Dios es el único que paga para que lo busques, buscame y te doy recompensa, eso es de Dios, eso sí que te desarma mujer, eso si que te desarma totalmente, pero ¿Cómo? ¿No soy yo?, no, dice Dios, vos buscame y yo te recompenso, buscame, me vas a encontrar y te recompenso. Sabés al Señor le encanta desarmarte, desarmar a nuestros maridos con cosas raras, al Señor le encanta desarmar a nuestros hijos, por eso, aplicá esa técnica, la técnica de Jesús, la técnica de, me pongo al lado tuyo porque después vamos a negociar, tu obediencia a mi, dice el Señor, después vamos a negociar tu acercamiento a mi, después vamos a negociar tu bendición, pero primero me pongo de tu lado, te amo, sé lo que hiciste, pero te amo, sé lo que estás pensando, pero te amo, ponete del lado de esa persona terca, y sé una mujer perseverante, lo que ataste mantenelo atado, lo que desataste de tu vida, mantenelo desatado, desataste bendición sobre tu vida, no digas ¡ay, como tarda!, ¡ay las otras viajan y yo no!, ¡a mi no me va a tocar!, no seas necia con las palabras, porque hay poder en tu boca querida mujer, qué bendición desataste, desataste salud, no digas: ¡ay! ahora voy a tener que ir a hacerme un chequeo porque me duele todo, no lo estropees con tu boca, mantenelo desatado, Señor yo lo dije un día, y vos me diste poder para atar y desatar, y lo hago en la tierra y cuando se hace en la tierra, está hecho en los cielos. En ti confiamos, buscá al Señor, porque hay recompensa para tu vida.
Ha iluminado mi vida, ha iluminado mi familia, mi gente.
El pastor Bernardo dice: ¡qué tremendo! la gente está teniendo más miedo en estos días. No estoy hablando de cuidado y responsabilidad, es muy distinto al miedo, nosotros tenemos que ser responsables y cuidarnos, por eso te decimos si estás resfriado no vengas, embarazadas no vengan, porque eso es cuidado y responsabilidad, pero otra cosa es miedo, y me decía: qué raro, porque la gente que más miedo tiene, es la gente que más vulnerable está en la enfermedad, porque ¿saben? están desatando enfermedad sobre su vida con cada palabra que dicen, con cada temor que expresan, con su vida sueltan enfermedad y se hacen vulnerables, y esta enfermedad ataca a los vulnerables. Simplemente te estoy diciendo lo que uno puede atar o desatar en su vida, uno tiene autoridad, y de mantenerla y de ser perseverante, aunque estés tosiendo, aunque tengas cuarenta de fiebre, ser perseverante, yo de ésta salgo vivita y coleando, y voy a seguir conquistando, porque después de lo peor se viene lo mejor para nosotros mujeres.

Padre, en el nombre de Jesús, yo decreto en este lugar mujeres perseverantes. Señor, te doy la gloria y la honra por esta tarde, gracias Señor porque hay mujeres en este lugar que son mujeres de carácter firme, que no se doblegan ante nadie ni ante nada, y que saben muy bien las promesas que les hiciste. Yo decreto que las mujeres van a salir de este lugar y se van a multiplicar como nunca antes, porque van a saber llevar un carácter firme y perseverante para lo bueno, carácter firme y perseverante para la bendición, carácter firme y perseverante para la sanidad, carácter firme y perseverante para la prosperidad, carácter firme y perseverante para la fe, yo decreto en el nombre de Jesús que todas estas mujeres, todos los hombres, que se dieron cuenta que tienen que ser perseverantes y no tercos, que no tienen que ser sabios en su propia opinión, sino en la opinión de lo que Dios ya les ha prometido y les ha dicho, yo los decreto bendecidos, yo los decreto a que sobre y abunde yo ato toda enfermedad en el ministerio Presencia de Dios, y decreto que todo aquel  que ha sufrido esa enfermedad en este tiempo, estará sano y bendecido, adorando en este lugar. Yo decreto que desato en este momento sobre todo Presencia de Dios, prosperidad, bendición, salud y aumento y la bendición de Dios en extremo, en el nombre de Jesús, amén, amén y amén.
Hay mujeres en este lugar que van a ir a atar la casa que quieren, la vas a ir a atar y muchas de ustedes la van a atar, y a la semana van a ver el cartel que dice “vendida” pero vos la tenés atada, así que Dios te va a sorprender a la otra semana, cuando saquen el cartel de vendida, porque esa casa está atada para vos, aunque tarde esperalo, aunque tarde esperalo, porque la espera trae paciencia y tu paciencia se está ejercitando y haciéndote una mujer fuerte y valiente.
Hay mujeres acá, que han atado a sus hijos, y aunque no vieron nada, dentro de poco van a ver como su hijo se acerca a este lugar para dar la gloria a Dios, porque ha estado atado y fuiste una mujer perseverante, le creíste a Dios, y no lo desataste nunca, con tus palabras ni con tus hechos, sino que lo mantuviste atado aquí en la tierra y en el cielo.
Hay cosas que tenés que atreverte a atar, no tengas miedo de ser perseverante, no tengas miedo, va a venir, es el poder que Dios nos otorgó, no estamos hablando de cosas terrenales, estamos hablando de las espirituales, y eso lo entienden las que conocen el lenguaje espiritual, las que saben que decir, ato, da resultado, no es loco atar algo en la tierra y que quede atado en el cielo, desatar algo en la tierra y que quede desatado en el cielo, no es loco, pero Dios sabe como quebrar nuestras corazas de terquedad, Dios sabe y aún en la habitación de tu casa podes sentarte y empezar a reclamar resultados, es el poder que Dios nos ha dado, sino de qué te sirve la vida espiritual, si no hay armas espirituales que uses, de qué te sirve la vida espiritual, de qué nos sirve, mujeres, haber conocido al Señor, sino sabemos vivir en el reino de Dios, si no sabemos como manejar las armas que Dios nos dio en su reino, y seguimos manejando las naturales como si fueran las únicas que existen, hay algo más, podés hacer algo más. Puedo hacer algo más, podés atar y podés desatar. Sé sabia en lo que vas a atar y no lo  vuelvas a desatar, sé sabia en lo que vas a desatar y no lo vuelvas a atar, desataste toda la bendición para tu vida y para los tuyos, eso es lo que hacemos cada martes y jueves, cuando hacemos estas oraciones y algunas se pierden en medio del camino, porque las soltamos el martes y las desatamos el miércoles, y decís ¿por qué aquella puede y recibió? porque ella mantuvo atada, porque la mantuvo para su vida, porque no dijo palabra, a veces es mejor quedar en silencio antes que hablar muchas palabras y no saber qué estamos diciendo. Atá algo y hace silencio sobre ese tema, no lo hables más ni lo pienses más, ya está atado, y lo que ataste en la tierra será atado en el cielo, así que silencio. Atá y hacé silencio, ponéte un barbijo espiritual, amén, para que no contagies a eso que ataste y que nadie te contagie a vos.
Esta palabra ha sido de gran bendición en esta tarde, yo lo sé, nos activa y nos ayuda a seguir adelante.

Este lugar dentro de poco va a sobre abundar, nosotros no trabajamos en vano, las pastoras no trabajan en vano, el liderazgo tampoco, y lo que hemos atado, todas las mujeres de Latinoamérica y de Argentina, que hemos atado al reino de los cielos y Dios está  ejercitando nuestra paciencia, yo lo sé, porque las escucho dar testimonio, mujeres perseverantes, y vamos a seguir atándolas al reino hasta que veamos la multiplicación, el aumento y el avivamiento de las mujeres que estamos esperando. Lo creo, yo soy parte de ese avivamiento. Gloria a Dios.

Por Alejandra Stamateas

Si este Mensaje de Exito te ayudó, enviame tus comentarios a iglesia@presenciadedios.com

 
 
José Bonifacio 332, Buenos Aires • ARGENTINA • Teléfono: [5411] 4924-1690 •iglesia@presenciadedios.com
© Copyright 2001-2009 • Derechos Reservados