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Soy explosiva

Génesis 24:10  “Luego tomó diez camellos de su amo, y toda clase de regalos, y partió hacia la ciudad de Najor en Aram Najarayin. Allí hizo que los camellos se arrodillaran junto al pozo de agua que estaba en las afueras de la ciudad. Caía la tarde, que es cuando las mujeres salen a buscar agua. Entonces comenzó a orar: Señor y Dios de mi amo Abraham, te ruego que hoy me vaya bien, y que demuestres el amor que le tienes a mi amo.  Aquí me tienes, a la espera junto a la fuente, mientras las jóvenes de esta ciudad vienen a sacar agua. Permite que la joven a quien le diga: Por favor, baje usted su cántaro para que tome yo un poco de agua, y que me conteste: Tome usted, y además le daré agua a sus camellos, sea la que tú has elegido para tu siervo Isaac. Así estaré seguro de que tú has demostrado el amor que le tienes a mi amo. Aún no había terminado de orar cuando vio que se acercaba Rebeca con su cántaro al hombro. Rebeca era hija de Betuel, que a su vez era hijo de Milca y Najor, el hermano de Abraham. La joven era muy hermosa, y además virgen, pues no había tenido relaciones sexuales con ningún hombre. Bajó hacia la fuente y llenó su cántaro. Ya se preparaba para subir cuando el criado corrió a su encuentro y le dijo: ¿Podría usted darme un poco de agua de su cántaro? Sírvase, mi señor, le respondió. Y en seguida bajó el cántaro y, sosteniéndolo entre sus manos, le dio de beber.

Cuando ya el criado había bebido, ella le dijo: Voy también a sacar agua para que sus camellos beban todo lo que quieran. De inmediato vació su cántaro en el bebedero, y volvió corriendo al pozo para buscar más agua, repitiendo la acción hasta que hubo suficiente agua para todos los camellos. Mientras tanto, el criado de Abraham la observaba en silencio, para ver si el Señor había coronado su viaje con el éxito.
Cuando los camellos terminaron de beber, el criado tomó un anillo de oro y se lo puso a la joven en la nariz.”
Vs. 53 “Luego sacó joyas de oro y de plata, y vestidos, y se los dio a Rebeca. También entregó regalos a su hermano y a su madre.

 

Hoy tenemos una palabra que te va a levantar el espíritu y te va a llevar a una nueva dimensión, amén.
Me fascina escuchar testimonios y ver como activan la fe. Ustedes son mujeres de fe, ustedes no vienen a sentarse al ministerio, ustedes activan la palabra, por eso siempre hay testimonios. Hay mucha gente que ha sido bendecida por los testimonios. Quiero agradecer la cantidad de correos que están viniendo y felicitar a todo el liderazgo de mujeres, de Presencia de Dios, por la tarea que están haciendo, sigan adelante porque hay recompensa.
¿A cuántas les gusta que le hagan regalos? ¿A cuántas les gusta que le regalen cualquier cosa, de todo? zapatos, carteras, ropa, muebles, alhajas, joyas.Yo quiero regalos.
¿Cuántas quieren llevarse regalos hoy de este lugar? yo quiero regalos.
Te voy a enseñar una palabra hoy, para que vos obtengas regalos en la vida.
Voy a hablar de una mujer explosiva, de un aspecto de las mujeres explosivas, voy hablar de las mujeres explosivas que son impulsivas.

¿Cuántas reaccionaron o actuaron impulsivamente, alguna vez en su vida?
Hay un aspecto de la explosividad que es la "impulsividad". ¿Cuántas por ejemplo, alguna vez tuvieron que decidir algo rápidamente? no tuvieron tiempo ni de pensar, actuaron rápidamente, y encima se equivocaron.
¿A cuántas las hicieron decidir rápidamente? le dijeron, mirá, esto es un gran negocio, tenés que decidirte ya, lo querés o no lo querés.
¿Cuántas por ejemplo fueron a comprar un par de zapatos y tenían tres y tenían que elegir rápidamente y se apuraron para decidir? dijeron porque está apurado el vendedor.
¿Cuántos le hicieron decidir a sus hijos algo, apuradamente? Dale, dale, elegí rápido que nos tenemos que ir. Impulsividad.

Cuando somos impulsivas, cuando no nos damos permiso, no nos damos tiempo para decidir algo, y reaccionamos inmediatamente, estamos actuando impulsivamente, le damos importancia o valor a la primera respuesta, o a la primera solución que viene a nuestra mente y no nos damos tiempo a poder pensar una segunda respuesta. Hay "primera respuesta" y hay "segunda respuesta". La gente, las mujeres impulsivas, siempre van y responden automáticamente con lo primero que tienen metido en su mente, y no dan tiempo para la segunda respuesta, a veces la primer respuesta te da resultado pero la mayoría de las veces, que no pensás tu respuesta no esperas un tiempo para dar una respuesta, terminás equivocándote y actuando impulsivamente.
Voy a hablarte hoy, de cuatro respuestas impulsivas que tenemos las mujeres, y que nos impiden muchas veces lograr nuestros objetivos.

Primero: la típica respuesta es: "ya no se puede hacer nada más".
Hay mujeres que viven con esa respuesta en su boca. Ya con esto no se puede hacer nada más. Por ejemplo, se te quemó la comida y decís, ya está, ya no se puede hacer nada con este pollo quemado, ¿qué se puede hacer?  Las cosas que se pueden hacer con un pollo quemado. ¿Cuántas hicieron algo más con una comida quemada? pero hay mujeres que dicen, se me quemó la comida, no se puede hacer nada más.

Ejemplo mandaste un curriculum para conseguir un trabajo, te dijeron: ¡No! y vos dijiste: ya está, se me cerró la puerta, ya no se puede hacer nada más, o sea, son mujeres que no se atreven a insistir, creen que insistir sobre lo mismo, es algo negativo, creen que insistir sobre algo, no les va a provocar ningún resultado, por lo tanto, dicen, ya no se puede hacer nada más, se me cerró la puerta. Imagínense el testimonio que dio una mujer, que le ofrecieron una casa en Barrio Norte, si ella hubiese dicho: Barrio Norte no es para mí, ni siquiera la voy a ir a ver, se hubiese perdido la posibilidad de tener esa casa, ¿pero ella que dijo?: no, no importa que sea en Barrio Norte, no importa que yo no tenga las finanzas para pagar, ésta me parece que es una oportunidad para mi vida, y voy a ir a tomar mi oportunidad, y por eso, la oportunidad fue una bendición para ella, pero hay mujeres que son impulsivas y que lo primero que dicen es ¡No! Ustedes saben que la gente que vende, ¿cuántas vendedoras que van de puerta a puerta por catalogo ? que las que tienen más éxito son aquellas que cuando alguien les dicen que no, siguen insistiendo, no son esas personas que cuando le dicen que no, empiezan a decir ,soy una mala vendedora, soy un desastre, ¡no! son mujeres que dicen, yo sé que hay un montón de gente que me va a decir que no, pero hay alguien que me va a decir que sí, y esas son las mujeres que más venden. Yo sé que siempre se puede hacer algo más."Se puede hacer algo más".

¿Se podrá hacer algo más con tu matrimonio?
¿Se podrá hacer algo más con tus hijos?
¿Se podrá hacer algo más con tus finanzas?
¿Se podrá hacer algo más en tu trabajo?
¿Se podrá hacer algo más con tu cuerpo?
Siempre se puede algo más, pero la mujer impulsiva dice: no, yo no, olvidate. Volvé a insistir, no asocies el ¡no! con rechazo. El ¡no! es una respuesta, no es un rechazo, el ¡no! es simplemente una respuesta más.

Segundo: no tengo capacidad para hacer eso.
Esa es la segunda reacción impulsiva, la primera es: ya no se puede hacer nada más, la segunda respuesta que viene a nuestra mente es: Yo no tengo capacidad para eso. Cuando te presentan un desafío, lo primero que hacés es decir, yo no sé si lo podré hacer, me parece que no sirvo para eso, no, conmigo no cuentes, no, a mi no me sale, no soy la persona indicada, pedíselo a otra, estás loca, que yo voy a hacer eso, ni se te ocurra y tenemos "respuestas aprendidas", esas respuestas aprendidas, son respuestas de una mujer que actúa impulsivamente frente a todo desafío. Cuando venga un desafío tenes que levantar tus manos al cielo y decir "eso es para mi", porque si vino el desafío, es porque el Señor sabe que vos podés con ese desafío, por eso, ¿qué vas a decir? eso es para mi.

Tercero: mujeres que dicen, eso no es problema mío.
Son  mujeres que responden impulsivamente, automáticamente, no, eso no es problema mío, son las mujeres que evaden responsabilidades, que dicen, yo no sé nada, a mi no me digas, no me metas en lío, yo no quiero saber nada de eso, yo no quiero problemas, son las mujeres que tienen el síndrome de Pilatos, se lavan las manos, a mi no me digan nada, yo no quiero saber nada, no me metas en lío, no, este problemita que tenés, a mi ni me lo cuentes, son mujeres que dicen, eso no es problema mío y muchas veces detrás de un problema hay una bendición para tu vida, y al no querer meterte en esa situación decís, a mi no me corresponde, no es problema mío, te vas alejando de la bendición, y hay otras mujeres que dicen, yo solo hago lo que se me pide, y este es el gran conflicto que tenemos muchas mujeres, tenemos el síndrome de la ley del esfuerzo justo, porque no es la ley del mínimo esfuerzo, las mujeres nos esforzamos, el problema es que hacemos el "esfuerzo justo", entonces decimos, yo hago lo que a mi se me pide en mi trabajo, yo llego temprano hago lo que me dicen, soy responsable con lo que me dan, pero siempre hacés lo que se te pide.

Leía de una mujer, que trabajó por veinticinco años en una oficina, llegaba siempre a horario, se iba siempre en el horario correcto, hacía todo el trabajo que le daban, nunca traía un problema, nadie podía hablar mal de ella en la oficina, porque era una excelente trabajadora, pero cada vez que había un lugar, un puesto jerárquico más alto que el de ella, tomaban a otra mujer, y a ella nunca se lo ofrecían, entonces una vez, fue a preguntarle al jefe: ¿por qué, si yo llego a horario, si soy una buena trabajadora, si nunca he traído un problema, si nunca me he peleado con nadie, traté que haya paz en este lugar? ¿Por qué a mi no me dan un sueldo superior y un puesto superior? y el jefe le dijo: es  muy sencillo "nunca hiciste nada para destacarte". ¿Vos sabés que tenés que destacarte?, ¿sabés que tenés que llamar la atención?, ahora, no estoy diciendo que llames la atención como una histérica o loca, y empieces a hacer lío, porque no te van a dar nada así,  pero si tenés la capacidad para destacarte en aquello que hacés, para que lo que hacés brille más que el resto del trabajo de los de alrededor, porque las hijas de Dios hemos nacido para brillar, amén.

Tenés que mostrar no ser una mujer complicada, pero sí mostrar que tenés una capacidad superior, que tenés una creatividad más grande, no es solamente mantener la paz y portarte bien, porque a las mujeres nos sale muy bien portarnos bien, pero a veces hay que portarse un poquito mal, ¿en qué sentido? tenés que aprender a destacarte y a saber que lo que vos hacés, como vos lo haces, no lo hace nadie más, y eso te va a hacer destacar en medio de tu trabajo, por eso la que se destaca es ascendida, la que no seguirá haciendo su trabajo. ¿Cuántas quieren ser ascendidas? Encontramos en la Palabra muchas historias de gente que siempre hizo un poco más, que siempre logró un poco más, que siempre se movió un poquito más que los otros, miren la mujer del flujo de sangre, ella dijo: los médicos me dijeron que no, pero yo todavía tengo una oportunidad de ir a Jesús, y logró su milagro.

El centurión romano que tenia un siervo muy enfermo, casi a punto de morir, y a pesar de que casi estaba desahuciado, él fue a Jesús, se movió, caminó, y le dijo: Señor, aunque sea, no vengas a mi casa, di la palabra y mi siervo será sano.

La mujer del  frasco de perfume no tenía porque llevarle ese regalo al Señor, y sin embargo fue, y llevó el frasco más caro de perfume.

Zaqueo que no podía ver desde su altura porque era muy chiquito, se subió a un árbol.
Y en la historia hay cientos y cientos de historias, de gente que hizo un poco más. Tengo que hacer un poco más. No han reaccionado automáticamente, se tomaron un minuto para pensar, y dijeron, a ver, estoy actuando como todos los días, mi vida es rutinaria, hago siempre lo mismo, lo hago bien, sí, nadie tiene de qué quejarse de mi, pero nunca me destaco, no entiendo por qué, si yo cumplo como aquella otra, por que aquella otra tiene más bendición que yo, porque no te estás destacando, porque no estás soltando el brillo que hay dentro tuyo.

Lo que hacemos generalmente, es actuar de acuerdo a la primera respuesta, a lo que ya sabemos actuar automáticamente, llega un momento en la vida de las mujeres que no nos cuestionamos nada y tenemos que empezar a cuestionarnos, tenemos que empezar a decir: ¿Por qué llegué a un límite en mi vida? ¿Por qué no crezco más? ¿Por qué hace tanto tiempo  que estoy en este mismo trabajo, en esta misma situación? ¿Por qué mi vida emocional está estancada? ¿Por qué mi cuerpo está estancado? ¿Por qué, mi vida espiritual está estancada?, si hay algo más que yo puedo hacer para crecer.

Cuarto: mujeres apasionadas.
Las personas impulsivas son personas que se limitan, por eso vos tenés que pasar de la impulsividad a la pasión. Tenés que tener "pasión". Uno se da cuenta cuando está frente a una mujer apasionada, o cuando está frente a una mujer impulsiva, parecen lo mismo, parece que la impulsiva es apasionada, pero no es lo mismo, una cosa es ser impulsiva, y otra cosa es ser apasionada.
 Una mujer impulsiva es una mujer que no va a tener paciencia y es una mujer como dijimos, que actúa automáticamente, “reacciona."

En cambio, una  mujer apasionada, es una mujer que lo primero que logra, es tener paciencia, porque sabe lo que quiere obtener en la vida. Una mujer apasionada es creativa.  Creatividad, dice: ¿Habrá otra manera, de hacer esto que estoy haciendo?

¿Habrá otra forma de lograr algo más? ¿Habrá algo distinto que yo pueda sacar de mi, para lograr esto que estoy haciendo de una manera diferente, y que me de un nuevo resultado?
Esa es la diferencia, entre una mujer impulsiva, que es inmadura, que se ha quedado fijada en una etapa de su vida, a una mujer apasionada. Una mujer apasionada, lo que hace es tener paciencia todo el tiempo, porque no le interesa nada más que su meta, que su objetivo, entonces tiene paciencia hasta ver su objetivo logrado, y una mujer apasionada es una mujer creativa, usa su creatividad y se pregunta todo el tiempo: ¿esto que estoy haciendo, lo puedo hacer de otra manera para destacarme? esa es la gente valiosa, esa es la gente que los jefes quieren tener, hay un jefe que te está buscando a vos, hay una jefa que te está buscando, porque sos una mujer apasionada. Pasión te transforma en una mujer explosiva, pero explosiva positivamente, pasión te transforma en una mujer inolvidable, ¿cuántas quieren ser inolvidables?

¿Cómo se logra ser una mujer apasionada? ¿Qué tenés que hacer para soltar la pasión que hay dentro tuyo? ¿A cuántas les falta pasión? ¿Cuántas piensan que ya la vida se volvió medio monótona?, ¿medio pesada? Como, que todos los días lo mismo, que todo de la misma manera, todo igual, tu reacción es siempre igual, esto no, esto ni me lo preguntes, yo hago lo justo, a mi no me metas en líos, y tu vida se transformó en una vida monótona, ¿cuántas se dieron cuenta de eso?
¿Cómo transformarse en una mujer apasionada? caminando la segunda milla ¿Cuántas mujeres de la segunda milla hay? gloria a Dios. Caminar la segunda milla te hará soltar la pasión que hay dentro tuyo. ¿Quiénes son las mujeres de la segunda milla?

Ustedes saben que en el imperio romano, cuando los soldados tenían que ir de una ciudad a otra, y tenían que llevar cargas muy pesadas, lo que ellos hacían, era llegar a una ciudad, y buscaban un judío, que para ellos, eran ciudadanos de segunda categoría y le decían: ¡llevame la carga! y entonces abusaban y humillaban a esos jóvenes judíos, y les decían: llevame vos mi carga, los hacían caminar y caminar cualquier cantidad de millas; entonces como había tanto abuso, lo que se hizo fue dictar una ley que decía, que cuando un soldado le pidiera a alguien, que le llevara la carga, solamente se la podía llevar durante una milla, o sea mil pasos.

Se escribe la ley, se sella la ley, y se dice: a partir de ahora, si un ciudadano le quiere pedir a un judío, solamente este muchacho judío, va a poder caminar una milla, mil pasos desde su casa hasta cualquier lugar. ¿Qué hacían los jóvenes judíos? caminaban mil pasos y marcaban con una estaca donde era una milla, y cuando llegaban a ese lugar decían: de acá no me muevo más, ahora soldado llévate la carga vos, y el soldado no podía decir nada porque estaba estipulado por la ley, ellos no caminaban más que una milla. Por eso Jesús habla de la segunda milla, todos recorremos una milla en la vida, recorrer una milla es lo justo, es decir hasta acá llegué, esto es lo que me corresponde, esto es lo que yo tengo que hacer, no me  pida más, no voy a hacer más, no me voy a esforzar más, porque esto es lo justo, esto es lo que mi ley interna me indica, yo llego hasta acá, he puesto estaca en la vida, y mi estaca me dice, que más allá no tengo que ir, porque ya he cumplido con la reglamentación de una milla. Todos cumplimos una milla, pero cuando alguien te pide, o tu mismo cuerpo, o tu mismo espíritu, o tu misma mente, te pide caminar una milla más, ahí actuamos impulsivamente decimos: ¡no!, no voy a caminar más. No es lo mío, no es para mi, la cabeza no me da, el cuerpo no me da, yo no me quiero meter en problemas, no se puede hacer nada, la mente cuando quiere atravesar la segunda milla inmediatamente actúa, impulsivamente, automáticamente, dice no, no es para mi, no lo hago.

Por eso Jesús enseña en Mateo 5:41 "Cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos" lo que le está diciendo Jesús, y nos dice a nosotros, no te sometas a una ley, porque tu capacidad interna supera la ley. La ley te dice una milla, está muy bien, pero tu capacidad interna te dice, que podés más de una milla, o sea, ahí el foco no está puesto, como nos han enseñado durante tantos años en las iglesias, movete por los demás, hace todo por los demás, cargá con las cargas de los demás, con los problemas, aguantatelo, porque tenés que caminar dos millas, no, el foco está puesto en nuestra capacidad, no en el otro, en mi potencial. La ley de una milla limita tu potencial, y cuando Jesús dijo, vos podés más que una milla, internamente podés más, podés hacer mejor tu trabajo, podés amar mejor, podés escuchar mejor, podés tener cosas mejores, podés tener una familia mejor, podés educar mejor a tus hijos, podés más de una milla por eso dice salite de la ley, porque la ley te obliga a algo, pero cuando vos decidís por tu propia voluntad, caminar una milla más, nunca tu corazón va a estar herido, porque no vas a sentís la obligación de nadie, simplemente lo vas a querer hacer por propia voluntad.

¿Por qué hago más en este trabajo?  No debería hacerlo, lo hago porque sé que puedo más.
¿Y por qué estás dando más amor, si esa persona no se merece más amor? lo hago porque yo puedo dar más amor.

¿Por qué te quedás más tiempo discipulando a una persona, si la reunión de mujeres termina a las siete y deberías irte? lo hago porque quiero caminar una milla más, porque tengo más potencial como líder, nadie me obliga, no hay una ley, yo no me sujeto a la ley, lo que hago es dar más, de lo que tengo adentro mío.
¿Cuántas tienen más para dar? ¿Cuántas se pueden felicitar por eso? hay  más dentro tuyo, hay más, seamos las  mujeres de la segunda  milla.

Miren, a mi me encantó, porque ayer lunes, día feriado, era impresionante la cantidad de actividades que había en Presencia de Dios, pastores que han hecho de todo en su día feriado, porque son pastores que han caminado una milla más, la milla extra. Graciela estuvo en un retiro muy bueno, con la pastora Liz, de La Plata, y otras pastoras, en Quilmes, con actividades, porque entendieron que nadie les puso una ley, que era, el lunes feriado no se trabaja, y dijeron vamos a caminar una milla más, porque queremos, porque tenemos capacidad, porque tenemos potencial, y porque vamos por más. ¿Cuántas van por más en este lugar?

Sabés que alguien te diga: tenes más para dar todavía. No hay ninguna ley que a mi me diga lo que tengo que hacer, hay más dentro mío, hay una ley interna que a mi me dice que todavía puedo dar más. ¿Saben por qué?, todo lo que hago lo hago para destacarme, el Señor dijo que somos luz, y una luz no está puesta para esconderla, sino para alumbrar. Vos tenés que destacarte no podés ser una empleada más, una trabajadora más, una discípula más, una mujer más del montón, tenés que destacarte, porque para eso naciste, para eso Dios te dio potencial, para que te destaques, y te destacás caminando una milla más. Somos las mujeres de la segunda milla.

¿Qué características tiene una mujer de la segunda milla? es una mujer activa, dice, yo quiero y ¿por qué lo hacés? Y, porque me obligaron ¡no! es “porque yo quiero” Esa  es una mujer de la segunda milla, que tiene iniciativa, cuando hace algo, dice, porque salió de adentro mío, porque yo quiero. ¿Cuántas quieren cosas? Hacelas, no esperes que alguien te de el permiso, no esperes que alguien te diga, vas a hacer hasta acá, hacelas.

En segundo lugar, una mujer de la segunda milla trasciende el mínimo esfuerzo, o el esfuerzo justo, dice yo puedo más. ¿Cuántas pueden más todavía? ¿Cuántas pueden amar más? ¿Cuántas pueden trabajar más horas todavía?

Yo me asombro cuando oigo mujeres que dicen: yo no puedo, tengo mis hijos ¿Cuántas mujeres tienen hijos y trabajan? ¿Cuántas mujeres crían a sus hijos? ¿Vos crees que tus hijos están mejor todo el día en casa? lo volvés más locos, porque una mujer frustrada, dentro de la casa frustra a los hijos. ¿Cuántas pueden más? yo puedo más.
¿Cuántas pueden buscar más del Señor? ¿Cuántas pueden estar más tiempo buscando la presencia todavía?

Saben que sí, que se puede. Sabés que vos podés destacarte espiritualmente. Ustedes saben, porque hemos levantado a las pastoras que están acá, decís, si yo la vi haciendo lo mismo que yo, si, pero se destacó por algo, hay algo que nosotros vimos, que hizo que esa mujer se destacara, y por eso la levantamos como pastora, y tal vez no lo podés percibir, porque decís, la tarea es la misma que hago yo, y tengo más gente, pero hay algo que se destaca en esa mujer, corrió una milla más, y nosotros nos damos cuenta qué mujer corre una milla más, qué hombre corre una milla más, porque son personas de iniciativa, son personas que trascienden lo justo. Yo vengo a la reunión del domingo, no me pidas más, porque yo no quiero nada más, yo no vengo a las cuatro, que hay adoración, alabanza, yo vengo cuando habla usted, no me pida más, gente de una milla. Y nosotros en este lugar, estamos buscando mujeres que se atrevan a caminar juntas, la segunda milla.

La tercera característica de la mujer de segunda milla, es la mujer que sobresale, porque siempre supera las expectativas propias y las ajenas. Por eso son mujeres que provocan impactos, porque son mujeres que generan "rumor", todo el mundo habla de esa mujer, rumorea de esa mujer, porque lo que  hacen, lo hacen muy bien. Generar rumor, generar buen rumor, que cuando hablen de vos, se sienta como una melodía, se sienta como una música, porque están rumoreando que hay algo, que lo hacés, pero lo hacés de una manera única y especial, que te hace sobresalir, que te hace brillar.

Génesis 24 relata la historia del siervo de Abraham, la que leímos antes, que va a buscar novia para Isaac, y dice: Señor dame la mejor mujer, y le lleva regalos, los mejores regalos, dice, la que sea, que cuando yo le diga que me dé agua, me dé agua a mi y le dé agua a todos mis camellos, y relata la historia, que Rebeca se acercó, le dio de tomar a él y le dio de tomar a todos los camellos, veinticinco galones, cien litros de agua, andá a buscar en el pozo cien litros de agua, ¿cuántas veces tuvo que ir Rebeca? muchas veces, nadie le había pedido a ella que le diera agua a los camellos, pero sin embargo era una mujer de la segunda milla, dijo, no solo a él, los camellos también deben estar cansados, porque son mujeres que no reaccionan impulsivamente, son mujeres que van más allá, la segunda respuesta, son  mujeres que se toman el tiempo, para pensar lo mejor para ellas.

Tu reacción impulsiva no siempre fue lo mejor para vos, tenés que darte el tiempo para pensar, eso es lo que más nos cuesta a las mujeres, queremos responder todo enseguida, “llame ya”, queremos todo ya, y el Señor dice ¡ah, nena! date unos minutos, respétate a vos misma y pensá una segunda respuesta, y dice que esta mujer le dio a los camellos, le dio al siervo, y cosechó regalos, toda clase de regalos, porque cada vez que camines la segunda milla, vas a recibir recompensa. Mujeres de segunda milla siempre reciben prosperidad como recompensa, es la recompensa que viene directamente del cielo, ¡ay! pero yo no lo hago para recibir regalos, lo lamento, qué pena que te hayan enseñado, que la segunda milla era para humillarte, qué pena, que te hayan enseñado que la segunda milla era para hablar todo de vos, y quedarte sin nada, qué pena que te hayan enseñado que la segunda milla era puro sacrificio tuyo, qué pena, porque te perdiste de reclamar la recompensa de aquella que camina la segunda milla, porque toda la que camine la segunda  milla, tiene promesa de Dios, de que los cielos se abren y hay recompensa para tu vida, regalos de toda clase.

La segunda milla te hará una mujer próspera, ¿cuántas quieren prosperidad?, ¿cuántas quieren que alguien venga con regalos de toda clase? a mi me gusta recibir regalos, y me gusta cuando los regalos son variados, de toda clase, y me gusta ser una mujer próspera, y ahora ¿cuántas desean ser prósperas?, ¿saben?  tienen que caminar la segunda milla, y segunda milla no es sacrificio tonto, segunda milla no es que te humillen, y que te obliguen a hacer algo que no querés, segunda milla es seguir en busca de la recompensa, lo voy a hacer porque yo quiero, y porque yo puedo, porque se me da la gana, pero que ¿alguien te dijo que hicieras más?, ¿que te quedes más horas?, ¿alguien te dijo que le des más amor?, ¿o que lo abraces? ¡No! pero yo quiero, y yo puedo, voy a recorrer la segunda milla, porque ando detrás de regalos de toda clase, ¿cuántas andan detrás de regalos de toda clase? hay recompensas, puedo más, quiero más.

¿En qué área podrías caminar la segunda milla?
¿En qué área en tu vida todavía tenés que caminar una milla más?

 Hasta ahora te limitaste, dijiste, yo, ya basta, yo ya no voy más, yo ya no hago más eso, no es para mí.
¿En qué áreas de tu vida necesitás caminar un poco más, hacer algo extravagante? hacer algo glorioso, hacer algo fuera de tu costumbre, fuera de tu impulsividad, pensar la segunda respuesta, ¿en qué área, tu vida como mamá, como esposa, como hija de Dios, como líder, como trabajadora, como empresaria, como  pensadora, como escritora, te reserva una milla más? Porque todavía no recibiste recompensa en qué área necesitas caminar más.

Salmos 103: 2  dice: “bendice alma mía a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios” ¿sabés qué dice? que no me tengo que olvidar de los beneficios de estar con Dios, a veces nos olvidamos de cuál es el beneficio de estar con Dios, a veces no lo tenemos muy claro, o no lo tenemos en cuenta, pero ser hijo tiene sus privilegios, "ser hija" tiene sus privilegios, nunca te olvides de que estar con Dios te trae beneficios, los quieras o no los quieras, tenés beneficios por ser hija. Dice el salmo 103 cuáles son los beneficios: perdón, sanidad, ayuda en dificultad, favores, misericordia, prosperidad,  porque dice que sacia de bien tu boca, rejuvenecimiento, de modo que te rejuvenezcas, justicia y derecho, esos son los beneficios que te trae ser hija, porque ser hija, tiene sus privilegios.

En algunos hoteles de cuatro estrellas, les enseñan a todos los que trabajan en el hotel, este concepto de la segunda milla, por eso, cuando vos preguntas ¿donde está el toillete? no te dicen, vaya por ahí y doble a la izquierda, te acompañan hasta la puerta, eso es caminar la segunda milla, como crees que queda una persona, que en vez de decirle, vaya para allá y doble, te digan, venga señora, la acompaño hasta la puerta, ¿como te sentís? como una reina. Cuentan que una vez fue un hombre, llevando dos valijas, a dar una conferencia a otro país, y al hotel y había llegado una valija, pero no la otra, en una valija tenia el traje y en la otra los zapatos, eran las siete de la mañana, a las ocho tenia que dar la conferencia, habló con el personal del hotel y les dijo su problema, pero llamaron a los lugares y estaba cerrados, no abrieron las tiendas, y uno de los empleados de ahí, buscó quién tenia el mismo numero de calzado que esta persona, le sacó los zapatos y se los lustró y ese hombre fue a dar la conferencia con esos zapatos, ¿a qué hotel crees que esa persona va a ir la próxima vez? a ese hotel ¿a qué iglesia crees que quiere venir una persona, donde hay gente que camina la segunda milla? ¿a qué reunión le va a gustar venir a las personas? a los lugares donde hay personas que se atreven a caminar la segunda milla, vení que te acompaño.

He recibido correos de mujeres, que me dijeron, “porque mi líder…” y me cuenta lo que la líder hizo en el grupo, y uno puede tener grupos muy buenos, pero una líder que dice, les voy a llevar algo diferente, voy a hacer algo distinto, solamente les voy a llevar un regalo, hoy voy a hacer algo especial, voy a hacer algo creativo, les voy a hacer un dibujo, les voy a dar lo que tengo que enseñarles, de otra manera, esa líder es una líder que camina la milla extra, esa líder va a tener recompensa, el otro trabajo está bien, la líder que viene y prepara la clase como siempre, y siempre hace lo mismo, está bien, pero es la mujer de mentalidad de: hago lo justo, ¿para qué más?, nunca te vas a destacar. Pero la que hace la milla extra, siempre se destaca, siempre recibe más recompensa, esa líder, que no solo atiende a la persona, sino que la llama por teléfono en la semana, que le escribe un correo, porque no la deja sola, en la semana te escribo, esa mujer va a recibir recompensa. Te digo esto que es para los hombres: ¿saben donde fallan muchas veces, en cuestiones de amor? y es tan sencillo, si pudieran captar esto que les digo, porque tienen pocas fallas, pero ésta en cuestiones de amor, si lo logran captar es una semilla que te voy a dar: en los detalles.

Si un hombre se diera cuenta que a las mujeres nos gustan los detalles, ¿saben qué distintas serian las relaciones interpersonales? porque las mujeres somos de mirar la milla extra, a las mujeres nos encantan los detalles, porque la milla extra es ir un poquito más allá, es como el record Guiness, y si los hombres se dieran cuenta, que un detalle cambia para nosotras toda situación, un llamado telefónico, un beso, una carta, una palabra, una mirada, que tu marido te mire de arriba abajo, no te tiene que decir nada, a vos te cambió el día, porque sino todo el día decís: ¡Ufa, se va! es un detalle, es un gesto, es una sonrisa, es un simple detalle, te traje este libro, mira qué bueno, te conseguí esta entrada para ir a ver a Arjona, y te acompaño, eso es un detalle grande.

Detalles. Caminar la milla extra. Querida mujer son detalles, estate atenta al detalle, bueno, ¿qué más puedo hacer?, ¿qué más le puedo agregar? a ver, ¿qué más le puedo poner a mi escritorio? qué más le puedo agregar a la habitación de mis hijos?, ¿qué más puedo ponerle a la comida?, ¿qué detalle? vieron qué distinto es un comida con detalles, presentada, que una comida así nomás, yo hablaba con una mujer y me decía,  me da bronca el mate, porque cuando mi mamá me lo servía, me decía: ¡tomá! de forma brusca, y a  mi me gusta toda la preparación, porque para mi el mate es compartir, que se siente, que tome, no algo frío, detalles. La segunda milla está llena de detalles, atrevete a mirar los detalles, atrevete a ponerle detalles a la vida, y vas a ver como todo va a cambiar a tu alrededor. Sé una mujer detallista, sé un varón detallista, y vas a ver como la atmósfera en tu casa, en tu trabajo, va a cambiar, y cuando tengan que elegir a alguien de excelencia, te van a elegir a vos. Gloria a Dios. No te olvides nunca de todos sus beneficios. Estamos formando un ejército de mujeres que saben recorrer la segunda milla.

El año que viene vamos a recorrer, como mujeres, la segunda milla, hay un proyecto muy grande para hacer, y necesito juntarme con gente que quiera recorrer la segunda milla. Yo soy muy observadora y sé quienes son, las mujeres que saben recorrer la segunda milla, tengo pensado para todo mi equipo, que va a estar filmando los auditorios conmigo, porque ha recorrido durante todo el año la segunda milla, se han levantado temprano, han estado hasta la una de la tarde, han hecho de todo, y hasta le han traído regalos a los productores, esa gente, es gente que pensó en el detalle y han recorrido conmigo la segunda milla, esa gente merece regalos de toda clase, porque Dios quiere que recuerdes todos sus beneficios, todos los días de tu vida, estar con él tiene sus beneficios, gloria a Dios por eso.

Por Alejandra Stamateas

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