Por Bernardo Stamateas
Estando en Roma, en la tumba donde estuvo Pablo, y desde donde escribió 2º Timoteo, antes de morir, le pregunté al Señor qué es lo que tenía este hombre que sufrió tanto, lo apedrearon, engañaron, encarcelaron, torturaron, naufragó, tuvo frío, hambre, los enemigos lo maltrataron, llegaba a un lugar y lo apedreaban, iba a otro y lo apedreaban, nunca lo reconocieron públicamente; o sea sufrió tanto, le preguntaba al Señor cómo hizo que pasando tantos momentos difíciles y encima escribió “quédense tranquilos que este ligero sufrimiento va a traer más nada que la gloria del Señor sobre mí”, cómo Pablo logró pasar los malos momentos.
En 1º Cor 16:9 escribe “se me ha abierto una puerta grande y muchos son los adversarios”.
Cada vez que paso un momento difícil, es porque Dios ha abierto una puerta grande.
Si aparecieron adversarios en tu vida, tengo una buena noticia es porque Dios ha abierto una puerta grande y eficaz sobre tu vida. Si estás pasando un momento malo en tu economía, es porque en esa área Dios ha abierto una puerta grande y eficaz. Dime el área en las que estas pasando momentos difíciles porque es donde Dios está abriendo una puerta grande y eficaz para que pases por ella y salgas en victoria.
Da gracias a Dios por los momentos difíciles que estas atravesando porque en esa área Dios te está abriendo una puerta grande.
Momentos difíciles no vienen porque estoy haciendo algo mal sino porque estoy por lograr algo grande de Dios, y detrás de esa puerta algo grande hay victoria grande. Si te dijeron que estas pasando un momento difícil porque Dios te está formando o algo habrás hecho, mentira porque el momento difícil determina una puerta grande, indica que se viene una promoción y una bendición.
El enemigo pondrá una trampa en tu momento difícil para que no veas la puerta grande que se ha abierto.
La trampa es la ofensa. Ofensa en griego quiere decir trampa, o sea te va a mandar una ofensa para que cuando vos te ofendes caíste en la trampa, cuando caíste en la trampa no vas a poder salir de tu momento difícil, porque la trampa no te va a dejar ver la puerta grande que Dios te ha abierto. Cuando quedas ofendido (por gente o por circunstancias) quedas bloqueado en tu visión y pensamiento entonces quedas entrampado sin poder ver la puerta grande por delante.
Ofensa quiere decir: herir, molestar, hacer daño, agraviar, injuriar, escarnecer. O sea, la trampa es ofender, ofender es ser lastimado, si sos lastimado entonces vos caíste en la trampa.
Todos fuimos lastimados y todos caímos en la trampa. Porque la trampa es que nos quedemos en la ofensa. Por eso tenés que saber como serán las trampas que el enemigo te va a mandar en el momento difícil, porque todos seremos ofendidos en algún momento.
Las criticas o palabras que te ofenden siempre llegan en el momento que menos lo necesitás, cuando estás débil, depresivo, enfermo, el enemigo te tira una las críticas llegan cuando menos las merecemos, cuando están cumpliendo un sueño noble, cuando estás sirviendo a la gente, cuando empezaste a soñar de nuevo, aparece la critica, alguien que te quiere ofender. Llegan cuando menos lo merecemos, son dardos destinados a herirte. Cuando una persona en su momento difícil es herida, la persona ofendida cayó en la trampa, o sea que el momento difícil no es lo más difícil, lo más difícil es no dejarse lastimar.
Siempre las personas menos calificadas son las que te van a ofender. las que no conocen nada de vos, que no caminaron ni cinco metros con tu zapato, son segunda o tercera fuente, no saben ni tu segundo nombre, no saben las luchas que pasaste, no saben ni donde vivís y nada de tu esfuerzo, pero esas personas se van a levantar para atacarte, para herirte porque el diablo sabe que si él te hiere para que caigas en la trampa.
Si el enemigo te hiere, entraras en un espíritu de víctima.
Una persona que pasa un momento difícil, lo que tiene que cuidar es que no la hieran, porque si eso ocurre se pondrá en víctima, y cuando se pone en víctima no vas a salir de su momento difícil jamás.
A Pablo lo apedrearon, lo persiguieron, nunca se quejó, nunca lloró a nadie, nunca trató de levantar la lástima de la gente, nunca se puso en víctima, por eso Pablo pudo vencer todos sus problemas difíciles.
Cuando te ponés en víctima estás diciendo: no puedo hacer nada, estoy condenado a vivir así, dame tu lástima y compasión, mirá cuanto me dañaron, si supieras todo lo que me han dicho, cuánto sufrí, cuánto me lastimaron…
Pablo nunca se dejó ofender, ni herir, nunca se puso en víctima. Porque si te ponés en víctima perdiste el control de tu vida para pasar por el mal momento y entrar por la puerta grande y eficaz.
El diablo quiere lastimarte en el momento difícil a través de gente que vendrá a ofenderte, para que te pongas en víctima y lloriquee por los rincones y en eso no veré la puerta grande que viene.
Para pasar los momentos difíciles:
-Recordaré que soy valioso.
Precio no es lo mismo que valor. Precio es lo que la gente dice que valés, valor es lo que Dios determinó que valés. Precio sube o baja de acuerdo a la opinión de la gente; valor no sube ni baja porque Dios ha determinado que sos valioso.
Precio es desprecio, menosprecio, subprecio, pero yo no me muevo por el precio no es que valgo por mi precio sino por mi valor.
Cuando dicen “me despreció”, es lamentable porque se movieron por el precio; pero nadie podrá despreciarte cuando te muevas por el valor, yo me muevo por lo que valgo “la sangre de Cristo”. Y Dios no me dejará en mi momento difícil.
Dios es mi artista. Hay dos tipos de arte el que esculpe y el que pinta: el que pinta agrega, el que esculpe saca. Hay momentos en los que Dios agrega y en otros Dios me saca pero hará una obra perfecta en mi vida porque no me muevo por precio (mi familia no me quiere, me desprecian), sino por el valor porque Dios me ha hecho a su imagen y semejanza.
-Caminaré con gente que me impacta.
No te juntes con tontos, juntate con gente que impacta. Cuando bajé a la tumba dije: Pablo estaba solo antes de morir, pero siempre iba con Lucas, que era médico, porque donde iba lo apedreaban, iba con él para que lo curara. Pablo caminó con Lucas y antes de morir escribe 2º Timoteo: “hijo amado, peleá, sé valiente, Dios nos ha dado espíritu de valor…”, y cuando escuchó a los soldados venir porque le iban a cortar la cabeza, escribe: “ya estoy para ser sacrificado, he peleado la buena batalla, he guardado la fe, me voy con Cristo, continuá vos.” Pablo supo con quien juntarse. Tenés que estar cerca de gente que impacte tu vida. Cuando te digan: “”Ah! Vos te cortás solo”, respondé: Sí, me corto solo de la gente equivocada y me junto a los que me impactan y añaden valor a mi vida.
La gente famosa, con títulos y demás nadie los recuerdan, pero la gente que te impacta, que marcaron tu vida están dentro tuyo y esa es la gente con la que vale la pena juntarse.
Hay gente que te impactará y te va a bendecir, júntate con ellos.
-Recordaré que los problemas son como los bebés.
No riegues las ofensas, sacá la basura emocional de tu vida, dejá de repetir en tu mente los hechos ofensivos, los animales no se ofenden pero defienden territorio, debemos ser como ellos que no pelean por estupideces, Decile a las personas que quieren discutir: No peleo con vos porque las pavadas no se discuten. Dios nos llamó a botín, a cosas grandes; no debemos alimentar el momento difícil porque si comienzo a comentar lo que me dijeron y que me lastimó, me voy a poner en víctima y no voy a ver la puerta grande y hermosa que Dios está abriendo.
-Son momentos para dejar de apretar.
En el momento difícil no tenemos que apretar. Por ejemplo tenemos un reloj en la mano, si lo apretamos más y más fuerte, cuando lo soltamos pasan dos cosas: perdimos la sensibilidad y empieza a doler la mano.
Cuando Dios te da algo nunca lo aprietes, tomalo; cuando lo podes tomar lo podés dar, pero cuando lo apretás te vas a lastimar.
Cuando venga un momento difícil, Dios te va a mostrar qué estabas apretando que tenés que soltar, porque tu fuente no son las cosas que apretás, no es gente ni las cosas, tu fuente es Dios. Hay gente que nadie la quiere porque cuando conocen a alguien no lo toman, lo aprietan; y cuando tenés algo que apretas perdiste sensibilidad y entraste en dolor pero cuando podés soltarlo entonces lo podés bendecir.
-Recordaré que sobre mí, voy a producir un cada vez más excelente y eterno peso de la gloria de Dios.
Es decir este momento no me va a hundir sino que lo pasaré en victoria. Hoy estoy mal pero pasaré por el valle de la sombra de la muerte y el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida.
Vas a producir gloria después de atravesar el momento difícil. Aunque parezca que la prueba te va a destruir, pero dirás “Gracias Padre porque aunque parecía que estaba por morir tu mano me sacó.”
Lo increíble es ver que Pablo estaba en la cárcel y escribió Filipenses: “gozaos en el Señor siempre. Y gozaos, otra vez, con todo, gozaos”, y más sorprendente es ver que lo escribió en una cárcel maloliente, pasando su peor momento injusto, Pablo no se dejó lastimar por nadie y no se puso en víctima.
Disfruta, gózate hoy con lo que te está pasando.
El predicador Mattew Henrich lo asaltaron, y oró: “gracias Señor porque nunca antes me habían asaltado, gracias que no me lastimaron, gracias porque no estuvieron presentes ni mi esposa ni mi hija porque se hubieran asustado mucho.” Siempre hay motivo para celebrar y recordá que lo que hoy estás pasando va a producir un excelente peso de gloria y todo lo que celebres hoy vendrá anticipadamente a tu vida.
En resumen: en momentos difíciles, el enemigo va a soltar trampa para herirme, para que quede lastimado –por gente o por circunstancias- y cuando estoy lastimado me pongo en victima, lloro por los rincones, ahí te quedarás hasta que no cambies de actitud, y sepas lo que vales, y sepas juntarte con gente que te bendice, y sepas hablar la palabra de victoria.
Pablo pasó por momentos difíciles y todos injustamente pero nunca se quejó.
María y José tenían que subir a la ciudad para hacer el empadronamiento, cuando llegaron todos los hoteles estaban llenos y María estaba a punto de parir, y dice que cuando parió al Salvador no había lugar, entonces los llevaron al pesebre con los animalitos.
Hoy tal vez estés pasando tu pesebre, porque no había lugar en el hotel, te quedaste sin lugar, la bendición que esperabas la ocupo otro, tu lugar era el hotel pero estás en el pesebre porque te saliste de la bendición, pero tu pesebre no es tu destino, tu destino es la diestra del Padre. La fe te sacará del momento difícil y te meterá en victoria. Cuando el tiempo natural dice que se terminó, el tiempo de Dios dice que no, porque a partir de ahí comienza el tiempo de la victoria, porque para los que amamos a Dios las cosas no son todas buenas pero a la larga la bendición nos alcanza, nos saca del momento difícil y nos mete en el lugar donde Dios me disparará a un nuevo nivel de bendición, es el comienzo. Y el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida.
Por Bernardo Stamateas
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