Novedades
 

ATLAS La Otra Pasión

 
Bernardo Stamateas motivando al equipo Atlas
Miralo por FOX Sports, todos los lunes 18 y 23hs.
 
Especial para Mujeres
Alejandra Stamateas
Comparte cada Martes y Jueves un Mensaje de Exito,
a las 16hs.
Conectate en Vivo por Internet
 
Nuestra ubicación
Nuestra iglesia está ubicada en Buenos Aires, en el barrio de Caballito, calle Beauchef 834 y/o José Bonifacio 346, nuestro teléfono: 5411-4924-1690.
Si vienes de visita a Bs.As. tienes que conocer nuestra iglesia. Te esperamos.
 
Libros Recomendados
de Alejandra Satmateas
de Bernardo Satmateas
Nuevo DVD
Los viajes del apóstol Pablo en Grecia: Solicitar el DVD
 
Material Disponible
Consulta por todo el material disponible, dinos de qué país eres: Consultar
 
Sedes Presencia de Dios

Cañuelas Calle Lara 149 Claypole Félix Lora 259 Don Torcuato Winter 4230. A. Sourdeaux (1612) Malv. Arg. General Rodríguez Corrientes 200 (a dos cuadras de Ruta 197 y 5).
Jose C. Paz Club Atlético El Porvenir Ruta 197
La Plata Calle 68 Nº 674 (entre 8 y 9)
Longchamps Rivadavia 1544
Mar del Plata Salta 2248
Merlo San Juan 2545
Monte Grande Las Heras 253
Neuquen:
Quilmes
Triunvirato 1936
San Antonio de Padua Noguera 1528.
San Justo Jujuy 3288
San Fernado Sarmiento 839

Información General: 5411-4924-1690 o 5411-4923-0700
 
Colegio V. Devoto (BsAs)
Abierta la Inscripción Ciclo 2007. Mas Informacion
 

Capacitación (INDAP)

Inscribite Hoy
A Distancia - Online -Presencial
Más Información
 
 
 
 
Mensajes de Exito  
 Recibe GRATIS Mensajes de Exito en Tu e-Mail Haz Click AQUI
 
 

A mi marido le gustan todas las mujeres


Génesis 1:26-29 "Y dijo: Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes, y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo. Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó, y los bendijo con estas palabras: Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del  mar y a las aves del cielo, (O sea someter y dominar) y todos los reptiles que se arrastran por el suelo. También les dijo: yo les doy la tierra…

 

La recompensa siempre hay que buscarla, hay que reclamarla y buscarla, porque a veces dejamos pasar las cosas. Decí, mi recompensa la tengo que reclamar y la tengo que buscar, luego la disfruto.
El tema de hoy es un poco complicado, como los temas que estuvimos hablando últimamente, porque estuvimos hablando mucho de las parejas.
¿Qué nos dio Dios? la tierra
¿De qué somos dueños? de la tierra
¿Qué nos regaló Dios? la tierra
¿Y qué tenemos que  hacer con la tierra? dominarla y someterla, no a otros seres humanos, sino a la tierra, dominarla y someterla.

A mi pareja le gustan todas las mujeres.
Hay muchos hombres que nos están mirando por Internet en este momento, porque están muy preocupados, soltamos el tema el domingo, muchos se preocuparon y muchos dijeron, me descubrieron, vamos a darle un fuerte aplauso a los hombres que nos están viendo, bienvenido, esta palabra le va a hacer bien a tu vida y a tu pareja.
Llamé a este tema: Hombres adictos a las mujeres. Así como hay mujeres adictas a los hombres.

Si estudiamos la historia de la humanidad, siempre se fueron alternando dos modelos masculinos. Primero, se daba uno con más fuerza, después se daba otro, en otra época se daba el primero, después en otra época se volvía al segundo. El primer modelo era el modelo del hombre puritano. ¿Qué era el hombre puritano?  Era el hombre que consideraba que lo más importante era cumplir con el deber y ¿cuál era su deber?
- proteger a la familia,
- proveer a la familia,
- ser el hombre fuerte, que salía a cazar, a pescar, traía el alimento a la casa y que protegía a toda esa familia, tenía deberes.

Su única función, no era amar a la familia, no era demostrar amor, sentimientos, era más bien un hombre tosco, un hombre agresivo, un hombre duro, frío, porque el modelo que tenía, que se le había incorporado culturalmente, era el hombre "proveedor".

Y el otro modelo que le seguía a éste, que se iba combinando, de acuerdo a la época en la que se vivía, era el hombre playboy. ¿Qué es el hombre playboy?      
Era el hombre cuyo signo distintivo era el placer, se dirigía no por el deber, sino por lo que a él le gustaba, por el placer, quería vivir la vida, era el hombre romántico, el hombre que cantaba, el trovador, el que trataba de conquistar mujeres, el que en realidad no iba demasiado a la guerra, porque no era el que defendía, sino el que se quedaba y lo que hacía era tratar de complacer, a todas las mujeres del reino, o sea era el vivo. Los hombres, se han criado con estos dos modelos, el hombre serio, el que quiere cumplir con el deber, y el hombre playboy, que quiere disfrutar de la vida, por eso muchos hombres, cuando se casan, tienen estos dos modelos metidos en la cabeza, dicen me caso para formar una familia y sentar cabeza, yo me caso para sentar cabeza, o la mamá que le decía, nene cásate para que de una vez por todas sientes cabeza, como que se iba a volver derechito, una vez que se casara. Y por el otro lado estaba el hombre que no quería casarse, pero quería vivir la vida, yo quiero disfrutar, porque supuestamente después que se casaban ya no se vivía más la vida y no se disfrutaba. Estos dos modelos están metidos en la cabeza de muchos hombres.

Pero, para el hombre adicto a las mujeres, el sexo, la conquista, no es un placer, el conquistar mujeres todo el tiempo, el pasar por la calle y mirar a todas las mujeres, el decir piropos a todas las mujeres, el ser infiel con otras mujeres, cuando él ya tiene su pareja, no es un placer, no pasa por el placer, sino por probarse algo a sí mismo, o sea, eso no es un placer, sino que es una batalla, como una guerra, no lo viven placenteramente, aunque parezca que sí, aunque parezca que es un revivo que sale con todas las mujeres, está re feliz porque es repiola, es el macho de América, no, no lo vive de esa manera, lo vive como una prueba que se tiene que hacer a sí mismo. Ustedes saben que los hombres, tienen que probar todo el tiempo que son hombres, los hombres constantemente hacen cosas, hasta los juegos que hacen, y las competencias de prueba, por ejemplo: dicen que los antropólogos, descubrieron que en Nueva Guinea, muchos años atrás, los marineros tenían que construir los arpones para cazar a las ballenas, y elegían un árbol, para afilar el arpón y ponían sobre el tronco de ese árbol su pene, lo ponían en contacto, porque así iba a tomar la fuerza del árbol, se iba a reforzar el pene, e iba a adquirir la misma fuerza de penetración que el arpón. Es de locos, vos te imaginas poner el pene ahí, para que tenga fuerza, para penetrar, como penetra el arpón en la ballena, y encima en la ballena, peor todavía. ¡Ay los hombres!

Existen muchos hombres, que ya tienen una pareja, o que están casados, que les estimula muchísimo la conquista fuera de la pareja, pero cada nueva aventura, les sirve para tranquilizarlos de que son hombres, o sea, en el fondo, esos hombres, no creen que son muy hombres, en todo Don Juan, hay un homosexual escondido.

Cada vez, que salen con una mujer distinta, ellos se confirman así mismos, que siguen siendo viriles, que siguen siendo hombres, pero a la vez necesitan de su mujer, con la que se casaron, con la que están en pareja, de la cual, de esa mujer, se sienten dependientes, porque es una actitud de un pre-adolescente, no puede decirle no a ninguna mujer, y a la vez teme convertirse en un adulto, por eso eligió una mujer para casarse, y elige otras mujeres, para que le comprueben que él es hombre, y tienen a ésta con la que se casaron, y no la pueden dejar, y no la quieren dejar, porque no quieren crecer, tienen, en realidad, en lugar de una esposa, como una especie de mamá, que los protege y los cuida, y ellos siguen siendo los pre-adolescentes, que no quieren madurar, tratando de comprobar que son hombres, relacionándose con otras mujeres. Estos hombres separan mucho lo que es el sexo, del afecto, una cosa es tener sexo, yo tengo sexo con esa mujer, pero no la amo, pero a ésta que tengo en casa la amo, pero la verdad no tengo ganas de tener sexo, ¿se dan cuenta? hacen esa diferenciación, me caso con una mujer, para que sea madre de mis hijos, pero sigo saliendo con las otras para tener sexo, porque no conciben una mujer, que pueda ser su esposa, madre de sus hijos y que tenga sexo y lo haga ver las estrellas, el sol, la luna, y todos los planetas juntos, no lo pueden entender, creen que una vez que se casaron con esa mujer, esa mujer de sexo, nada ¿cuántas casadas hay acá? demostrále a tu marido que podés todo y que lo haces muy bien. Decí yo puedo.

Y hay mujeres que aceptan ese rol, mujeres que de alguna manera, dicen, bueno, vos estate acá, yo te cuido, vos seguí siendo mi nene, y hasta de alguna manera, le dan permiso para irse con otras mujeres, anda a hacer la chanchada en otro lugar, no conmigo, a mi ni me toques.

Tienen dos características estos hombres:

La primera es la forma de abordar a su presa. Porque no va a escatimar recursos, porque es tremendamente seductor ¿cuántas conocen hombres seductores? hay mujeres que hacen fila para poder salir con ese hombre, aunque saben que ese hombre las va a terminar reventando y abandonando, pero les encanta ser las abandonadas de ese hombre, porque por lo menos tienen un título de algo, abandonada de ese, que todas las mujeres le andan detrás ¿conocen hombres así? ¿Qué hacen? no escatiman recursos para seducir a una mujer, le hacen regalos, lloran, prometen, le juran amor eterno, le escriben poesías, hacen un despliegue de tácticas y estrategias, que no tiene limite y todo esto no lo sienten en realidad, lo actúan, no es que sienten escribirte una poesía o una canción, o hacerte un regalo, lo hacen porque lo están actuando, lo actúan con tal de tenerte. Dicen que en Estados Unidos, existe un saltamontes, que para cortejar a una hembra, hace un baile que tiene dieciocho posiciones, dice que es más difícil que la salsa, y cuanto mejor ejecute la danza, más novias tendrá, el saltamontes, mira qué vivo, se mata, dice que se estruja el saltamontes, con tal de tener un montón de hembras alrededor de él, porque las necesita.

Y la segunda característica, es, que para estos hombres, la cantidad es mucho más importante que la calidad, o sea, quieren acumular mujeres, tienen su lista de mujeres, un listado largo, de todas las mujeres que tuvo a lo largo de su vida, y su refrán favorito es: todo bicho que camina, va a parar al asador. Este hombre, cuando ya cazó a su presa y una vez que tuvo a su mujer, ya no vuelve más a la escena del crimen, si te he visto no me acuerdo, estuvo tres años tratando de seducirte, de seducirte, de seducirte, cuando le dijiste que sí, te acostaste con él y si te  he visto no me acuerdo, porque sería para él, una bajeza, volver con esa mujer, porque quiere decir, que le está pasando algo emocional con esa mujer, y para estos hombres eso es puro sexo, no tiene que haber nada emocional, entonces no puede verse envuelto, porque sino va a perder su reputación de Don Juan. Entonces, cuando vos te encuentres con un Don Juan, que hace todo ese despliegue, las dieciocho posiciones, como el saltamontes, para atraerte y hace todo lo imposible, y te baja la luna, con flores, ese hombre, lo único que quiere es ir a la cama con vos, y una vez que ya te tuvo, no vuelve más, pero vos decís: no me llamás, no te va a volver a llamar mi vida, nunca más, ya está, te llama mientras no te acuestes con él, una vez que te acostaste, ya está.

Estos hombres, Don Juanes en definitiva, son dependientes, ya que necesitan salir con muchas mujeres, para recibir la aprobación femenina, ahí los que saben, los psicólogos dicen  que hay un gran conflicto de odio con su madre. Él dice, necesito que las mujeres me acepten para sentirme hombre, pero no que me acepte una, con la que estoy casado o dos, todas, no importa qué mujer sea, por eso le viene bien cualquier mujer, no importa si tenés ochenta años, todavía tenés una oportunidad ¿viste? no les importa si sos linda o fea, si sos alta, gorda, él te va a hacer sentir como una diosa, la mejor, sos bárbara, que inteligente que sos, vos ni terminaste el jardín de infantes, para que caigas y una vez que caes te abandona, porque cuando vos le dijiste que sí, él dijo soy macho, todavía puedo, soy hombre, no soy mujer, todavía puedo, todavía soy fuerte, todavía soy viril y eso es lo que vos le comprobaste, al decirle que sí. él dice, si yo cotizo, soy varón, por eso cuál es la bolsa, donde se tienen que fijar todos los días las mujeres, si él cotiza es varón, por eso, cada vez que entra un hombre a un lugar y todas lo miran, ese hombre se siente el hombre más macho de América, por eso hay hombres que quieren venir a la reunión de mujeres, ¿te diste cuenta por qué? te  diste cuenta por qué te insiste para venir acá, porque sabe que todas lo vamos a mirar, mirá sino los de adoración, sino ellos van al ministerio de adoración cuando hay reunión, y dicen, nosotros vamos a la reunión de las mujeres, a las cuatro de la tarde, los miran como los  machos de América, son los machos de adoración, los que vienen acá a adorar los martes y jueves. Eso es lo que se corre, se corre eso en adoración, los demás que dirigen adoración, en otros cultos yo duraría, pero éstos no.

En definitiva son hombres inconclusos e indefinidos, tratando de encontrarse a sí mismos pero por caminos errados, equivocados, porque creen que saliendo con varias mujeres van a poder completarse, van a encontrarse a si mismos. Su confianza proviene sólo, de la aceptación del sexo opuesto, si una mujer le dice ¡sí! ese hombre vuelve a recuperar la confianza, cuando una mujer le dice que no, ese hombre pierde la confianza, hay una canción, que canta Arjona, que dice: “Dime que no me tendrás pensando todo el día en ti”, en realidad pensando todo el día en él, que le dijo que no, porque lo ve medio trolo, por eso le dijo que no, y dijo, ¿cómo hago para enganchar a esta mujer? que en realidad yo me sienta hombre otra vez, y vos crees que te lo está diciendo a vos, pero está tratando de ver si él es hombre. El Don Juan necesita a las mujeres para sobrevivir, y por eso es adicto a ellas, no es como el psicópata, el manipulador, que en realidad rebaja a las mujeres, y las odia, él las necesita para sentirse completo, para sentirse joven. ¿Qué pasa si una mujer, que hoy está en este lugar, o nos está viendo por Internet, o va a escuchar este C.D. vive con un hombre pollerudo, mujeriego, don  Juan, conquistador, picaflor, chamuyero, degenerado? ¿Qué hacés si te casaste con un hombre así? por ejemplo: te recuerdo lo que hablamos la semana pasada, que el camino más excelente es el amor, que nuestro problema no es haberle dado amor, el amor no es el problema, el problema son las cosas que aceptamos en nombre del amor. Si yo dije, yo voy a ser tu mamá, con tal que te cases conmigo, voy a transformarme en tu mamá, y te voy a permitir tener todas las parejas que quieras, si vos aceptas eso, en nombre del amor, el problema no es el amor que le das, sino lo que aceptás en nombre del amor, entonces tener problemas de pareja no es una cuestión de fe, yo reconozco que en este ministerio, las mujeres que conozco los martes y jueves, son  mujeres de fe, que van en contra de todo, y logran todo lo que se proponen, por eso, cuando tenés un problema de pareja, no es un problema de fe, no es que te falta fe, es un problema de amor, que no sabemos cómo dar ese amor, y dijimos, que la fórmula para nuestras parejas era amarlos más, y necesitarlos menos, que tenemos que aprender a amar más a esos hombres, pero necesitarlos cada vez menos, y tener diferentes fuentes de pasión, para no depender y no estar mirándolo todo el tiempo a él, para ver si me da lo que necesito, o no me está dando lo que yo necesito.

No se puede amar más, a un hombre, que todos los meses tienen una mujer diferente, porque la verdad, es para mandarlo a la casa de la madre, o a la casa de tu suegra, y que lo cuide con amor, y que lo tenga, hasta que crezca en algún momento.
¿Cómo se ama más? Sin  sacrificarme, porque dijimos que amar más, no es sacrificarnos, porque el sacrificio ya lo hizo Jesús por amor, entonces a nosotros nos toca amar, no sacrificarnos en nombre del amor.

 ¿Cómo se ama más? lo que te voy a enseñar hoy, no sólo te va a servir para la pareja, sino para todo lo que está alrededor de tu vida, decí "poseyendo". Tengo que poseer lo que es mío. ¿Cómo se toma posesión de esa relación de pareja? porque yo no puedo poseerlo a él, porque las personas no son para poseer, porque las personas no son objeto, cuando yo me caso, no es que poseo a ese hombre, y que ese hombre me posee a mi, porque yo no puedo dominar seres humanos, porque yo nací para poseer y para dominar la tierra, pero no incluye a otro ser humano. ¿Cómo hago para poseer, qué tengo que poseer de esa relación de pareja?  Tengo que poseer el pacto que hice con esa pareja, decí, me tengo que hacer dueña del pacto que un día hice con ese hombre. ¿Cuántas hicieron un pacto matrimonial? tenés que poseer ese pacto, que un día hiciste con un hombre, lo hiciste primero legalmente, firmaste una libreta y luego pactaste por una iglesia y lo hiciste delante del Señor, ahí hubo un pacto, y ese pacto es lo que tenés que poseer, y todo lo que completa ese pacto, no es a la otra persona porque la otra persona es libre, sino que tenés que poseer el pacto. Y este principio de poseer, si lo aplicases en todas las áreas de tu vida, te va a dar resultado.

Principio de poseer, si yo no tomo posesión de lo que es mío, lo va a hacer otro, en este caso, otra. Tengo que tomar posesión de lo que es mío, y ahí viene el gran problema para las mujeres ¿qué es lo nuestro? muchas veces, no sabemos qué es lo nuestro, por eso no lo poseemos, y por eso se lo lleva otra, por eso les dije cuando oramos por prosperidad, no estamos orando por otro, estamos orando por nosotras, para poseer la prosperidad nosotras, porque si yo no poseo lo que me pertenece, otro va a venir y se lo va a llevar, y a vos te van  a decir, ves que oraste y oraste y la oración a vos no te funciona, no es la oración que no te funciona, es que no poseíste lo tuyo, se lo entregaste al otro, el otro se lo llevó y si te he visto no me acuerdo, decí: tengo que poseer lo que es mío.
¿Por qué no poseemos las mujeres? porque a veces creemos que no nos merecemos eso. Hay mujeres en este lugar, con las que yo he hablado, que me han dicho: pastora, es que él es un hombre muy inteligente, muy capaz, yo no me lo merezco; es que él es un hombre muy pintón, muy lindo, yo no me lo merezco, es que él es un hombre muy espiritual, yo no me lo merezco, y tienen conflicto de pareja, porque creen que no se merecen a ese hombre, son menos. Decí: lo que no poseo, se lo lleva otra. Tengo que empezar a poseer lo que es mío, decilo fuerte, vamos.

Mi abuela cuando empezó a ir de casa en casa, porque ya no se podía quedar sola en su casa, e iba de casa en casa de los hijos, yo me acuerdo que venia a mi casa los quince días que le tocaba, y tenia una cartera redondita, que no me la voy a olvidar más, con dos manijas cortitas, y ella llevaba esa cartera a todos lados, y ahí tenia su vida, porque ella no tenía casa, tenía toda la ropa distribuida por las casas de los hijos, los zapatos, los papeles,  pero esa cartera, era lo único que ella poseía, que nadie le llegara a tocar esa cartera, porque te cortaba los dedos, porque esa cartera, que no era demasiado grande, tenia su posesión, tenia su documento, tenia la poca plata que tenía, algún remedio, alguna foto de su marido muerto, de algún hijo, de los nietos, el pañuelito era su posesión y nadie podía tocarle su cartera, ella estaba todo el día, atenta a su cartera, y a lo sumo te decía, alcánzame la cartera, y la agarrábamos delante de ella y se la poníamos en su falda, para que ella se diera cuenta que nadie le había tocado nada y ella todo el tiempo preguntaba: ¿me tocaron algo?, ¿me agarraron algo?, dura era ella, pero ella controlaba todo, y revisaba a ver si estaba todo, porque era toda su posesión, porque lo que es tuyo, si vos no lo posees, te lo va a llevar otro, volvé a decir: tengo que poseer lo que es mío y lo que es tuyo, que vos lo posees, nadie lo puede tocar, lo que es tuyo es tuyo y cuando vos lo posees, por más que el enemigo quiera meterse en el medio, no lo va a lograr, porque es tuyo, porque lo posees, y cuando  lo tuyo es tuyo, y está poseído por vos, nadie se puede entrometer. En Génesis, el pasaje que leímos, dice que Dios nos dio la capacidad de dominio, se lo dio a hombres y a mujeres, decí dominar, y eso implica ponerle nombre a todo, es hacerse "dueña", tenés que aprender a ser dueña, a tener mentalidad de dueña, pero ¿cómo hago para poseer mi matrimonio? posee el pacto, ponéle nombre a ese matrimonio que nació con un pacto de amor, un pacto de fidelidad, un pacto de cuidado, un pacto de protección, un pacto de estar por siempre juntos, lo que tenés que hacer es poseer ese pacto, mira para atrás y decí: yo un día firmé un pacto, y me hago dueña de ese pacto, por lo tanto, esta pareja va a funcionar sobre ese pacto, y lo voy a tomar en posesión, para que el enemigo no se meta más en mi pareja. Hiciste un pacto mujer, lo que tomes como posesión tuya, nadie lo puede tocar, tu tarea en una pareja que tiene problemas, es que lo que no funciona, funcione, no es sentarte y pedirle a Dios que haga algo, Dios no se va a mover del trono, porque él nos dio la tierra, y por lo tanto él sabe, que tenemos capacidad para enfrentar las situaciones de crisis, entonces tenemos que mirar al pacto, mirar atrás, ese día que yo hice pacto con este hombre, yo no puedo poseer a este hombre, pero puedo poseer el pacto, lo que escribí, lo que firmé, lo que sellé, está firmado sellado, delante de la ley natural y delante de la ley espiritual, por lo tanto yo me voy a tomar de ese pacto y voy a hacer cumplir ese pacto. Tengo que tomar posesión del pacto.

Para amar más debo conocer el principio de la prosperidad espiritual. Yo tengo que decretar y declarar, que en nuestra pareja hay un pacto, es así de sencillo, no es que se lo voy a decir a él, nosotros tenemos un pacto, pero no le va a dar bolilla, a eso vos tenes que declarar en el mundo espiritual y el natural, que hiciste un pacto, y que te basas en ese pacto, y ese pacto incluía amor eterno, incluía fidelidad, incluía ser felices. Amén. Declará en el mundo espiritual ese pacto, y hacete poseedora,  esto es mío, la fidelidad es mía, la felicidad es mía y de nuestra pareja, decí, es mío.

Segundo principio  de la prosperidad espiritual: para poseer algo, tengo que declararlo, pero hablarlo desde mi espíritu y no desde mi creencia. Decí desde mi espíritu y no desde mi creencia. Creer pertenece al alma, mente, voluntad, emociones, hoy creo, mañana no creo, hoy creo que me va a ir bien, mañana digo me va a ir mal, hoy creo que voy a ser prosperada, mañana veo la situación económica en la que estoy y dejé de creer, porque el creer está en el alma, o sea, hay mujeres que su creer no lo tienen desarrollado, por eso cuando yo digo algo, tengo que partir de mi espíritu prosperado, tu espíritu está prosperado, decí, mi espíritu está prosperado, por lo tanto mis palabras deben salir de mi espíritu, no de mi creencia, yo no puedo decir, mi pareja va a andar bien, porque creo que va a andar bien, porque a la primer pelea, vas a creer que no va a andar bien, entonces no puedo depender de mi creencia, debo depender de mi espíritu, y mi espíritu tiene prosperidad, porque dentro mío está viviendo el Espíritu Santo de Dios, por lo tanto, mi espíritu si está prosperado. Tu espíritu tiene prosperidad, entonces si yo creo y mañana no creo, no me da resultado, cada vez que no creo, pongo miedo en esa creencia, y todo miedo lo que hace, es terminar contaminando mi fe, por lo tanto yo tengo que soltar toda la riqueza espiritual que tengo, y declarar la palabra, aunque no la crea, debo hablar desde mi espíritu, y no decir, yo creo que esta se va a arreglar, sino decir, yo sé que mi pareja se va a arreglar, no lo sé por creencia, sino que lo sé por promesa. Yo no estoy diciendo algo que a mi me parece, no estoy creyendo, en algo que me parece que va a funcionar, sino que estoy declarando algo, porque a mi Dios me lo prometió, por lo tanto sale de mi espíritu, y yo lo que hago es confirmar lo que sale de mi espíritu, a mi pareja le va a ir bien, mi marido va a estar adorando al Señor, vamos a ser felices, vamos a ser fieles y todo lo que hagamos nos va a salir requetebien. De tu espíritu tiene que salir, no de tu creencia, el espíritu siempre tiene que gritar más fuerte que el alma, porque el alma un día te va a gritar que estás bárbara, te va a gritar que sos una tonta, y el alma grita fuerte, muy fuerte. Hoy  te levantaste y a la noche el alma le gritó cosas a tu mente, te dijo, no lo vas a lograr, esto va de mal en peor, este hombre se va a ir con otra mujer, éste me va a terminar engañando y el alma te gritó cosas, por eso tu espíritu tiene que gritar más fuerte que el alma. ¿Cuántas pueden decir mi espíritu grita más fuerte? Que grite tu espíritu, cuántas dicen, yo sé. Perece una locura dentro de nuestra cabeza, porque el alma te grita una cosa, pero el espíritu otra, y vos no tenés que creer a lo del alma, vos tenés que soltar lo que el espíritu te dice: el espíritu te dice, vas a ser prosperada, el espíritu te dice, vas a tener mucho dinero y te va a sobrar, todo lo que decretemos en la oración, eso te grita el espíritu, y el alma te grita, eso le toca a una o dos, de todas las que hoy recibirán algo y por casualidad y así te grita el alma entonces el espíritus tiene que gritar más fuerte yo ya lo declaré, yo sé quién está dentro mío y mi espíritu me dice que dentro de poco voy a ver esa prosperidad por la que estuve orando todo el mes, amén gloria a Dios. No comience algo creyendo, comience algo soltándolo desde el espíritu y declarándolo, usted que vino por primera vez a esta reunión no diga y yo no creo voy a ver si creo un poquito porque hoy va a creer y mañana cuando salga a la calle y le pase algo usted va a dejar de creer o cuando ve que las cosas están todas iguales y el milagro que pidió todavía no se cumplió, todavía no va a creer y no le va a dar tiempo a Dios para hacer el milagro que él empezó en su vida, entonces no tiene que empezar algo creyendo sino declarándolo aunque no lo crea, declárelo, declárelo, declárelo todas las veces que sea necesario y declararlo es gritárselo a su alma, su espíritu tiene que aprender a gritarle a su alma que Dios la ha bendecido y que todo lo que haga siempre siempre siempre le va a salir bien, amén, gloria a Dios por eso.

Entonces, poseer, esto es mío y lo poseo, no se deje robar más nada, no sea tonta, no sea simple, posea lo que es suyo, podes decir pero yo no sé administrarlo, Dios te ha dado  sabiduría para administrar lo que es tuyo, pero mientras no lo poseas te van a robar como  te fueron robando hasta ahora, ¿cantas cosas te robaron en la vida? porque dijiste bueno, no importa, ya Dios dirá, y Dios te dice yo no me pienso mover hasta que te muevas vos, porque yo te regalé la tierra, así que vos tenes que moverte en el plano de la tierra para hacer que lo que no funciona, funcione, y lo haces poseyendo lo que es tuyo. ¿Cuántas quieren recibir regalos? Dios ya te dio el regalo de la tierra tenés que poseerlo no permitas que te sigan robando en la pareja, ni hijos, ni nadie, lo que es tuyo es tuyo, lo que tiene que funcionar lo vas a hacer funcionar, porque lo vas a poseer.

Y el último principio: No hagas de tu lucha temporal una lucha eterna.
Hay mujeres en este lugar que están pasando una crisis matrimonial, que hace doce años, quince años, cinco años, con el mismo problema, las mismas peleas de siempre, y ustedes que son mamás o suegras, saben que desde quince años, siete años, desde que se casaron, mi hija o mi hijo, siempre tienen los mismos problemas, siempre las mismas discusiones, vienen a casa y se pelean siempre por lo mismo, siempre hay crisis, siempre están enojados, porque hacen de su lucha temporal, una lucha eterna, algo que debería durar segundos lo hacen estirar, como el chicle, dura toda la vida, ese marido que se pelea todo el tiempo, ¿saben por qué? porque son mujeres que luchan, no a favor de ellas, sino en contra de ellas, usted está batallando por la infidelidad o está batallando por la fidelidad.¿Vio la diferencia? usted  está luchando en contra de la infidelidad de su marido, o está luchando por la fidelidad de su marido, es muy diferente, usted está orando y viendo por la enfermedad, o está orando la sanidad, porque es muy diferente, es muy sutil la diferencia, pero hace la diferencia grande, cuando ve su enfermedad, usted está luchando contra la enfermedad o está luchando por la salud, es muy distinto, porque si yo estoy batallando contra la enfermedad, y no tengo puesto por delante la salud que el Señor me dio, ésta me va a ser más larga y lo que tendría que durar pocos segundos, se convierte en una enfermedad de toda la vida. Qué estoy mirando, la infidelidad de mi marido, o la fidelidad que dentro de poquito voy a tener en casa.

Por qué estás batallando. qué pelea estás peleando, por lo negativo o por lo positivo, estás luchando con la pobreza o estás luchando por la prosperidad, elegí con quién vas a pelear, con la pobreza, o para obtener prosperidad, porque si peleás por la pobreza vas a ser pobre toda la vida, porque la pobreza te va a dar batalla toda tu vida o estás viendo la prosperidad que tenés por delante, es muy diferente la oración y muy diferente la actitud que tengas y las acciones que vas a realizar. Si mirás la prosperidad que está delante o estás decretando, peleando y mirando de cara a la pobreza, cuando mirás tu vida económica, qué mirás, la condición actual o la prosperidad que viene, cuando mirás tu cuerpo, qué mirás la enfermedad que tiene o la salud que Dios ya te prometió, cuando mirás tu pareja, qué mirás el conflicto y el problema de hoy, o mirás la fidelidad, la paz, la felicidad y la alegría, que va a venir a tu pareja. Qué batalla, qué lucha, eso lo tenés que determinar vos, si sabés pelear buenas batallas, porque en la vida no sólo hay que creer bien, en la vida hay que pelear bien, y hay que saber qué batallas elijo para pelear, si elijo batallas que me van a hacer vivir toda la vida con ese problema o elijo pequeñas, cortas, porque tengo delante el premio que me voy a ganar. ¿Cuál es su premio? Hay mujeres que les encanta estar enfermas, porque cuanto más enferma estés, más gente tenés a tu alrededor, es así que estás luchando con la enfermedad, no con la salud. Hay mujeres que viven luchando toda la vida con la quiebra económica, porque eso es lo que tienen por delante, la quiebra, en lugar de tener por delante la prosperidad que Dios le quiere traer, no salen de la quiebra, no salen y no van a salir, porque están luchando con un enemigo, en lugar de estar peleando para obtener la promesa de Dios, para poseer la promesa de Dios, ¿Se entiende? mantenete enfocada querida mujer, hay cosas que son tuyas, nadie te las puede quitar, pero va a depender de vos, no le permitas a otro que tome posesión de lo que te corresponde ¿Pero no seré egoísta? No, porque cuando uno toma posesión de lo que le corresponde, sabe disfrutarlo, y sabe compartirlo.

No luches más en contra de la infidelidad, sino luchá por la fidelidad, luchá por la promesa de Dios, por la prosperidad de Dios, por la sanidad de Dios, por la paz que Dios te prometió, por las promesas de Dios, no por las maldiciones del enemigo.  Tenés que saber cómo encarar tu lucha, enfocarte en la bendición y poseer lo que Dios te ha dado como herencia tuya. Dice: “domine”, dominar es ponerle nombre, vos tenés que ponerle nombre a eso, esto es mío. A veces me llegan muchos correos, y son una bendición, ayer recibí un correo de una mujer que me dice, pastora le mando esta canción y era la canción que yo ya había determinado poner en el culto de “Algo grande viene”, y me la mandó Carolina, que si me está escuchando, o está acá, le agradezco, porque estábamos unidas en el espíritu, y recibo miles de correos de bendición, y se los agradezco, porque cada persona que me manda un correo, cuando lo estoy leyendo, estoy bendiciendo a esa persona, y le estoy soltando bendición, prosperidad, así lo hacemos juntos, con Bernardo, pero a veces, cada tanto, se viene un correo que viene a criticar, son pocos y son feos, son de religiosas, que no sé porqué se la agarran mal, y yo aprendí algo importante, aprendí que cada vez que viene una crítica, cada vez que viene alguien  que mira la vida de otro para destruirlo, para criticarlo, que no ven todo lo que se hace, yo aprendí que de cada una de esas críticas, yo tengo que poseer la bendición atrás, porque cuando hay una crítica es porque estoy haciendo algo muy bien, y hay una bendición que yo tengo que atrapar, para sacarle más fruto. Cuando viene la crítica, yo me doy cuenta que no le estuve sacando mucho fruto a esa bendición, y tomo de la crítica, la abro a la critica, la leo y la abro, y descubro la bendición, y oro buscando la bendición, no en contra de la que me critica, porque sino caería en lo mismo, no me interesa la mujer, o el hombre que me critica, es un problema del que me critica, pero yo no oro en contra de eso, oro a favor mío, porque descubrí una bendición, y ahora quiero que esa bendición tenga más fruto del que estaba dando antes, sino no hubiese venido la crítica, poseo esa bendición, le pongo nombre, de este correo yo saco cincuenta mujeres más, de este otro, que es la critica más grande, saco quinientas mujeres más para el Señor, de este otro que me criticaron esto, saco dos mil bautismos más. Así que, los bautismos de las mujeres, del año que viene, ya los tomé en posesión y le pongo nombre, mujeres convertidas, mujeres bautizadas, hogares transformados, mujeres sirviendo al Señor, mujeres prosperadas, ponele nombre, dominalo y poséelo en el nombre de Jesús. Santo, gloria, amén. Vamos a decir, algo grande viene para mí, nada te va a impedir tomar tu bendición. Si Dios me lo prometió, Dios a mi me lo da, algo grande mujeres, hay victoria para las mujeres de Presencia.

Se acuerdan cuando la viuda, va el profeta con el hijo muerto y le reclama al profeta, le dice, yo no te lo pedí, vos me lo diste, así que resucitamelo, cuando quieras poseer algo andá a tu pasado y fijate lo que ya estaba escrito, andá a tu pasado y fijate la promesa que Dios te dio y poséela, volver al pasado, sólo sirve para ver las promesas que Dios te dio, aquellos actos, que tal vez no te diste cuenta, pero que te hicieron dueña de algo, y poseelo de una vez por todas, poseelo, tomalo, es tuyo, que nadie te lo quite, recordá que firmaste que es tuyo, nadie te lo puede quitar, hay algo que firmaste, que sellaste, que es tuyo, nadie te lo puede quitar, hay una promesa que Dios te había dado, y que te la olvidaste, y con el olvido te robaron la cosecha, por tu olvido te robaron la cosecha, andá y reclamala, ponele nombre y poseela en el nombre del Señor, y hacé de ese sufrimiento de años algo corto, hacélo breve, hace algo temporal, no algo eterno y Dios te va a bendecir. Vamos a orar por todos los matrimonios, Dios se va a mover de una manera especial, y este domingo no te estoy hablando porque lo creo, porque ni siquiera conozco a tu pareja, te estoy hablando porque el espíritu me dice que te lo hable, este domingo y este viernes, van a estar en este lugar junto con vos, escuchando la palabra de Dios, que el espíritu grite más fuerte que tu alma, amén.

Por Alejandra Stamateas

Si este Mensaje de Exito te ayudó, enviame tus comentarios a iglesia@presenciadedios.com

 
 
José Bonifacio 332, Buenos Aires • ARGENTINA • Teléfono: [5411] 4924-1690 •iglesia@presenciadedios.com
© Copyright 2001-2009 • Derechos Reservados