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Dios mío dame paciencia, pero ya

Santiago: 1:2 " Hermanos míos considérense muy dichosos  cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia". Esta versión de la Biblia dice “constancia”, y otra versión dice “paciencia". Y la paciencia o constancia debe llevar a feliz término la obra para que sean perfectos e íntegros sin que les falte nada".


¡Dios mío! ¡dame paciencia, pero ya!.
Yo quiero decirte que las pastoras que Dios ha puesto sobre tu vida son dignas de admiración por todo lo que hacen y por todo el amor que le tienen a Dios.
Todos queremos todo ya.

Decílo creyendo: Sin que me falte nada. ¿Te faltan cosas? ¿Cómo hago? ¡Ya quiero eso! porque no tengo paciencia. Dice la otra versión: “Mas tenga la paciencia su obra completa para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna”. O sea, la paciencia tiene que tener su obra completa para que ustedes tengan todo y que no les falte nada. ¡Dios mío dame paciencia, pero ya!.

Ustedes saben que se han hecho unas cuantas investigaciones sobre nuestra generación y la generación que viene, y se sacó como conclusión que los seres humanos somos más inteligentes en esta generación y aún la generación que nos sigue, todavía va a ser más inteligente, más trabajadora y más rápida, pero que no vamos a poder dar respuestas a nuestros dolores emocionales. Ustedes saben que la gente cada vez sufre más emocionalmente y a pesar de que somos más inteligentes, más trabajadores, y más rápidos, no podemos responder, o no podemos protegernos emocionalmente.

Ustedes saben que hay muchos avances, pero sin embargo cada vez hay más enfermedades psicosomáticas, cada vez hay más enfermedades psíquicas, la gente se enferma más, primero emocionalmente y después físicamente, hay mucha enfermedad emocional. Me asombré cuando empecé a escuchar a tantas mamás que me venían a pedir oración por hijos esquizofrénicos, yo decía ¡qué raro esto!, porque antes no se escuchaba tanto la palabra esquizofrénico, no sé cada cuantas personas había un hijo o una persona internada en un psiquiátrico; pero hoy, cada vez, hay más mamás que están luchando con un hijo con esquizofrenia, cada vez nos cuesta más a los seres humanos, a pesar de los avances, protegernos emocionalmente. Y estamos en la era que se conoce como “la era de la velocidad", donde todo pasa rápido. Por ejemplo: ¿cuántas tenían un televisor en blanco y negro y tenían que levantarse a cambiar de canal? ¿se acuerdan? vos te levantabas, ibas y había cuatro canales nada más. No es como ahora que hay como ciento ochenta más o menos; antes cambiabas al siete, al trece, al once, todo era más lento, porque tenias que levantarte, si estabas en un sillón levantarte y cambiar.

Ahora qué tenés el control remoto en dos segundos cambias, si no te funciona bien, te enojas porque no tenemos paciencia, porque queremos todo rápido y eso no está mal.
¿Cuántas mandaron una carta por correo, alguna vez? ¿te acordás cuánto te tardaba la respuesta? vos mandabas y dentro de tres o cuatro semanas me viene la respuesta. Había que esperar. Hoy mandas un correo y querés abrir al ratito, ya a los cinco segundos estás abriendo otra vez el correo para ver si te mandaron la respuesta, porque estamos en la era de la velocidad. ¿Cuántas llevaban ropa a la tintorería ? por ejemplo, una frazadita tardaban en limpiártela entre quince a veinte días, un tapadito lo dejabas y a veces hasta perdías la boleta y te olvidabas de ir a buscar a la tintorería y quedaba ahí por meses. Ahora vas a la tintorería de cinco minutos, enseguida, en minutitos ya tenés todo, ya no mandamos nada a la tintorería, lo guardas para la próxima temporada.

¿Qué es la impaciencia? es intranquilidad. ¿Por qué se produce la impaciencia, por qué estamos intranquilas?, porque algo que tiene que llegar no llega.
¿Qué cosa que tiene que llegar a tu vida no está llegando? pensá, hay algo que vos querés que venga a tu vida que no viene y eso te trae impaciencia.
¿Qué nos apura, por qué nosotros necesitamos las cosas ya? Eso que estás necesitando ¿lo necesitas ya? ¿Cuántas lo necesitan ya?, llame ya.
¿Qué nos apura, por qué necesitamos las cosas ya?
 Por dos motivos.

Primero: porque no tenemos un proyecto, o
Segundo: porque necesitamos eso, que es parte de un proyecto.
Esto lo voy a explicar bien porque quiero que se lo cuentes a los hijos jóvenes o preadolescentes. Vos podés querer las cosas ya, porque no tenés un proyecto, o porque lo necesitás porque es parte de ese proyecto.

En el primer punto entran casi todos nuestros hijos preadolescentes, jóvenes, viste cuando los hijos te piden, te piden, quiero el celular de esta marca, a los dos meses quieren uno mejor, quieren la computadora de tal marca, después quieren una que va más rápido, quieren el Ipod, quieren las zapatillas así, y constantemente van pidiendo.

Vos le compras lo que podés, a lo que tenés acceso, se lo compras, juegan, están con eso unos días, se les acaba el entusiasmo, lo dejaron olvidado, lo perdieron ya quieren otra cosa, no lo disfrutan más. ¿A cuántas mamás les pasa eso? ¿Para qué gasté tanta plata? me lo pidió, me lo pidió y ahora ni lo usa, ¿les pasó eso alguna vez?, nos pasa a todas las mamás, ¿por qué? porque en realidad como no tienen un proyecto, ese objeto es el proyecto en sí, porque no hay un proyecto a largo plazo. Nuestros hijos hoy viven a tanta velocidad que no pueden proyectar a largo plazo, entonces lo que hacen es cambiar el proyecto por el objeto. Quieren tener el Ipod, quieren otra cosa pero eso no les produce satisfacción, y vos le decis: Con todo lo que tenés encima ¿te quejas? ¿Cuántas dijeron esa frase alguna vez? vos con todo lo que tenés encima te quejás, mirá los chicos del África que no tienen nada, vos tendrías que estar agradecido. Todas las madres usamos esa frase que sabemos que no nos da resultado, pero la usamos igual, la tenemos de muletilla. Entonces, hay insatisfacción porque no hay proyectos, cuando tengo insatisfacción es porque no tengo proyecto, ¿Cómo podes sentirte satisfecho? cuando tenés un proyecto. Si en tu vida hay angustia, si vos ves que en tu vida hay insatisfacción, si vos ves que en tu vida hay tristeza y depresión, que parece que la vida no tiene sentido, que no vale la pena levantarse cada mañana, es porque en tu vida no hay un proyecto, entonces querés cosas, pero las cosas no son proyectos, por eso cuando tenés las cosas volvés a sentirte insatisfecha, porque esa cosa no responde a un proyecto mayor. Miren por ejemplo el caso de Saúl.

Saúl había sido nombrado rey y tenia que pelear contra los filisteos, estaba un poquito asustado porque los filisteos eran muy poderosos y eran muchos. Dice la Biblia que Saúl tenia que esperar que Samuel viniera para que ofreciera sacrificio a Dios para que ganaran la batalla. Pasaron los siete días y Samuel no aparecía, Saúl no tenia paciencia y dijo: Vamos muchachos, yo voy a ofrecer el sacrificio; y ofreció el sacrificio, y él no podía ofrecer sacrificios, porque él era rey, sólo podía hacerlo un profeta; pero Saúl no pudo esperar porque él no tenia proyectos, Saúl no pensaba en un gran reinado, Saúl solamente pensaba en él y dijo: La gente va a desertar; pensó en su propia imagen. Saúl temía perder popularidad, por eso Saúl no tenia paciencia, porque no tenia proyectos, estaba pensando solamente en él, y dijo: Esta gente se me va a ir y voy a perder popularidad, como rey hago lo que tengo que hacer; y él se metió un gol en contra, porque cuando te apuras siempre haces goles en contra. Decí: No me voy a apurar.

Quiero adelgazar diez kilos. Señor, mañana quiero adelgazar, y hay mujeres que piensan que Dios te tiene que hacer eso y te tenés que levantar al otro día con diez kilos menos, ahí no hay proyectos, vas a bajar diez kilos, pero no hubo proyectos, entonces al otro día vas a pedir otra cosa insatisfecha porque esos diez kilos no te alcanzan, porque no hay proyectos. Tengo que tener proyectos para no hacerme goles en contra. Porque sino,  empezamos  “Dios no me escuchó”, “No me quiere, no me lo dio”, “Dios quiere a otra”, “Claro de mi no se ocupa”, “Debo haber pecado”, y esa sarta de pavadas que decimos cuando las cosas no aparecen en nuestra vida. Decí: Tengo que tener proyecto.
Saúl no tenia proyecto y por eso se mandó macanas. Todos aquellos que no tienen proyectos a largo plazo para conseguir cosas y sentir que se están agarrando de algo, terminan haciéndose goles en contra, terminan haciendo pavadas. Pero tal vez vos quieras algo ya. ¿Cuántas quieren algo ya? decí: Yo lo quiero ya. No está mal, porque a veces eso lo necesitamos para nuestro proyecto, para que nuestro proyecto avance, para que nuestro proyecto tenga éxito, por ejemplo necesito un celular porque necesito llamar a mis clientas, cada vez tengo más clientas necesito comunicarme con ellas, necesito el celular, el celular es un objeto, pero el proyecto es el negocio, la venta de tal cosa, ropa, bijouterie, lo que sea, ahí sí hay un proyecto y necesitas el celular ya; o por ejemplo, necesito una máquina de coser para producir más, la máquina de coser no es el proyecto, el proyecto es producir más y la máquina de coser es el objeto que necesitas para producir más, o sea que si no tenés la máquina de coser el proyecto sigue andando igual, si hay proyecto vos te bancas cualquier cosa, pero si no hay proyecto te desesperas. ¿Cuántas tienen proyecto en este lugar?, digan; Yo tengo proyecto.

Miren a Elías que desafió a cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, a un encuentro entre dioses y dijo: El que responda por medio de fuego ese es el verdadero dios. Estaban los profetas de Baal y no había manera de que ese dios al que le estaban hablando (que no era nadie) respondiera. Miren lo que hace Elías, él  prepara el altar, primero toma piedras y dice que eran piedras nuevas, las acomodó e hizo una zanja alrededor, luego la llenó con agua, luego puso leña, luego agarró un animal fue y lo cortó, lo puso sobre la leña y luego siguió echando agua en la zanja y arriba de ese holocausto para que realmente se viera el poder de Dios. Hizo toda una tremenda preparación, para después orar. Y dice que cuando a Elías le llegó el turno dijo: “Dios sea hoy manifiesto que tú eres Dios de Israel”. ¿Que sea manifiesto cuándo? Hoy. ¿Qué quería Elías? ya, él le pidió el ya de Dios ¿sabés que hay un ya de Dios? ¿Sabés que hay momentos donde Dios te dice ya?, esto viene ahora a tu vida, éste es el momento, es "ya". Hay un ya de Dios para tu vida. Pero primero él preparó, porque el ya de Dios siempre pasa por un proceso, y atendé bien esto que te voy a decir. El ya de Dios siempre primero tiene un proceso, que vos te podes dar cuenta que lo estás pasando o tal vez no, lo que pasa que en esta era de la velocidad nosotras no sabemos a veces valorar los procesos y no hay nada más importante para nuestra vida que los procesos. No hay nada más importante para nuestros hijos que los procesos. Lo que pasa es que en la era de la velocidad, nosotras no queremos pasar por procesos, pero en el ya  de Dios siempre hay proceso, en el mundo espiritual todo es semilla y la semilla requiere proceso. Te lo repito: en el mundo espiritual todo es semilla y la semilla  requiere proceso. Por ejemplo ¿cuántas vieron esa publicidad del llame ya?, llame ya y usted obtendrá este producto, ahora ese “ya” ¿es tan “ya”?, vos tenés que saber.

Tenés que mirar la publicidad, tenés que analizar si eso que te presenta la publicidad te gusta, si te sirve o no te sirve, si tenés la plata para comprarlo, tal vez le preguntes a algún familiar si va a servir para casa comprarlo,o lo terminaremos guardando debajo de la cama; haces todo ese análisis, después vas y buscas un teléfono, anotás el número que sale en la pantalla, llamás y tenés que negociar con la persona para ver qué condiciones de entrega, qué día te lo va a entregar, en qué momento, cómo lo  vas a pagar, si es con tarjeta de crédito, el número de la tarjeta y después recién lo recibís en tu casa, o sea que el ya, no es tan ya, vos te crees que es ya, pero usaste un montón de habilidades antes que viniera el ya, cualquier cantidad de habilidades y eso es lo que Dios quiere. Que tengamos paciencia hasta el ya de Dios, para soltar nuestras mejores habilidades. ¡Ay pastora, pero yo pensé que era más fácil!. Ese proceso requiere paciencia.
¿Y qué es la paciencia? la paciencia es acción. No es: “Y bueno, espero”, el gobierno me dijo que me iba a dar una casa, yo espero acá y bueno, ya va a venir, tal vez pasen por mi casa, después de la vecina, a ver en qué barrio estaba la hermana, si por ahí dentro de dos días vienen a la mía. Eso no es paciencia.

Paciencia es acción, no es sólo clamor, paciencia no es sólo pedir, yo te pido, te pido... sentado, no, paciencia es acción, es empujar a Dios para lograr aquello que querés lograr. Tenés que aprender a empujarlo a Dios, ¿Sabés cuándo empujas a Dios? cuando tu proyecto te empuja al límite, cuando tu proyecto te está empujando al límite, si no tenés eso ya no podes continuar, y cuando vos sentís que estás presionado porque estás en el límite de algo, porque necesitas ese remedio ya, porque necesitas ese dinero ya, porque necesitas esa sanidad ya, cuando estás en el límite, ahí recién empezás a empujar a Dios.

¿Y cómo lo empujas a Dios? con acciones, haciendo, por eso, la paciencia no es un estado de nirvana, de la nada, yo espero con los ojos para arriba a ver que Dios me responda, la paciencia es acción y vos lo empujas a Dios haciendo.
¿Y cuándo ves el resultado? ¿cuándo viene el ya de Dios? cuando la paciencia tiene su obra completa, eso es lo que dice el pasaje, cuando la paciencia tiene su obra completa. Y ahí te das cuenta, mientras estás en el proceso de hacer, donde se te sueltan habilidades que no es que vos estás esperando que venga algo a tu vida, sino que hay algo que está esperando por vos. No es que vos estás esperando que esa bendición venga a tu vida, sino que la bendición está esperando por vos y ¿qué está esperando de vos? que la paciencia tenga su obra completa, o sea que hayas crecido, que hayas madurado y que hayas soltado todo el potencial que hay dentro tuyo para que eso venga a tu vida. La casa, no es que vos la estás esperando, la casa te está esperando a vos, el auto no es que lo estás esperando, el auto te está esperando a vos, la sanidad, no es que vos esperas un milagro de sanidad, el milagro te está esperando a vos.

Dice el Salmo 1: "Seremos como árbol plantado junto a corrientes de agua que da su fruto en su tiempo". ¿Dónde está el fruto del árbol? acá a la vuelta, el árbol está plantado acá dónde está el fruto a cinco kilómetros, a diez, en Ezeiza, ¿dónde está el fruto?, en el árbol. ¿Dónde está tu bendición? dentro tuyo, está esperando que vos sueltes las habilidades en el momento de la paciencia y entonces cuando tiene su obra completa, ahí en ese momento, la bendición se suelta, porque esa bendición estaba esperando tu madurez, esa bendición estaba esperando ver crecer tu fe, esa bendición estaba esperando ver crecer tu gozo y entonces se suelta porque no veía la hora que vos pudieras agarrarla y abrazar la bendición, no es que vos estás buscando algo, hay algo bueno de Dios que te está buscando a vos. ¿Qué será lo que está esperando por vos? esa casa, un hijo, una pareja.

Porque viste el problema que tenemos las mujeres, decimos: Cuando yo encuentre a ese hombre ¡no, no, no! ¡ese hombre no ve la hora de que vos lo encuentres!, ese hombre dice: Acá estoy nena. Pero para eso tenés que sanarte, por eso estás esperando, por eso todavía no lo tenés, no porque no esté, no porque se lo tengas que arrancar a Dios, sino porque en el tiempo de paciencia vos haces, haces y soltás habilidades y ya no sos la misma que cuando tenías quince años, que venía cualquier pibe y te engañaba con cualquier verso, ya no sos la misma que cuando tenías treinta que venía cualquiera y te decía te voy a llevar a un paraíso, ¡no,no!, porque ahora soltaste habilidades. Y a veces cuesta, lo quería ya.Pero el ya de Dios se da, porque yo te puedo asegurar que eso que le estás pidiendo a Dios, Dios ya te dio el sí, el sí de Dios siempre lo tenés, lo que pasa que está esperando ahí, está guardado hasta que te des cuenta ¿Y cómo te das cuenta?, haciendo crecer tu fe. Decí: Tengo que hacer crecer mi fe.

Gálatas 4, dice "que cuando vino la plenitud del tiempo
", es el ya de Dios, hay un momento en tu vida, en este año hay un momento, hay un momento en este mes, hay una hora en este día, que es la plenitud del tiempo donde Dios va a decir: Es ahora, ya, para esta mujer que ha sabido tener paciencia. Plenitud es lo que ha sido completado es el tiempo perfecto, hay un tiempo perfecto donde Dios dice: Ya, ahora ves, ahora se dio cuenta que eso lo tenia adentro, ahora se dio cuenta, ahora sabe que tiene fe para soltarlo, antes no le alcanzaba la fe por eso no se soltaba, no porque Dios no te lo quiera dar, era porque no lo podía soltar de adentro porque no te alcanzaba la fe todavía. Lo que tenemos que hacer es hacer crecer nuestro nivel de fe. Por eso, en este mes de Febrero estamos orando por cosas difíciles para que se eleve nuestro nivel de fe. Como ministerio tenemos que elevar nuestro nivel de fe porque vamos por cosas muy grandes y tenemos que creerle a Dios por desafíos tremendamente grandes y vos tenés que elevar tu nivel de fe personal, no puede ser que todavía tu nivel de fe te alcance para lo mismo de siempre. La pregunta en esta tarde es ¿Cuál es tu nivel de fe? ¿Para qué tenés fe hoy? y eso tenés que saber evaluarlo porque a veces decimos ¿se van a convertir mis hijos?, si yo tengo fe, ¿vas a tener la casa? si yo tengo fe, pero no es así todavía, no desarrollaste adentro porque la fe se desarrolla.

¿Para qué hoy tenés fe?, por ejemplo ¿tenés fe para que el hijo de tu vecina se convierta? ¿tenés fe para que el hijo de tu hermana se convierta?, pero tal vez todavía no tenés fe para que se convierta tu hijo, es así y puede pasar; uno para los demás suelta más fe, le es más fácil soltar la fe, vos sabes que tu nivel de fe es para que se convierta el hijo de tu hermana, de tu vecina, de tu amiga. ¿Qué tenés que hacer? practicar ese nivel de fe, practicarlo, practicarlo, para que cuando se de la respuesta a vos se te eleve tu nivel, entonces vos decís: Le voy a orar al hijo de mi vecina, voy a bendecir al hijo de mi vecina, le voy a ir a hablar al hijo de mi vecina,le voy a hablar a mi vecina yo sé que el hijo de mi vecina va a estar acá, yo sé que esa persona va a estar sana y entonces cuando vos practicás la fe en el otro, porque tu nivel de fe te alcanza para el otro, cuando vos ves el resultado en el otro, entonces se eleva tu nivel de fe para vos, y ayer creías por el hijo de tu hermana, pero ahora se te elevó el nivel de fe y ahora crees por tu hijo.

¿Te das cuenta?, decís tengo que elevar mi nivel de fe. La fe es la certeza de lo que se espera, ¿Cuál es tu certeza? yo escuché los testimonios, me fascina escuchar los testimonios, yo me deleito los martes y jueves y el fin de semana escuchando testimonios, una mujer que estaba acá en la reunión y la llaman diciendo que entraron ladrones en la casa y ella dijo: Pero Dios me va a cuidar, Dios va a cuidar todo, y no le robaron nada, ese es un nivel de fe, que vos entres en casa y te digan te están robando y digas Dios cuídame, porque se basó en una promesa de Dios, vos estás en mis cosas, yo te cuido las tuyas. ¿Te alcanza el nivel para eso o todavía no? vos tenés que ser sincera con vos, para qué te alcanza el nivel de fe. Escuchaba otro testimonio de una mujer que se fue de vacaciones  y ella declaró que no le iba a faltar nada, y no le faltó nada y la pasó re bien y se dio todos los gustos. ¿Tenés el nivel de fe para eso, para darte todos los gustos en las vacaciones? Pero yo me voy y todo lo que quiera lo voy a tener, voy a ir a los mejores lugares, te  alcanza el nivel de fe, tal vez te alcanza para otro, bueno practícalo con otro hasta que se te suba el nivel de fe. Otros testimonios de los cajeros, mujeres que dicen: Yo sé que voy a ir al cajero y voy a tener plata, yo sé que me va a venir la boleta y me va a venir en cero, ya sueltan fe porque tienen un nivel de fe para ver eso y la cosa ocurre así, porque su nivel de fe le da para creer eso. Otra mujer que le dijo a un chico: Te van a venir a buscar para darte trabajo; ese es otro nivel de fe, ni siquiera le dijo Nene ya vas a conseguir, no; ella tiene la fe más crecida y dijo: No sólo vas a recibir un trabajo sino que te van a venir a buscar. Para soltar eso de tu boca a una persona que no cree, es que sabes que se tiene que cumplir porque está en juego la honra de Dios, ¡tenés que tener una fe muy grande!. Decí: Tengo que elevar mi nivel de fe. Las cosas que necesitás están ahí, esperando que eleves tu nivel de fe para que cuando levantes tu nivel de fe, vos digas: Eso es para mi porque soy hijo, y como soy hijo soy heredero y Dios me ha dado todas las cosas a mi, así que voy a tomar lo que me corresponde.

Hay cosas que ya ni luchás con Dios, las tomas directamente, porque la fe te alcanza, la fe te sobra para eso, por eso tenés que hacer crecer el nivel de fe, tenés que hacer crecer la semilla que hay dentro tuyo, practicá, practicá. Miren a Elías, él dice que cuando prepara todo el altar, cae fuego y consume ese holocausto que estaba todo mojado y él le demostró a todo el mundo que el Dios de Elías era el Dios verdadero. ¡Qué nivel de fe!, él tenia fe para demostrarle a todo el mundo que su Dios era el único Dios. Pero lees un poco más adelante y dice que Jezabel lo perseguía para matarlo, le agarró una depresión profunda, se escondió y quería morirse. Porque su nivel de fe para mostrar que Dios era el único era grande, pero no tenia fe para creer que Dios le iba a cuidar la vida de Jezabel. ¿Te das cuenta? dice que Elías era un hombre sujeto a pasiones como nosotros, por eso, no te pongas mal que no tenés fe para eso o aquello, hacela crecer, simplemente eso, decí: Yo soy bueno para esto, yo tengo fe para esto. Oro por el tiempo y yo sé que el tiempo se arregla, a mi ya no me es problema eso. Señor, yo sé  que a la tarde va a haber sol, ya no me hago problema, yo sé que va a llover porque necesitamos lluvia, no me lo cuestiono, porque yo sé que en esa área llegué a un nivel de fe, pero en otra área todavía estoy tratando de crecer, porque hay cosas grandes que yo quiero lograr y están retenidas ahí, no que yo las tengo que ir a buscar sino que me están esperando a mí, hasta que mi nivel de fe crezca. ¿Para qué te sirve hoy tu fe? ¿cuál es tu nivel de fe? practicalo, practicalo, practicalo. Si vos tenés mucha fe para orar por personas que están enfermas y sabés que se van a curar y vos le decís te vas a sanar, te vas a sanar, te vas a sanar practicalo con todo el mundo, porque cuando lo sigas practicando algo de adentro va a empezar a crecer, se va a elevar tu nivel de fe, por eso te dijimos pensá en algo difícil, pensá en algo difícil y empezá a pedirlo, porque Dios va a hacer trabajar tu paciencia en este tiempo, qué paciencia ¿me va a ser sufrir?, ¡no!, trabajar la paciencia es que voy a tener que accionar para que esa semilla de fruto, y de mucho fruto porque ¿donde está le bendición? adentro tuyo.

No sé si se acuerdan hace mucho tiempo atrás, yo había ido a grabar unos cortos para CNN, porque mi sueño es estar en CNN, la cadena de televisión, de noticias, y tener ahí una participación. Y había grabado y me mandaron un correo y me dijeron: ¿Usted es Alejandra Stamateas, la de Presencia de Dios? yo dije ¿en Atlanta me conocen? y empezamos a hablar y le digo ¿cuando voy a grabar?, a mi me costó muchísimo porque era todo el tema del tú, y me costó muchísimo porque es muy bueno grabar ahí y no me sentía bien. No me gustó lo que grabé y lo enviamos, y me dijeron que no, eso que yo hacía no tenía nada que ver con CNN, porque CNN es un canal de noticias. Pero yo me vi ahí ¿cómo les voy a explicar eso? porque no es que nosotros nos adaptamos a las cosas, las cosas se adaptan a los hijos de Dios, porque tiene que ver con el propósito, y yo me enojé porque lo quería ya y eso estaba ahí y está ahí, y hay un ya para eso, yo sé que hay un ya, pero antes de eso, de que venga ese ya, Dios me dijo: Hay algo que tenés que soltar de adentro, todavía la fe no te está alcanzando para CNN, porque tenés miedos, porque todavía hay cosas que no soltaste, que no desarrollaste, todavía hay una semilla y un montón de cosas que tiene que ver con conducir un programa, con un montón de cosas que todavía no desarrollaste. Y entonces, después de eso, apareció la semilla de Utilísima, y yo sé que todo lo que yo viva en Utilísima me va a enseñar destrezas que nunca en mi vida hubiese aprendido, y yo sé que el sí de CNN dentro de poco va a venir a mi vida, porque cuando Dios te dice ya, es ya, tenés que soltar el potencial que hay dentro tuyo, tenés que hacer crecer tu fe y va a venir lo que estás necesitando. Hay algo que está esperando que sueltes un nivel de fe, practicá la fe practicá aunque te de vergüenza, aunque te de cosa, en qué sos bueno, en qué tu fe es buena, pastora yo hago así y ya, yo entro en un negocio y a mi me atienden primero, yo sé que acá no voy a tener que esperar nada, pastora yo me oro y a mi el dolor de muela se me pasa enseguida, el dolor de cabeza yo le pongo la mano a alguien y se le pasa enseguida.

¿En qué sos bueno? no es que sos brujo, es que desarrollaste un nivel de fe, no te enojes por los procesos cuando algo no viene ponéte contento, estás en proceso y en el proceso estás madurando, en el proceso estás creciendo y en el proceso estás tomando herramientas que hasta ahora no sabias que tenias. Y cuando venga el ya, vas a estar preparado para recibirlo, te va a dar tanta alegría y lo vas a disfrutar tanto, si lo querés agarrar antes te vas a meter un gol en contra, accioná, hacé, y mientras vas haciendo la vida no se te vuelve monótona, entonces no te cuesta esperar. ¿Qué estás haciendo sentado? ¿orando veinticinco años para que se convierta? te aburrís, te querés casar con otro, porque te sentís no porque hay que orar, y te reunís treinta años a orar y no pasaba, anda, ya vendrá, ¡no, no! eso no era ya porque no estabas haciendo nada, tenés que moverte porque cuando te movés vas adquiriendo habilidades, vas creciendo, te vas haciendo más fuerte, te vas haciendo más sabia, te vas haciendo más inteligente, te vas haciendo más astuta, tenés más discernimiento, tenés más capacidad, tenés más conexiones de oro y eso te hace crecer, y cuando recibís el ya, lo agarraste vos, lo bajaste vos, lo abrazaste vos, y lo disfrutaste vos.

Ana quería tener un hijo, era su cosa difícil, quería tenerlo, ella oraba, oraba llorando y decía una cosa, decía la otra, y no pasaba nada, encima se la pasaba en el templo. ¡Qué iba a tener un hijo así!. Si vos querés tener un hijo no podes estar en el templo orando. Pastora quiero tener un hijo, te venís a las reuniones de las diez de la mañana a las diez de la noche, vos tenés que ir con tu marido. Ella se quedaba ahí y el nivel de fe de Ana no le daba en ese momento para el hijo, porque Dios ya le había dicho que sí, ¡cómo le iba a negar un hijo si en la Biblia está la promesa de que todas vamos a tener hijos, como sea, pero vamos a tenerlos!. Entonces vino el sacerdote y le dijo a Ana “Estás borracha”, y Ana le respondió. ¿Sabes por qué ? porque Ana tenia el nivel de fe para defenderse a ella misma; Ana, cuando vio que la criticó y le dijo borracha, le saltó al sacerdote y le dijo: ¡Qué me decís a mi, a mi me decís borracha, estoy acá tirada, orando para tener un hijo! Ella tenia el nivel de fe para defender lo que ella era y eso le activó el hijo, porque se dio cuenta que estaba ahí esperando, que solamente tenia que abrazarlo. Se levantó, dejó de orar, se fue a la casa, y le dijo al esposo, démosle con todo porque el hijo viene a nuestra vida.

Hoy vamos a bendecir tu bendición vamos a bendecir tu nivel de fe, y vos lo vas a practicar tantas veces como puedas en el día, con quien sea y como sea y cuando te digan yo no quiero que me ores, no me importa yo estoy practicando, y vas a practicar tu nivel de fe hasta que tu nivel de fe crezca para cosas difíciles.

Por Alejandra Stamateas

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