Novedades
 

ATLAS La Otra Pasión

 
Bernardo Stamateas motivando al equipo Atlas
Miralo por FOX Sports, todos los lunes 18 y 23hs.
 
Especial para Mujeres
Alejandra Stamateas
Comparte cada Martes y Jueves un Mensaje de Exito,
a las 16hs.
Conectate en Vivo por Internet
 
Nuestra ubicación
Nuestra iglesia está ubicada en Buenos Aires, en el barrio de Caballito, calle Beauchef 834 y/o José Bonifacio 346, nuestro teléfono: 5411-4924-1690.
Si vienes de visita a Bs.As. tienes que conocer nuestra iglesia. Te esperamos.
 
Libros Recomendados
de Alejandra Satmateas
de Bernardo Satmateas
Nuevo DVD
Los viajes del apóstol Pablo en Grecia: Solicitar el DVD
 
Material Disponible
Consulta por todo el material disponible, dinos de qué país eres: Consultar
 
Sedes Presencia de Dios

Cañuelas Calle Lara 149 Claypole Félix Lora 259 Don Torcuato Winter 4230. A. Sourdeaux (1612) Malv. Arg. General Rodríguez Corrientes 200 (a dos cuadras de Ruta 197 y 5).
Jose C. Paz Club Atlético El Porvenir Ruta 197
La Plata Calle 68 Nº 674 (entre 8 y 9)
Longchamps Rivadavia 1544
Mar del Plata Salta 2248
Merlo San Juan 2545
Monte Grande Las Heras 253
Neuquen:
Quilmes
Triunvirato 1936
San Antonio de Padua Noguera 1528.
San Justo Jujuy 3288
San Fernado Sarmiento 839

Información General: 5411-4924-1690 o 5411-4923-0700
 
Colegio V. Devoto (BsAs)
Abierta la Inscripción Ciclo 2007. Mas Informacion
 

Capacitación (INDAP)

Inscribite Hoy
A Distancia - Online -Presencial
Más Información
 
 
 
 
Mensajes de Exito  
 Recibe GRATIS Mensajes de Exito en Tu e-Mail Haz Click AQUI
 
 

Cuando el amor duele

Génesis 16:1-5 "Saray, la esposa de Abram, no le había dado hijos. Pero como tenía una esclava egipcia llamada Agar, Saray le dijo a Abram: El Señor me ha hecho estéril. Por lo tanto, ve y acuéstate con mi esclava Agar. tal vez por medio de ella podré tener hijos. Abram aceptó la propuesta que le hizo Saray. Entonces ella tomó a Agar, la esclava egipcia y se la entegó  a Abram como mujer. Esto ocurrió cuando ya hacía diez años que Abram vivía en Canaán. Abram tuvo relaciones con Agar, y ella concibió un hijo. Al darse cuenta Agar que estaba embarazada, comenzó a mirar con desprecio a su dueña. Entonces Saray le dijo a Abram: ¡Tú tienes la culpa de mi afrenta! Yo puse a mi esclava en tus brazos, y ahora que se ve embarazada me mira con desprecio. ¡Que el Señor juzgue entre tú y yo!".

Génesis 17:15-17 " También le dijo Dios a Abraham: A Saray, tu esposa, ya no la llamarás Saray, sino que su nombre será Sara. Yo la bendeciré, y por medio de ella te daré un hijo. Tanto la bendeciré, que será madre de naciones, y de ella surgirán reyes de pueblos. Entonces Abraham inclinó el rostro hasta el suelo y se rió de pensar ¿Acaso puede un hombre tener un hijo a los cien años, y ser madre Sara a los noventa".

 

¿A cuántas les dolió el corazón, alguna vez, por una pena de amor?

Los correos de este tema  son:
-Creo que el amor no duele, sino que las personas lastiman, y dañan la palabra amor.
-Mi experiencia es que mi esposo nos dejó, cuando mi hija tenía once años, y llevábamos catorce años juntos, la cicatriz que tengo es el odio.
-No puedo concebir que después de haber pasado por una separación, vuelvo a caer en las manos de otro cretino, vivo en pareja y me enteré que él es casado y que sigue viéndola a ella, me dolió que me haya mentido.
-He amado en silencio, para no provocar celos en los otros, he amado en silencio sin expresarlo, no besarlo por temor a ser rechazada, sobre todo a mi padre no lo tocaba pero sentía que lo amaba. Amar intensamente y no poder demostrarlo con acciones, por temor a ser rechazada, es el amor más doloroso que se pueda sentir, pero ya no me reprimo y con mis hijas las beso mucho, soy muy cariñosa y les digo cuanto las amo sin tener vergüenza.
-Nunca me sentí amada por un hombre, cuando intento creer, se va, y duele mucho, hasta las lágrimas, sentís que el amor es sólo dolor, sin el dolor no es amor.
- Me sentí estafada y engañada por mi esposo, el amor duele. Él murió. Mientras lo despedíamos con mis hijos, apareció su amante al funeral, grande fue mi sorpresa, no lo entendíamos, pero mi corazón lo perdonó y ahora vivimos en paz.
-Me separé, me dejó por una chica trece años más joven que él.
-Estoy pasando por una separación, me duele porque lo sigo queriendo y no sé cómo seguir adelante. Pienso en él solamente, nada me motiva, estoy en un pozo, sólo pienso en el día de poder estar con mi marido nuevamente, no es malo amar y sentir que es el amor de mi vida y lo descubrí al separarme.
-El amor duele, el verdadero. Estoy separada y no logro olvidarlo, no lloro pero tengo días en que siento dolor en mi corazón.
-Me engancho con personas que me lastiman, es un círculo vicioso que se repite, no puedo cortar con la adicción al maltrato, necesito la adrenalina de la pelea.
-Me enamoré de alguien que yo creía que quería tener algo conmigo, quería todo con esa persona, pero me sacó de su vida y se puso de novio con otra, pero lo acosé tanto como obsesión, lo tuve de nuevo, pero como su amante, pero me sentí peor, con impotencia, por tener un amor no correspondido. Amé a un hombre que me dio insultos y no amor y aún me sigue gustando.
-Mi marido me abandonó por la mujer de mi hermano.
-Mi hijo empezó a crecer con felicidad, pero al crecer se corrió  de las enseñanzas que le inculcamos, robó, me pegó, lo perdoné, pero no puedo expresarle mi cariño, no confiar en él es doloroso.

El amor es algo grandioso.
Es verdad que para muchas mujeres, el amor se ha transformado en dolor. ¿Cuántas han sufrido por amor alguna vez?
¿Cuántas se han enamorado alguna vez?  
¿Cuántas la pasaron bien enamorándose? lo que sentían les hacía bien.
¿Está bueno enamorarse?
¿Cuántas la pasaron requete bien?
¿Cuántas pueden decir: nadie me quita lo bailado?
Pero en las relaciones interpersonales, muchas veces se vuelve imposible relacionarnos satisfactoriamente con el otro, a pesar del amor, a veces se hace muy complicado. El amor nos puede provocar las mayores alegrías, y nos puede provocar las mayores angustias y los sufrimientos más profundos, podés estar arriba y podés estar abajo con el amor. Cuanto más intensamente amamos, más intensamente sufrimos. Hay más dolor cuanto más amamos o sea que cuando vos te arriesgás a amar más, también te estás arriesgando a sufrir más dolor y cuando te arriesgás a sufrir más dolor, también te estás arriesgando a amar más.
¿Qué es más difícil para ustedes? amar o dejarse amar. ¿Cuántas creen que es más difícil amar? y ¿Cuántas creen que es más difícil dejarse amar?
Es mucho más difícil para las mujeres permitir que otros nos amen, dejarnos amar, y nos pasa eso muchas veces con Dios, no permitimos que él suelte todo el amor que él tiene para nosotras, porque es más difícil dejarse amar que dar amor.
Hay una sospecha que todos los seres humanos llevamos dentro, especialmente tenemos esa sospecha incorporada, interiormente, las mujeres, la sospecha es: ¿Me parece que yo no merezco ser amada?, esa es la gran sospecha.
¿Me parece que así como soy, a mi nadie me va a amar?
¿Me parece que si yo no hago algún cambio en mi vida, a mi nadie me va a querer?
¿Me parece que yo no merezco ser amada, por lo que viví, por lo que hice, y por lo que soy?

Esa es la gran sospecha que los seres humanos llevamos en nuestra vida, a toda relación interpersonal, vamos con la sensación de que en realidad así como somos, la verdad, nadie nos puede realmente amar y eso debilita nuestra capacidad de dar y de recibir amor, por eso cada vez que alguien nos ama, como vamos con esa sospecha, pensamos: no me está amando lo suficiente, o, no me está dando lo que yo necesito, en cualquier momento me va  traicionar, en cualquier momento se va a ir con otra, me va a dejar, me va a abandonar, y empezamos con la desconfianza, porque dentro nuestro hay una sospecha y esa sospecha no nos permite fluir en el amor.

Ahora ¿dónde se originó esta sospecha? en nuestra infancia, cuando eras chiquita, hace mucho tiempo, porque las personas que en la infancia han recibido un amor inadecuado, insuficiente, y cuando digo amor inadecuado, insuficiente, no quiero decir que tus papás no te amaron bien, quiero decir que tal vez no te dieron el amor que vos necesitabas, porque por ahí, tu papá creía que darte el amor, era trabajar todo el día y traer dinero, para que vos tuvieras cosas, tu mamá creía que darte amor, era tener la comida preparada y el delantal planchado, para ellos era amor, pero vos necesitabas otra clase de amor, entonces si vos desde chiquitita tuviste un amor inadecuado, ustedes saben que se hizo un estudio y dice que cuando uno de chiquito recibe un amor inadecuado, eso produce un impacto en el sistema nervioso del nene o de la nena, y deja una huella para toda la vida, “el dolor del amor". Ese amor inadecuado que hemos recibido, lo que hace, es que empecemos a tener reacciones y actitudes inadecuadas, porque no creemos que merecemos ser amadas, porque si las personas que nos tenían que dar todo el amor, no nos dieron el amor que necesitábamos, ahora decimos no merezco ser amada, por lo tanto me tengo que ganar el amor de alguien, me tengo que ganar el amor de ese hombre, de mis hijos, me tengo que ganar el amor de mis padres, y parece que entramos en la competencia de ganar el amor, de ahí la consecuencia son los celos.
¿Cómo sanamos las heridas del amor?

Aprendiendo a dar y a recibir amor en forma equilibrada
. Hay muchas mujeres en este lugar que saben amar, pero no saben recibir amor, o sea que la balanza está descompensada, por eso has tenido tanto dolor en tu vida, has amado mucho, pero no has recibido mucho amor y eso es lo que te duele.

¿Cómo se hace para recibir equilibradamente? por ejemplo: supongamos que un pajarito se cae de su nido, entonces yo tomo al pajarito y lo quiero proteger, lo quiero cuidar pero si yo hago mucha presión dentro de mis manos, lo ahogo, lo mato, y si lo dejo muy suelto se cae, y puede lastimarse más, entonces qué tengo que hacer, la presión exacta para tenerlo en mi mano y que no se lastime, y eso es "fluir en el amor" dar amor y recibir amor equilibradamente. Hay muchas mujeres en este lugar, que saben muy bien qué estrategia usar para dar amor, pero no saben cómo recibir amor, porque no son permeables al amor.
“Tengo que aprender a dar y recibir amor equilibradamente".
¿Cómo puedo ejercer presión y que se de equilibradamente? teniendo en cuenta dos dimensiones del amor.

Primero: Contacto
Segundo: Espacio

Contacto
, ¿qué es? es el toque físico. Cuando yo toco a alguien, esa persona se siente en confianza, el abrazo, cuando vos de bebita fuiste levantada en brazos, te sostuvieron, eso te da confianza, pero si en tu relación de amor no hay toque físico, aparece la dependencia, si nadie te tocó, nadie te contuvo, es un amor frío, distante, como muchos correos que envían, que dicen: mi marido no me toca, no me da un beso, no me acaricia, no me abraza hace años, ya entonces aparece la "dependencia" porque no hay contacto, estoy cerca.

Y el segundo
es el espacio, no hay distancia. Esto es importante para no ahogar el amor. Porque si hay contacto todo el tiempo, yo termino asfixiando, por eso necesito el espacio, distancia, por eso el juego del amor es una "danza", donde hay tiempos de contacto, y tiempos de espacios.
Cuántas veces vos te sentiste asfixiada por tu pareja y dijiste, necesito tiempo, me voy a tomar un tiempo. Eso es, estoy asfixiada con esta pareja, y cuántas veces sentiste que había mucho espacio, pero no había contacto, no había acercamiento, y para aprender a dar y recibir amor y poder llevarse equilibradamente, en una relación de amor, tienen que existir estos dos elementos, el contacto y el espacio.
¿Hay en tu pareja contacto y espacio?
¿Hay en la relación con tus hijos equilibradamente, contacto y espacio? ¿O hay más contacto y ahogo? Quiero saber donde estás, quiero saber donde vas, decime la hora, hacé esto, veni acá, vamos juntos, no vayas solo, o hay mucho espacio, no sé dónde está, no me interesa que haga de su vida, yo no lo quiero ni ver.
¿Hay algo desequilibrado ahí en esa relación de amor?
Porque tiene que haber equilibrio, contacto y espacio.

Hoy vamos a destruir tres mitos con respecto del amor y se te va a sanar el corazón.

Primer mito: el amor del otro me tiene que sanar y mi amor lo sanará
. Esta es una tontería que nos han dicho: mi amor lo va a curar, lo va a sanar. El típico diskete que tenemos metido las mujeres en la cabeza, de que el día que se case conmigo, él va a cambiar, porque conmigo las cosas van a ser diferentes, a mi no me va a maltratar, a mi no me va a gritar. Ese famoso diskete, que mi amor lo sanará, mentira, porque el amor no nació para sanar a alguien, el amor nació para ser una expresión. Tenemos que destruir ese mito, porque si nosotras creemos que nos encontramos con una persona, y el amor de esa persona nos va a sanar, le estamos pidiendo que ese amor sea de una manera, tiene que amarme de una manera particular, para sanar las heridas que traigo de la infancia. El otro se transforma en un médico del amor. Yo quiero que con su amor me sane las heridas y agujeros emocionales que traigo desde mi infancia, y le voy a exigir que me ame de una cierta manera. Por ejemplo: si hay una mujer que desde la infancia fue abandonada y le tiene miedo al abandono, ¿qué va a hacer con esa pareja? la va a absorber, va a ser una pareja codependiente, lo va a querer todo el tiempo con ella, lo va a ahogar, no le va a dar espacio, porque esa mujer quiere, que el amor de él, le sane las heridas del abandono.
Cuando tenés una herida tenés que ir a Dios. Porque el amor humano es un amor imperfecto, no está puesto para sanarte, está puesto para expresarse.
Primer mito fuera. Cuando te digan: porque mi amor lo va a sanar, él se va a convertir con mi amor, él no va a ser más drogadicto con mi amor, mentira, si se quiere sanar de la adicción tiene que ir al centro de rehabilitación, y tiene que ir a Dios, porque el único amor que sana es el de Dios, el amor humano es un amor imperfecto.

Segundo mito: amor verdadero es armonía. Nosotras nos llevamos en paz en casa, una armonía, nunca un grito o una palabra de más, eso es mentira, es falso, porque en la vida se mueven ciclos, la vida no es estática, y al amor le pasa exactamente lo mismo, el amor tiene momentos de subida y de bajada, momentos de cima y momentos de abismo, el amor es como las olas del mar, y una lo que tiene que lograr no es frenar las olas del mar, sino saber surfearlas. Saber cómo subir, tener destreza para subirte en cada ola y poder ir, traspasar y remontar esas olas. El amor es como una danza, ¿vieron bailar el tango? donde hay un momento que los dos están juntos, pero hay otro momento donde uno se va para un lado, el otro para otro lado, así es una relación de amor, no es armonía porque la armonía termina poniendo viejos los corazones. La armonía pone viejo al amor, hace que el amor pierda sentido, porque no hay nada más lindo que estar en una relación donde sigue habiendo pasión, donde siguen habiendo cosas que te tienen a la expectativa, al filo de lo que va a ocurrir, de lo que va a pasar, sino el amor se estanca y termina siendo una esclavitud. El amor tiene que ser una danza entre dos seres imperfectos, que lo único que quieren es expresar su amor, como les salga, eso es lo bueno, poder permitirse expresar el amor como a mi me salga. Tantas cosas que hace tiempo no podés expresar, que las estás guardando, y ya no es como a vos te gustaría, porque el amor no es armonía, el amor es como una danza. Segundo mito fuera.

Tercer mito: mi fuente de amor y de felicidad está fuera de mí. Mentira.
Hay personas que dicen: ese hombre me hace feliz. Hombres que dicen: esa mujer me volvió loco, me hizo feliz, me cambió la cabeza y creen que la felicidad y el amor siempre están afuera, y esa es una gran mentira, lo que nosotros experimentamos cuando conocemos a alguien y sentimos amor, no viene de esa persona, viene de adentro nuestro. Acá está la diferencia. Cuando vos conocés a alguien que decís, me enamoré, estoy loca, haría cualquier cosa por sentir de todo, que tenés que llamarlo, cuando te pasa eso, no es que esa persona te entregó algo, no es que esa persona te entregó amor, lo que vos sentís nació de adentro tuyo, porque el amor está adentro, no está afuera. ¿Dónde está tu fuente de amor? Adentro. Por eso las mujeres que no pueden recibir amor, y que no quieren dar más amor, porque han sufrido mucho, son mujeres que han cerrado su fuente interior, porque dicen, no hay ningún hombre que me mueva el piso, es que cerraste tu fuente de amor que es interna, por eso cuando se te presente alguien, por más que sea el hombre más lindo, lo vas a rechazar, porque tu fuente interna de amor está cerrada, por eso tu amor, tu felicidad, no vienen de afuera, vienen de adentro. Qué interesante, que en la Biblia dice: que Jesús viene a vivir en nuestro corazón, adentro, el amor de Dios vino a través de Jesús, no fuera, sino se instaló dentro, porque la fuente de amor está adentro, y Dios lo hizo así para que no necesitemos nada de afuera, sino que todo lo tengamos dentro de nosotros.

Cuando veo a alguien, yo decido si suelto mi amor, o si lo guardo. Porque el amor está adentro. O sea, si yo estoy en crisis con mi pareja. Yo decidí cerrarme al amor, ahora si yo quiero, puedo soltarlo. ¿Quién tiene el poder para eso?, ¿Quién tiene la autoridad para eso? Me volvió loca no sé lo que hice, no, porque el control siempre lo tenés que tener vos, porque el amor está adentro. Hay mujeres que dicen, yo no quería acostarme pastora, mentira, vos querías, anhelabas, vos decidís, por eso no podemos echarle la culpa a nadie, porque nosotros decidimos abrirnos a ese amor, o cerrarnos a ese amor, por eso cuando hay una pareja restaurada, después de una infidelidad, después de graves problemas, después de un montón de situaciones difíciles, es porque ambos han decidido abrirse nuevamente al amor y volver a soltar amor, esa es una decisión personal, y parejas que no se arreglan y no quieren saber nada, es porque decidieron replegarse del amor y volver a guardarlo con respecto a esa persona, con esa persona yo no voy a soltar nunca más amor.
Yo decido soltar mi amor o guardarlo.

Por eso Jesús se metió en nuestro corazón. Cuando estaba Jesús con la samaritana le dice: mirá, de tu interior van a correr ríos de agua viva, hasta ahora estuviste buscando hombres y no tenés, porque te quedaste sin nada, porque pensabas que tu felicidad y tu amor venían de afuera, y dice, yo tengo un agua para darte, y cuando la bebas, saltará de tu interior, de adentro tuyo, porque va a soltarse el amor que hay y hay en abundancia. Amén, gloria a Dios.

Hay mujeres que se han cerrado al amor, están determinadísimas. Ahí basta. ¿Saben por qué hay mujeres que no se pueden abrir nuevamente al amor? porque no se sienten cómodas con su corazón, no se sienten cómodas con su interior, porque viven todo el tema del amor y del afecto con mucha culpa. Y la culpa nunca  te ayuda a aprender, por eso, no tenés que tener culpa en la vida, porque uno necesita aprender para seguir adelante, pero seguir viviendo la culpa, nunca te ayuda a aprender, la culpa te da el castigo y ya está, pero no aprendiste nada, por eso cuando hacemos sentir culpable a nuestro hijo o hija, porque hizo algo, eso no lo ayuda a aprender, ya está, cumplió el castigo y vuelve a hacer lo mismo más adelante, porque la culpa no te enseña, lo que te enseña es cuando te sentiste frustrado en algo, la próxima vez no cometas el mismo error, pero no la culpa. ¿Por qué hay mujeres que no pueden abrirse al amor? Hay mujeres que dicen, terminó, esta pareja no va más, yo no me quiero enamorar nunca más, o yo no voy a darle más importancia a mis hijos, no voy a esperar nada más de ellos, se han encerrado, porque se sienten incómodas con su propio corazón. ¿Y cómo podemos lograr sentirnos cómodas? apreciando lo que somos. No hay nada más importante en la vida, que, en primer lugar, soltar el amor que tenemos dentro nuestro para nosotras mismas, nos han enseñado tanto tiempo que primero teníamos que amar a los demás, que nos hemos olvidado de soltar esa fuente de amor para nosotras mismas, y cuando empezamos a aprender y a apreciarnos a nosotras mismas, a sentirnos cómodas con nuestra manera de expresar el afecto, con nuestra manera de relacionarnos con nuestra manera de decirnos a nosotros y a los demás, te amo, dándonos el visto bueno, permitiéndonos ser quién somos, ahí recién vamos a poder soltar esa fuente de amor hacía los demás. Porque si vos creés que no sos digna, si creés que tenés muchas cosas para cambiar, si creés que un hombre nunca te va a amar, que sus hijos nunca te van a querer, que sus hijos nunca te van a entender, te cerrás. Por eso, en primer lugar, tenés que soltar esa fuente de amor para vos misma, que nace de adentro y permitirte ser quien sos, con tus errores y con tus aciertos, pero no querer ser otra persona, no quieras ser otra mujer para que un hombre te ame, esta palabra va para algunas de ustedes, no quieras convertirte en otra mujer para que ese hombre te ame, vos sos así, con tus aciertos y errores y Dios está trabajando en tu vida, amén.

Hay mujeres que no pueden soltar amor porque creen que son malas, pero hay parejas que se llevan muy mal, o relaciones de madres e hijos que están malas, o relaciones de hijos que son malas, porque ese sentirme mal y verme como una mujer mala, lo llevo a mi pareja. No sólo yo soy mala, mi pareja también es mala, yo soy mala, pero él es malo, o sea, los dos tenemos una sensación de ser malos, y hay muchas parejas que viven de esa manera, su casa es  una casa donde parece que todos son malos, donde no hay una en quién confiar, donde no hay uno sólo bueno, yo soy mala pero vos sos malo, y él dice: soy malo pero vos también sos mala, y ahí vienen los reproches, los conflictos, los problemas, porque se transmiten ese sentimiento, de que ambos son malos, y eso tiene que ver con que ambos viven llenos de culpa. Por eso no pueden cambiar, la culpa no te ayuda a transformar tu vida, la culpa te encierra, te encadena y te aplasta, pero no ayuda a cambiar actitudes. Y como somos malos, como nos sentimos malos en pareja, no nos sentimos merecedores del amor de Dios, por eso, esa fuente no puede seguir provocando cada vez más, porque la fuente de esa fuente es Dios, y si nosotros le atamos las manos a Dios, le agarramos el brazo y se lo detenemos, y le decimos, no me merezco, porque soy mala, mi familia no se merece más, porque todos somos malos, mi marido es malo, yo soy mala, mis hijos son malos, detenemos, con esa palabra, el brazo de bendición de Dios.

Eso le pasó a Abraham y Sara, leímos el pasaje, Sara le dice a Abraham: Abraham, Dios me hizo estéril, y era una mentira, porque Dios no hace estéril a nadie, así que como yo no puedo darte un hijo, acostáte con Agar, mi esclava, y Abraham no se negó, qué hombre se va a negar, tenés que ser muy hombre para decir no. Abraham dijo, si es para que se cumpla la promesa de Dios, hago cualquier cosa. Yo recibí correos de adolescentes y jóvenes que me han dicho, yo quiero estar con él, pero no es creyente, Dios me dijo que él iba a ser misionero, y si tengo que estar con él para que se cumpla lo que Dios dice, lo voy a hacer. La típica salvadora.

Y esto le pasó a Abraham, dijo, bueno me lo pedís de esa manera, cómo me voy a negar. Ochenta y seis años tenía Abraham, el hombre habrá dicho, vos no podés, pero yo si puedo. En el versículo 5 cuando Agar queda embarazada, y empieza a hacerle la guerra, la vida imposible a Sara, ella se enoja con Abraham y le dice, al final vos hiciste esto y ahora estamos todos mal, o sea, Sara le dice yo soy mala porque tomé una mala decisión pero vos también sos malo porque te acostaste con Agar, y ahora tenemos este problema. Empezaron a transmitirse culpas, y ese es el gran problema en los matrimonios, cuando se empiezan a transmitir culpas, una palabrita llevó a otra, y la otra a otra y sacaste la historia de veinticinco años de tu vida, cosas sin hablar, cosas ocultas, escondidas, y empiezan a trasmitirse que ambos son malos. Sara dijo, yo soy mala, me equivoqué, pero vos Abraham sos peor que yo. En Génesis capitulo 17, trece años después, cuando Abraham y Sara tomaron esa determinación que no era el plan de Dios, Dios hizo silencio sobre Abram y Sara, trece años Dios no les dirigió la palabra, ni a Abraham ni a Sara, porque ellos habían hecho su plan. Hay silencio de Dios sobre tu vida qué está funcionando, tu plan, y Dios no dice nada. Si querés que funcione tu plan, que funcione, pero entonces no hablamos hasta que te des cuenta que hay otro plan superior. Trece años, Abraham tiene noventa y nueve y entonces Dios lo llama y le dice serás “padre de naciones”. Fíjense qué interesante, porque Abram a los ochenta y seis años todavía le funcionaba el motor, pero a los noventa y nueve años ya no había manera, creo que Agar fue la última. A los noventa y nueve años, escucha a Dios que le dice que va a ser padre de naciones, no le quedó otra que creerle, porque dijo, ahora no me puedo acostar con ninguna más, si Dios lo está diciendo, es porque lo va a hacer, porque cuando nos damos cuenta que ya no podemos más, y bueno Dios vos me dijiste que me ibas a dar algo bueno, vamos con el segundo plan. No conseguí trabajo, vamos con tu plan Señor, el mío falló, el problema es que pasaron trece años y tal vez hace veinte años ya Dios te dijo el plan, y sin embargo como hiciste tu plan, Dios quedó en silencio, perdiste veinte años de tu vida. Pero esto es lo más lindo, Dios le muestra a Abraham y a Sara que él quería darles su amor, que él estaba dispuesto a mostrarle el amor que les tenía, ellos le habían detenido la mano a Dios para el milagro, porque cuando vos cerraste, cerrás en el amor, te crees que sos mala para recibir, detenés la mano de Dios y el milagro, decís: no me des, porque cometí errores, Dios no me des porque tengo culpa, Dios no nos des a esta familia, ¿cómo nos vas a prosperar a mi familia y a mi? por eso vivís en pobreza hace años, porque te creés una familia mala, te creés una mujer mala, no merecedora de la bendición de Dios, y como te creés mala, le detenés el brazo a Dios, y como no podés recibir todo el amor que tiene, no podés recibir la prosperidad, la salud, la bendición, la felicidad que Dios iba a derramarte con su mano poderosa, porque creés que sos mala o que tu gente es mala. Ninguno de los dos, Sara y Abraham se veían dignos de un milagro, por eso idearon un plan humano, porque ellos decían, Dios no nos quiere dar un milagro a nosotros, yo una mujer estéril, él, que se acuesta con cualquiera apenas le doy una orden. Abraham y Sara decían, el amor de Dios es mucho amor para nosotros, el amor de Dios es un amor muy exagerado, no lo podemos recibir, y tal vez eso es lo que te pase en tu pareja, en tu familia, creés que es mucho. Pero en Romanos 4 dice " Abraham creyó", no le quedaba otra, que bueno que no te quede otra, más que creerle a Dios, qué bueno es saber que esa pareja, de la única manera que se puede restaurar, es creyéndole a Dios, qué bueno que es saber que esa relación con tus hijos, de la única manera que se puede resolver, es creyéndole a Dios, de la única manera que se puede restaurar es creyéndole a él. Si Dios te prometió, Dios te lo va a dar, por eso dice: Abraham creyó y esperó contra toda esperanza, y de este modo llegó a ser padre de muchas naciones, como Dios le había dicho. Dios está anhelando que uses el amor que te dio. Dios está anhelando que puedas aceptar y recibir todo el amor que tiene para derramarte, pero le hemos puesto freno al amor de Dios. El amor de Dios cuando se suelta, se derrama en nuestros corazones, adentro, lo tenés que ir a buscar adentro, y ese amor es un amor que viene equipado, porque el amor de Dios es poder, el amor de Dios es una persona, el amor de Dios se llama Jesucristo, y Jesucristo viene a vivir en nuestros corazones, y cuando viene, viene con el amor que necesitamos para ser felices en la vida.

Cuando el amor de Dios empieza a fluir de adentro, hace que empieces a anhelar cada vez más, anhelás más amor, anhelás más prosperidad, anhelás más vida, anhelás más salud, anhelás más tiempo especial, anhelás todo, querés todo, como yo siempre les digo, me encanta ser una mimada de Dios, porque estás recibiendo todo el amor derramado; pero hay mujeres que han puesto la mano en la mano del Señor y le han dicho: ¡No Señor! no me lo merezco, soy mala, mi familia es mala, hemos cometido tantos errores, y Dios quiere soltarte bendición, soltarte prosperidad, quiere soltarte el amor en tu casa, y la mano está detenida, y se la seguís deteniendo vos, se la detiene tu pareja, tus hijos y Él dice: yo me quiero derramar en ustedes, para que ustedes lo sientan desde adentro, y desde adentro tengan todos los recursos para ser felices, el amor de adentro te desafía, quitá la mano que está deteniendo el amor de Dios, sos digna. Eso le dijo Dios a Abraham y a Sara, son dignos de ser padres de naciones, son dignos de recibir un milagro, yo quiero derramarme en amor, sí, se equivocaron, pero para eso estoy yo, permítanme derramarme dentro de ustedes. Él es una fuente de amor y vos hace tiempo que venís peleándola con tu plan, y Dios te dice, permitime derramarme en amor, permitime que te suelte todo el amor, el amor te equipa, porque el amor es una persona, es Jesús, con él tenés todo, con él podés todo, con él vas a lograr todo, porque te equipa, no es mentira, no es engaño, no es amor humano, que es imperfecto, es el amor perfecto, por eso a él sí podés pedirle todo, porque es el amor perfecto. Dice que un día estaba Moisés y le dice: Señor, quiero verte, quiero ver tu gloria, tu amor, quiero admirarte, y Dios le dice: no podés, porque si me vieras morirías, porque ese amor es poder y el poder es electricidad, es energía vital, y es tanta la energía y el poder de Dios que tocarlo nos mataría, por eso ¿saben qué le dijo Dios a Moisés? vamos a hacer algo, te voy a meter en la hendidura de la roca y voy a pasar, y vas a ver mi espalda, pero mi mano va a estar ahí. La roca representa a Jesús, saben, Dios se hizo hombre para que nosotros podamos abrazarlo, porque sino hubiésemos muerto, por eso Dios dijo, yo quiero ser un hombre, yo me voy a encarnar para que me puedan abrazar, para que no mueran cuando yo les dé mi amor, y ese hombre vino a vivir en nuestro corazón, se vino a vivir adentro, para que no busquemos afuera, para que todo salga de adentro y seamos permeables al amor, podamos dar y podamos recibir, podamos dar y podamos recibir, ese es el amor que sana, ese es el amor verdadero, el único amor que sana es el amor de Dios. Dejáte amar por Dios, dejáte amar, no te resistas más, dejá de hablarte palabras negativas que detienen la mano de Dios, cada palabra negativa que decís de vos, detiene la mano de Dios, estás diciendo: no me des, dejalo, dáselo a otro, porque yo no me lo merezco, soy mala, no, no bendigas a mi familia, que aprenda, porque es mala, no le des nada, que se muera, que aprenda la lección, no me des nada, y estamos deteniendo la mano de Dios que quiere derramar su amor en cada uno de nosotros.

La cosecha es al treinta, al sesenta, y al ciento por uno, ¿saben? matemáticamente sería al treinta, al sesenta, y al noventa, de treinta en treinta, pero dice del treinta al sesenta, y de sesenta al ciento por uno, porque Dios es un Dios que no sólo llena una necesidad, sino que es un Dios que se desborda. Dios no te va a dar un poquito de amor, Dios te va a dar al ciento por uno ese amor que estás necesitando, por eso el amor humano siempre va a ser imperfecto, siempre va a ser una danza de idas y vueltas, nunca va a estar en perfecta armonía, porque el único amor perfecto es el amor de Dios, al treinta, al sesenta y al ciento por uno. Cuando se llenen de mi amor, dice Dios, ahí recién van a poder compartir. ¿Está tu estanque lleno, o vacío de amor?, ¿cómo está tu fuente?, ¿está cerrada? ¿sos impermeable al amor o estás abriéndote para soltar amor? no es el amor que te den, es el amor que vas a soltar, que te va a ayudar a recibir, que el otro también quiera soltar, de la manera que el otro lo quiera soltar, no con imposiciones, como el otro lo quiera soltar, al treinta, al sesenta, y al ciento por uno. Permitile a Dios en esta tarde, que él derrame sobre tu vida, un amor exagerado, el que nunca experimentaste con ningún ser humano, él está adentro y él va a hacer que haya una fuente de amor, eso es un amor exagerado. Que te atrevas a recibir el amor exagerado, porque hay mucho que todavía no experimentaste.

Dios es el rey de gloria, quiere que le digas, Señor dame más, Señor necesito sentir más amor, tiene que haber más amor dentro de mi vida, necesito sentir más amor Señor, tiene que haber más amor dentro de mi vida, necesito vivir de una manera diferente, aquellas mujeres que se han cerrado al amor, que necesitan ser permeables hoy, al amor de Dios, exagerado amor.

Cuando queremos algo y alguien nos da eso que queríamos, decís, necesito algo más, enseguida le decimos: ya es suficiente. ¿No te pasó alguna vez que dijiste? si ya gastamos en esto, no podemos gastar en esto otro, este mes lo dedico a esto y el mes que viene veremos, y eso es lo que hacemos con el amor, creemos que no lo merecemos y decimos: no Dios, está bien, me diste hasta acá, con esto me alcanza. No Señor, está bien con que mi hijo haya venido, está bien, más no quiero. No Señor, saname del cáncer, no importa que me quede la diabetes, como si Dios tuviera un brazo corto y débil, con nuestras palabras y aún con nuestros deseos escasos, detenemos la mano de Dios, y Dios dice, tengo un amor exagerado para darte, no sólo quiero suplir tu necesidad, quiero desbordarme en tu vida. ¿Cuántas han vivido en desborde? quiero más de Dios, quiero encontrar más de Dios, quiero oír más su voz, quiero vivir hablando más de Él todo el día, quiero más revelación, quiero más prosperidad de él, quiero más sueños de él, quiero más revelación de su hermosura, de su presencia, quiero que me des tu amor exagerado. Hasta que tu corazón no esté lleno con su amor, va a ser muy difícil ver al otro como también merecedor de amor, y cuando puedas ser libre, para soltar el amor que hay dentro tuyo, te va a ser muy sencillo vivir en paz, te va a ser sencillo  amar a los demás, sin pedir que te amen para sanar tus heridas, simplemente expresando el amor y dejándolo que los demás lo expresen. Señor dame de tu amor exagerado, abre los cielos. Él es rey, es majestuoso. Hazme sentir más calor de tu amor, que  mi fuente de amor comience a fluir. Hay mujeres que están siendo permeables al amor de Dios.

Cuando vos te sentís satisfecha de amor, cuando el amor de adentro tuyo fluye todos los días, y te sentís aceptada, decís, yo sé que Dios me ama como soy, con mis aciertos y errores, en ese momento vos podés fluir de amor hacía los demás, y no le exigís una manera de amarte, descubrís que la manera de amar del otro, tal vez no sea tan perfeccionada como la tuya, pero es su manera de amar, de decirte te amo, tus hijos tienen una manera de amarte y vos estás esperando que te llamen, que te hablen, pero tus hijos tienen una manera de amarte, y cuando vos estás llena de amor, y lo único que hacés es derramar ese amor para afuera, no te importa cómo el otro te ame, sino que el otro te ame, simplemente como le salga, pero que te ame, que pueda expresarlo. Decís, ¿pero no se creerá que con esto me va a comprar? No, es la manera que tiene de expresar el amor, tal vez es sencillo, simple, pero es la manera que tiene. ¿Cómo expresás tu amor a los demás? es tu manera, lo importante es que no dejes de expresarlo, no dejes de fluir, no te cierres al amor. ¿Cómo le expresás el amor a Dios? no tiene que ser igual que la mujer que tenés al lado. Yo la veo a la pastora Aurelia que danza, adora, ella tiene su manera de expresar su amor, pero cada pastora tiene su manera de expresarle el amor a Dios, no lo retienen, lo hacen a su manera, pero lo hacen. Sé permeable al amor, abrite nuevamente al amor, vas a ser una mujer feliz.
Se ama mucho, se sufre mucho, sí, pero lo importante es que se ama mucho y ¿quién te quita lo bailado? se ama mucho. Abrite al amor de Dios, permití que él, de adentro comience a fluir,  no digas, Señor este hijo mío no se merece nada, no digas eso, porque le detenés la mano a Dios. Cuando tu hijo  te diga, no mamá, no me lo des, porque fui malo, no me lo merezco, decile: hijo te lo doy igual, porque yo estoy fluyendo en amor hacia vos, no es por lo que hagas, sino por el amor que te estoy soltando, y dáselo aunque él diga que no lo merece, dáselo igual.  Fluí en amor hacia Dios. Vamos a fluir en amor para nuestros seres queridos, para los que todavía no pudimos perdonar, no es porque quiero restablecer ninguna relación, es simplemente en amor, te voy a perdonar con el amor que sale de mi, te voy a perdonar, te voy a entregar ese amor, y que Dios haga con vos lo mejor, que Dios te de la mejor bendición.

Hablaba con una mujer, me decía, no quiero saber nada con Dios, estoy enojada porque se murió mi hijo. Salió en la  televisión por eso lo cuento, el hijo estaba en Bariloche, en viaje de egresados, se cayó de una altura, y la mamá dice, tengo bronca, tengo odio, porque mi hijo era mi marido, era mi amante, era todo, y no lo tengo y estoy enojada con Dios. y le decía, tenés razón, yo también estaría enojada, pero eso no va a solucionar nada, vos ahora tenés que sacarle fruto a tu dolor, porque de todo dolor hay que tener fruto, sino no sirvió para nada el dolor, y hay que sacarle fruto, sufriste un acto de injusticia, tenés que sacarle fruto, y dice, estoy cerrada, me enojé con personas, con la escuela, con los directivos, y le decía, ¡sí! como no vas a estar enojada si estás en pleno duelo, pero había algo en ella, me dice, ¿sabés qué Alejandra? aunque estoy en medio de un terrible dolor, no dejo de ayudar a la gente que necesita, y a veces me lo cuestiono, digo ¿como puede ser que esté sufriendo, y ayudando? está mal, tal vez no es tan grave  lo mío, me desorienta eso. Le dije, porque esa es tu esencia, porque el amor viene de adentro, y te pase lo que te pase, el amor si tiene que fuir va a fluir, tenés que ser permeable y abrirte solamente, y va a fluir, lo que parece que era poco cuando fluye, el otro recibe mucho, es importante que en medio de tu dolor seas permeable al amor, y digas, Señor yo quiero que me derrames más, porque quiero fluir más. En definitiva queridas mujeres, es aprender a fluir más en la vida, es eso, no tomársela tan en serio, la vida es aprender a fluir, porque lo importante en esta vida sos vos, y vivir los años que tenés por delante, ¿y cómo los vas a vivir? ¿amargada?, ¿angustiada?, ¿en un pozo? o vas a ir a tomar, a beber de la fuente para que puedas danzar en amor con los demás, y aunque el amor es imperfecto, darle igual. Abrite al amor de Dios. Dios tiene un amor exagerado para sus hijos, Dios quiere hacerlos sobreabundar de amor a sus hijos, no le detengas más la mano, deci soltá la mano Dios, para mis hijos, para mi marido, el amor va donde le indiques, porque sale de adentro tuyo, y hace lo que vos le estás ordenando, porque el control lo tenés vos, la autoridad la tenés vos, enviá amor donde está tu marido para que haga la obra que él tiene planeada, para que de una vez por todas en tu casa se haga el plan de Dios, enviá amor a cada habitación de tu casa, enviá amor a tus padres, enviá amor a tus parientes, llenalos, que desborde el amor que sale de este lugar. Sos una mujer amada, porque Jesús está dentro tuyo, y el amor es una persona, es Jesús, y él decidió meterse en tu corazón para fluir desde ahí. No detengas más la mano de Dios, él te quiere dar exagerado amor, y te vas a llevar mucho más de lo que fuiste a buscar, porque no detuviste su mano.

Por Alejandra Stamateas

Si este Mensaje de Exito te ayudó, enviame tus comentarios a iglesia@presenciadedios.com

 
 
José Bonifacio 332, Buenos Aires • ARGENTINA • Teléfono: [5411] 4924-1690 •iglesia@presenciadedios.com
© Copyright 2001-2009 • Derechos Reservados