¿Cuántas se consideran lindas?
¿Cuántos hombres hay que se consideran lindos?
Todas somos lindas, y saben que esa es mi creencia. Yo creo que todas las personas somos lindas porque Dios hace todo hermoso, lo que pasa que las circunstancias, las dificultades de la vida, muchas veces, hacen que se marque en nuestro cuerpo, en nuestro rostro, angustias, tristezas, violaciones, abusos.
En México hablé con tantas mujeres que me decían: yo fui violada y mi hija fue violada, mi nieta fue violada, y todas esas historias de abusos, de maltratos que se te van pegando en el cuerpo, y a veces uno no puede ver, no puede disfrutar esa belleza, pero todos somos hermosos, y nuestra tarea justamente que hacemos acá, es que vos puedas ver la belleza que tenés tanto interna como externa, las dos bellezas son importantes. Por eso nosotros decimos que te cuides, que te arregles, que hagas lo que te guste, lo que te haga sentir bien. que si tenés que hacerte una operación te la hagas, no hay ningún problema, que si querés cambiarte el color del pelo lo hagas, porque nosotros somos creación de Dios y no hay nada más lindo que cuidar lo que Dios ama, que somos nosotros, y cuando vos te cuidas estás cuidando lo que Dios cuida que es la creación. Podés hacer todo lo que quieras, pero la palabra que te voy a dar hoy, tiene que ver con que muchas veces, la gente solamente se deja llevar por lo externo, y no puede ver algo más.
Te voy a explicar qué es algo más, por eso quiero compartirte una palabra que estuve compartiendo en México el domingo, porque dije, esta palabra es una palabra para nuestro ministerio, también la vamos a compartir.
Nosotras las mujeres no queremos ser sólo una cara bonita, yo quiero algo más. Vos tenés que saber que sos hermosa, que la hermosura no es solamente el aspecto de tu rostro, una imagen, tu hermosura tiene que ver con tu "actitud en la vida". Y la actitud de una mujer determina su belleza. Ayer almorzamos con Maximiliano Guerra y su esposa, son preciosos, porque son apasionados con lo que hacen, ellos mueven las manos y parece que siempre están danzando, era algo espectacular, y compartir con ellos y saber cómo viajaron por todo el mundo, y como hacen un espectáculo, de dónde sacan las ideas y cómo van creando, y decíamos qué impresionante el don que Dios les ha dado a ellos, y como ellos lo usan, hemos compartido con dos personas preciosas, hermosas.
Las mujeres no queremos ser solamente una cara bonita no queremos solamente mostrarle algo al mundo que se refleje por fuera, porque Dios no nos creó para ser un adorno, hay muchas mujeres que creen que son un adorno, esas mujeres que dicen, yo tengo mi función, es tener hijos, mi función es atender a mi marido mi función es estar a tal hora en la casa, mi función es estar perfecta y mostrarme, porque se creen que son un acompañamiento, que son un adorno, que son una pieza más de los muebles, o de la decoración que hay en la casa, y son mujeres que no se dieron cuenta, que son más que una cara bonita, cuando digo una cara bonita no estoy hablando de un rostro, sino de que solamente, vos, tenés que estar sonriendo todo el tiempo y tratar de que todo el mundo esté bien alegre y contento con vos.
Como dice en el pasaje de Proverbios, podés ser muy hermosa y no tener razón, o sea no sabes razonar qué es lo que Dios quiere que hagas en la vida, por eso podés tener mucha belleza, tener una cara muy bonita, pero no ser inteligente hacia donde apunta tu vida y vos tenés que saber hacia donde apunta tu vida.
Y en Mateo ya vuelve a repetirnos el Señor de negociación. ¿Cuántas quieren más?
¿Qué tendrá que ver el pasaje de Mateo con una cara bonita? Todos los hijos de Dios tenemos la capacidad de producir. Cuando vos como mujer, no producís, o vos como varón no producís, vos sos una cara bonita, o sea vos sos un espectáculo al mundo, pero que en realidad no divierte a nadie, porque los seres humanos, dice la palabra de Dios, hemos sido puesto en esta tierra para producir, o sea, que como ya Dios nos dio esa capacidad, la responsabilidad de producir mientras estamos vivos es nuestra. Dios nos dio talentos a cada uno, pero no al azar sino de acuerdo a la capacidad que tiene cada uno. Dios lo que te dio, te lo dio porque sabe que tenés capacidad para contener, y para hacer crecer, para producir eso que te dijo que hicieras, sino no te lo hubiese dado, porque dice que cuando repartió los dones y los talentos, les dio a cada uno según su capacidad, o sea lo que Dios puso dentro tuyo, es por la capacidad que tenés, y él sabe que tenés capacidad para hacerlo producir, por lo tanto es nuestra obligación hacer producir, y hacer crecer lo que Dios nos ha dado.
Cuando el señor, que se iba a una tierra lejana, le entrega sus bienes a cada uno según su capacidad, ellos debían ver la oportunidad para hacer crecer lo que el señor les había dado y eso es lo que tenemos que ver las mujeres, qué oportunidad tenemos, para hacer crecer todo lo que Dios nos ha dado.
¿Cómo voy a hacer crecer mi negocio? ¿Cómo voy a hacer crecer mi familia? ¿Cómo voy a hacer crecer mi pareja? ¿Cómo voy a hacer crecer mis finanzas? ¿Cómo voy a hacer crecer mi casa? hay un momento que tenés que preguntarte: ¿Me siento estancada en algo? ¿Estoy solamente de adorno en este mundo? ¿Puedo mover las piezas de mi vida para que empiecen a producir?
Cuántas pueden decir: yo puedo, porque Dios me ha dado la capacidad por eso. Tenemos que estar atentas a las oportunidades de la vida.
Dice Eclesiastés que: “tiempo y oportunidad nos ofrecen a todos", por eso nadie puede decir, a mi no se me dio la oportunidad, porque dice la Biblia que a todos nos va venir el tiempo y la oportunidad para hacer crecer lo que él nos ha dado.
En el mundo hay dos clases de personas: las que ven las oportunidades y las dejan pasar y las que ven las oportunidades y las toman.
Los que habían recibido cinco talentos y dos talentos no se pusieron a discutir entre ellos: ¿por qué a él cinco y por qué a mi dos? sino que vieron la oportunidad de cómo hacer crecer eso, porque sabían que el Señor iba a venir a pedir las cuentas. Y yo quiero decirte que el Señor un día va a decir, a ver, mostrame, a ver todo lo que hiciste con lo que te di, porque te di la libertad para que produzcas, y hagas crecer lo que te di.
El Señor va a venir a pedir cuentas, no va a venir a pedirle cuantas a tu hijo por lo que hizo, te va a venir a pedir cuentas a vos, qué hiciste vos con lo que él te dio, y vos no podés ponerle excusas a Dios. A mi podrás ponerme excusas, a las pastoras les podés poner excusas, a tu marido le podés poner excusas, a tu jefe le podés poner excusas, pero a Dios no, cuando Dios te diga qué hiciste con la capacidad que puse en vos, cómo la hiciste crecer, como hiciste crecer tu vida económica, como hiciste crecer tu vida emocional, como hiciste crecer tu vida intelectual, como hiciste crecer tu vida física. Dios nos va a pedir cuentas de todo lo que nos ha dado, porque él no nos puso en esta tierra para ser un adornito, él nos puso en esta tierra para producir y producir mucho fruto. ¿Cuántas quieren eso?
Y una persona tiene que ver todas las oportunidades. Yo decía en México, cuando el apóstol Pablo estaba preso, lo llevan delante del rey Agripa, y cuando está delante del rey, él empieza a darle testimonio de su fe y el rey le dice por poco me persuades. En una situación donde él estaba en la cárcel, qué iba a decir, mirá si voy a dar testimonio de esto, él estaba mal y se pone a dar testimonio de como conoció a Jesús, de su conversión, porque Pablo aprovechaba toda oportunidad para hacer crecer lo que Dios le había dado, por eso queridas mujeres, tenemos que saber que éste es el tiempo de la oportunidad para las mujeres, vos viste una vicegobernadora, te conté de México, una mujer que quiere ser intendente, es el tiempo de oportunidad para las mujeres, y nos subimos al tren o nos quedamos afuera, pero las Mufuvas estamos arriba del tren, gloria Dios.
A veces las oportunidades están escondidas en aquello que nos duele, en aquello que nos da bronca, ¿Qué es lo que te da bronca? ¿Qué es lo que te duele? hay una oportunidad, ¿Qué es lo que te afecta, lo que te hace mal? eso que te hace mal, tal vez sea la oportunidad que Dios te está dando para que sueltes el potencial, en vez de decir, mirá lo que pasa en el mundo, en la Argentina, mirá que desastre tenemos que decir:
¿No será que Dios me mandó a mí para cambiar algo?
¿No será que Dios me envió a mí para hacer algo?
¿No será que estoy escondiendo mi talento y estoy en este mundo como una cara bonita, como un adorno muy bonito sin hacer nada?
¿Hay algo que te está molestando en este mundo? ¿Te molestan los chicos desnutridos? ¿Te molestan los hombres que golpean a las mujeres?
¿Te molestan las mujeres que se quedan pasivas frente a sus situaciones?
¿Te molesta que la medicina ande mal? ¿Qué te molesta?
Porque tal vez ahí adentro esté escondida la oportunidad y Dios te está diciendo: te lo estoy mostrando para que una vez por todas, hagas producir aquello que te he dado. Dios nos da la capacidad y la oportunidad, por eso, como mujeres, tenemos que entrenarnos para ver la oportunidad. Me encanta cuando viene una mujer y dice, sabe, el otro día estaba por la calle y vi a tal famosa, y le di uno de sus libros, porque yo siempre lo tengo guardado en la cartera, esa mujer ve la oportunidad; o tuve una reunión y me encontré con tal, y le dije, qué te parece que los pastores vengan a dar una charla, esa gente es gente entrenada para ver oportunidad. El que juega al fútbol, el goleador, tal vez no es un hombre que corra demasiado la cancha, pero es un hombre entrenado para ver cuál es el momento, para ver el gol, y nosotras queridas mujeres, estamos entrenadas para ver el momento correcto, de hacer el gol espiritual, más grande que hayamos hecho, gloria a Dios.
Dios te manda a producir. ¿Qué área de tu vida está estancada?
Tenés que producir. Te escondiste en esa área de tu vida, sos un adornito, decís, no, que mi marido venga y vea, no, que él decida, no, lo que digan los chicos y no lo que me diga el jefe, estás produciendo o estás estancada, porque Dios te va a venir a pedir cuentas, te va a decir, ¿qué hiciste con lo que te di? quiero alegrarme con vos, porque después dice, entra en el gozo de tu Señor, eso es que el Señor hace fiesta y le gusta tenernos de invitados, cuando producís el Señor te invita a su fiesta, ¿Cuántas quieren ser invitadas a su fiesta?
Hay personas que no producen porque dicen, yo no oí nada del Señor, a mi Dios no me habló, a mi Dios no me dijo nada, y fíjense qué interesante, que la parábola de los talentos dice, que cuando el Señor repartió los talentos, después se fue lejos, y a veces es verdad que sentimos que Dios se fue lejos. ¿Cuántas sintieron la ausencia de Dios? como que Dios no está, como que Dios no me escucha, como que Dios se cansó de mi, como que Dios hace mucho tiempo que no me habla, dice que el Señor se fue lejos y los dejó para que produzcan. No hay nada más lindo en la vida que encontrarse en esos momentos de silencio de Dios, porque Dios te deja para que produzcas, y confía en vos. A veces nosotras mismas no podemos confiar en nosotras, y Dios nos deja en silencio, hace silencio, porque confía en nosotras, y te dice, tenés toda la libertad para empezar a producir, pero hay mujeres que dicen, hasta que Dios no me confirme, yo no lo hago, hasta que Dios no me de una palabra profética, yo no me muevo.
Yo tenía una amiga que era pastora, que siempre me decía, a mi me da bronca, porque cuando viene un profeta le da palabra a todo el mundo, y a mi siempre me da la misma, cada vez que viene me repite la misma palabra, pasan dos años me vuelve a repetir la misma palabra, y le digo, ¿sabés porque te pasa eso? porque todavía no aceptaste la primera, como no la aceptaste, como todavía no hiciste nada, con lo que te dio con la primera, Dios no te va a dar una nueva palabra, porque Dios es un negociador y si Dios te da algo, te lo da para que reproduzcas y si vos todavía no creíste la primera palabra, y no te moviste para el cumplimiento de esa palabra, Dios no va a venir a darte otra, cuando cumplas con esa primera, el Señor vendrá y te dará una nueva, porque el Señor sabe negociar y el Señor no negocia con gente que toma sus palabras y las tira al tacho de basura, el Señor negocia con nosotras, las mujeres que decimos, Señor me dijiste esto, voy para adelante, vuelva o no a escuchar la voz, yo ya tengo tu palabra y me mando. El que escuches o no la voz de Dios, no te justifica para no hacer nada, yo hasta que el Señor no me diga claramente que tengo que ser líder, no me muevo. Pero Dios, hace mucho tiempo que ya estaba preparándote para líder, el no volver escuchar la voz de Dios, no quiere decir que él no quiere que lo hagas, él ya te dio una palabra y está esperando qué produzcas con esa palabra. Cuando Dios ya te dijo algo, cuando te dijo eso no, aquello si, fíjate en esto cuando Dios te dice, te voy a prosperar, está viendo como hacés producir esa palabra. Por eso, si vos todavía seguís con los brazos cruzados, esperando confirmación tras confirmación, sonaste, porque el Señor no te va a volver a dar una palabra, hasta que no hagas producir la primera. Tengo que producir.
Aunque no te hable él va pedirte cuentas, hay momentos en donde Dios te da ideas donde Dios te da palabras pero hay momentos donde Dios se pasea silencio y ahí es donde debes actuar por fe. No escucho nada no veo circunstancias positivas alrededor de mi vida pero Dios me dio una palabra Dios me dio talentos, dio me dio capacidad y yo tengo que caminar de acuerdo a esos talentos que Dios me dio porque querida mujer tu fe debe buscar tu mente no tu mente tu fe si en tu mente hay actitudes negativas tu fe se verá aplastada pero si en tu mente hay actitudes de fe tu fe va a empujar toda tu vida hacia el logro de las metas si vos decís que crees a Dios y que podés con lo que él te dio vos podés lograr lo que él te dijo que tenias que lograr por eso es tu fe la que tiene que gritar más fuerte que tu mente. Cuando tu mente quiera gritar; no lo vas a lograr o cuando tu mente quiera gritar al final no servís para nada cuando tu mente te grite no tengo dinero cuando tu mente te grite yo no lo voy a lograr nunca no lo voy a hacer no tengo experiencia no tengo paciencia no tengo fuerzas la fe te va a gritar más fuerte y te va a decir para la que cree todo es posible.
¿Cuántas cosas están detenidas en tu vida? porque no sabes cómo seguir.
¿Cuantas decisiones detuviste en tu vida porque no sabes qué hacer?
Pero primero está el creer primero está la fe si vos lo crees si tenés fe lo vas a lograr porque Dios ya te soltó una palabra y a Dios le interesa que vos te muevas. Yo decía en México Dios no está esperando que hagas las cosas perfectas, las mujeres somos hiper-perfeccionistas, super-perfeccionistas y si no está correcto no lo hacemos y nos perdimos tantas cosas en la vida por ser tan hiper-perfeccionistas y Dios no quiere que seas perfecta Dios lo que quiere es que avances que te muevas que camines que lo hagas porque él ya te habilitó con las capacidades que te dio y si me equivoco, y si te equivocas dice el Señor que te va a tomar de la mano y por más torpe que seas te va a poner en el camino correcto y vas a lograr el sueño.
La palabra de Dios dice:" que el da esfuerzo al cansado".
¿Cuántas están cansadas?
¿Cuántas lucharon un montón?
¿Cuántas quisieron tirar la toalla?
¿Cuántas necesitan esfuerzo?
Una cosa es esfuerzo y otra cosa es fuerza, Dios no dice que te da fuerzas, Dios dice que te da esfuerzo. ¿Y qué significa que Dios da esfuerzo al que está cansado? te da más trabajo. ¿Cuántas quieren esfuerzo? porque Dios es así, dice, estás cansada mi vida, te doy más trabajo. Él da esfuerzo, que te esfuerces más, al que está cansado, porque cuando vos ejercitas más tus fuerzas, aún en el momento de debilidad, los músculos de la fe se ejercitan más, porque de la única manera que te pueden salir bien las cosas, es cuando las usas y las ejercitás, si vos tirás la toalla, decís, no me muevo más, yo no escucho la voz de Dios, no veo que pase nada, mi familia está cada vez peor, mis hijos son un desastre, me lastiman, y vos tirás la toalla, el Señor dice, te voy a dar esfuerzo, o sea, vas a tener más trabajo, porque cuanto más trabajes, más va trabajar tu fe, y cuanta más fe tengas, más vas a creer, y cuanto más creas, más vas a obtener en la vida.
¿Cuántas dicen quiero esfuerzo? él da esfuerzo a la que está cansada, más trabajo pero más Señor, más si vos no usás tu cabeza, tu cabeza se anula, se atrofia, si vos no usas tu cuerpo, y no lo ejercitás, tu cuerpo se atrofia.
¿Cuántas hace mucho que no corren por ejemplo cinco minutos?
¿Cuántas hace mucho que no ejercitan el cuerpo? hiciste gimnasia en la primaria en la secundaria y después nunca más.
¿Cuántas hace mucho que no hacen un deporte? un montón.
Tenemos que hacer una salida haciendo deportes, mujeres.
¿Vos como sentís el cuerpo ahora? que te pesa, que te duele, te duele la cabeza, el cuerpo, te duele la mano, te duele el hombro, te duele el pie, porque se atrofió tu cuerpo por no usarlo.
¿Cuántas hace mucho que no experimentan tener placer al hacer sexo? porque cuanto menos sexo tenés, menos lo usas, más se te atrofia, tenés que activarlo. A las casadas les hablo, a la que trajo el amigo no, hasta que no hay libreta nada.
¿Cuál es el ejercicio que le dan a las mujeres que no tienen deseo sexual? tener sexo todos los días, y decís, como me das ese ejercicio si es justamente lo que no tengo ganas, justamente, porque cuanto más practiques, más te van a venir las ganas, la única manera de que te vengan las ganas es practicando. Tenés que practicar todos los días, pero no quiero, pero todo el día le das igual, pero no tengo ganas, le das igual.
Por qué uno pierde la memoria, uno no pierde la memoria porque envejece, porque hay personas mayores que tienen una memoria impresionante, uno pierde la memoria porque no usa la cabeza, simplemente por eso, si usás la cabeza, aunque tengas cien años, vas a tener memoria, el músculo que no usas se atrofia, si vos la fe no la usas, se te atrofia, por eso hay mujeres que tienen la fe atrofiada, que no pueden creer en nada, a mi no me va a pasar a la que va a dar testimonio le pasa, yo no sé como hace, porque activa su fe, porque aunque sean pavadas, hace cosas para que se active la fe. A veces tenés que hacer pavadas para que se te active la fe, cosas simples y sencillas, pero tenés que activar tu fe, creer en cosas pequeñas, porque eso activa tu fe, y todo el día creer en cosas pequeñas. Por ejemplo, que va a venir el colectivo ahora, sí, para eso uso mi fe, tenés que activar tu fe, tenés que usarla, porque sino tu fe está atrofiada, y hay gente que lo que hace es esconder su fe, por eso este es el tiempo de levantarte con fe, y decir, yo no sé, yo lo único que creo es a la Palabra de Dios, que él me dio talentos, capacidades, dones, me soltó en la vida y me dijo: tenés libertad para hacer crecer todo lo que te he dado.
Esfuérzate y sé valiente. No le dijo, y bueno Josué, cuando estés cansadito tranquilo, descansá. No le dijo eso, le dijo esfuérzate y sé valiente, esfuérzate. Están mal tus hijos, esfuérzate, ¿pero qué?, ¿le tengo que planchar más?, ¿lavar más? ¡No! esfuérzate en la fe de creer, que lo que hoy no ves, lo vas a ver, esfuérzate en la fe. Te tenés que hablar a vos mismo, tenés que hablarle a tu espíritu: alma mía, alaba al Señor. Era una orden que David le daba al alma. Hay órdenes que le tenemos que dar a nuestra alma, hay órdenes que le tenemos que dar a nuestro cuerpo, y hay órdenes que le tenemos que dar a nuestro espíritu, ahora voy a soltar fe y voy por lo que creo, gloria a Dios.
Yo decía en México, que el problema es que a veces las mujeres, nos fijamos tanto en lo que no tenemos, no decís, porque pastora si se convierte mi hijo yo le bailo el can-can, lo que quiera, si mi marido deja el alcohol, yo le prometo que voy a tener sexo toda la noche y va a oír hablar de mi, pastora, voy a salir en los diarios, pero ahora no.
Yo decía, eso es una cárcel que las mujeres nos ponemos, el creer que vamos a ser felices, después y nos encerramos en una cárcel, porque nos estamos mintiendo, si vos no podés disfrutar del hoy no vas a poder disfrutar mañana, porque hay muchas cosas que vos dijiste hace unos años. “el día que...” el día que lo tenga seré feliz, y hoy lo tenés, pero sin embargo no sos feliz, es una gran mentira, es la manera que tenemos las mujeres de engañarnos, posponer la felicidad, en lugar de ser felices con lo que hoy tenemos, en lugar de ser feliz que hoy viniste a este lugar, que Dios te trajo a esta tierra de bendición, que Dios te puso en el ministerio Presencia de Dios, que Dios se sentó al lado de una mujer que ama a Dios, que podés levantar las manos y adorar al Señor en libertad, eso tenés que agradecerlo, tenés que disfrutarlo, tenés que experimentarlo, y si, pero pastora, si yo tuviera un poco más de plata, un poquito, ¡no! no lo vas a disfrutar, no te engañes, porque si no podés disfrutar hoy lo que tenés, tampoco lo vas a disfrutar mañana, lo vas a tener y vas a querer otra cosa, porque te encerraste en una cárcel de sufrimiento, y porque creés que tenés que sufrir, por eso es un engaño que te hacés cuando decís, “el día que...” te estás engañando, porque vos misma te encerraste en la cárcel de sufrimiento.
Decís, yo haría más, vendría más seguido, yo podría hacer esto, pero no lo hago porque... ¡mentira! si no lo haces ahora, no lo vas a hacer nunca. Mujeres que me dicen, yo pastora, voy a servir al Señor todo el día. ¡No! si no lo hacés ahora no lo vas a hacer nunca. Yo aprendí de golpearme, si no lo hacés ahora no lo vas a hacer por más que me vengan con promesas, el problema es que te estás mintiendo a vos misma, si hoy no podés disfrutar, si hoy no podés hacer, si hoy no podés hacer producir lo que Dios te ha dado, no te engañes, no es lo que te falta, es lo que no soltaste. El problema no es lo que no tenés, sino lo que no soltás de adentro tuyo, porque el Señor te ha dado talentos, el Señor te ha capacitado, el Señor te dio todo para lograr, conquistar, producir y ser feliz, lo tenés todo adentro, no es lo que todavía no vino, es lo que no soltaste de adentro, y cuando te atrevas a soltar de adentro todo lo que hagas te va a salir bien.
Dice el libro de Josué que lo que determinaba la cantidad de bendición que iba a tener Josué, era lo que pisara la planta de sus pies. Eso será tuyo.
¿Qué determinaba la bendición de Josué? lo que pisara la planta de sus pies, ¿que tenía que hacer Josué para ser bendecido? pisar con la planta de sus pies, y Dios nos dice la misma palabra en esta tarde, lo que pises será tuyo. Pero pastora, me tengo que cortar las uñas, lo tengo que pisar descalza, me tengo que bañar, no importa como, pisá, pero hay mujeres que son asi y dicen ¿como lo hago?, ¿y no sé?, ¿no escuché la voz de Dios? y Dios no me dijo, y Dios no me lo confirmó, a no, pero no tengo la experiencia, pero no estoy preparada, no eso no es para mi, no tengo capacidad, y Dios te dice: pisá, Dios te dice pisa nena, pisá.
Movete chiquita movete. Dios está esperando que te muevas porque no sos solo una cara bonita, no sos un adorno en este mundo, Dios no te puso para adornar, Dios no te puso para ser un objeto de decoración, Dios no te puso para estar por la vida caminando, Dios te puso para producir, así que pisá, movete chiquita movete.
Caminá, movete, cuando vino el siervo que enterró el talento le dijo, lo enterré porque tenía miedo, ¿cuántas excusas estás poniendo para no hacer lo que tenés que hacer? ¿Cuántas excusas das todos los días para quedarte plantada en el mismo lugar y no moverte?
Si no producís, vos estás en pecado. Me acuerdo esta parábola, le llamaban pecado a tantas tonterías, pero la Biblia dice, si no producís estás en pecado, porque estás atrofiando tu propia vida, lo que Dios te puso dentro, estás desperdiciando la belleza que Dios puso dentro tuyo.
Porque dice que a ese siervo que enterró, que guardó, que lo escondió, por miedo, porque su excusa era el miedo, le dijo, sáquenle lo que tenía, dénselo al que tiene y dice que lo echen a las tinieblas y al crujir de dientes. Te podés ir al infierno por no producir, por nacer y morirte igual como naciste, por pasar desapercibido en la vida, porque no quisiste crecer, hace veinte años seguís luchando con los mismos problemas matrimoniales y estás estancada en lo mismo, hace quince que espiritualmente estás igual, no crecés, no vas para atrás ni para adelante, estás en el mismo lugar hace cuarenta y ocho años, tenés los mismos problemas emocionales, siempre luchás con los mismos conflictos mentales, hace veintisiete años que tenés depresión y no saliste, estás estancada, porque enterraste tus talentos, porque dijiste no tengo nada más, a mi nadie me ayuda, y no saliste a pisar, porque tu bendición está determinada por lo que pises, movete dice el Señor, quiero que te muevas, ¿y si me sale mal? no te preocupes, yo estoy contigo todos los días, no te preocupes, pero movete.
El Señor arregla, es especialista en arreglar lo que hacemos, pero movete, hacé algo, dirigite a un lugar, levantate y decí, yo quiero, yo soy, yo quiero hacer, yo quiero moverme, yo quiero, hay un momento que le tenés que poner un límite al sufrimiento y al dolor, pero lo tenés que decidir vos, dejá de poner excusas, ¿hasta donde vas a llegar?, hasta donde te lo permitas. ¿Por qué ella si y yo no? porque ella se lo permitió y vos no, porque ella no le puso limites a Dios, y vos sí.
Yo no creo que Dios lo haga conmigo, esa palabra es para otra persona, a mi no me va a pasar, le pusiste límites a Dios y aquella como activó tanto su fe no la tiene atrofiada como vos. Activá tu fe, aún en las cosas más sencillas ¿existe una razón por la cual tenés que detenerte en la vida? o solamente tenés excusas, porque tuve miedo, lo guardé porque tuve miedo, no fui porque tuve miedo, no le hablé a esa persona, ¿qué le iba a decir? porque tuve miedo, no fui a pedirle el aumento de sueldo porque tuve miedo, no fui a pedirle el crédito porque tuve miedo, nunca puse ese negocio que quería, porque tuve miedo, nunca fui a estudiar a ver que me decían, porque tuve miedo, nunca hice ese viaje porque tuve miedo, nunca experimenté esta emoción porque tuve miedo, no dije yo quiero, porque tuve miedo.
Querida mujer, es tiempo de caminar, es tiempo de activarse, es tiempo de hacer y si te equivocas Dios te vuelve a poner en el camino correcto, pero Dios quiere ver gente que se mueva, que haga crecer. Le dijo al siervo inútil, aunque sea lo hubieses metido en el banco, aunque sea, aunque te hubiesen dado la peor ganancia, por lo menos algo hubieses ganado, aunque te hubieses equivocado en ponerlo en el peor banco, pero te hubieses movido. A mi no me importaba cuanto ganaba, me importaba que ganaras. Por eso yo felicito a todas las mujeres que han invitado a alguien, porque son ganadoras, porque se han movido, ahora vamos por el otro paso, hacer que vuelvan a venir a este lugar y las que no invitaron muévanse y traigan a alguien, van a experimentar como nunca han experimentado, porque lo que pises será tuyo.
¿Cuál es el área detenida de tu vida? quiero que pienses, hace cuanto estás luchando con un área pero está detenida, tuviste miedo y no pudiste soltar tu capacidad para vencer esa situación. Podés decir, pero a mi no me corresponde, yo no puedo, excusas. Este hombre, el siervo inútil como lo llama la Biblia, qué feo que te digan inútil, dice que esperaba que el Señor viniera y le dijera: Pobrecito, estuviste muy bien, no te preocupes, te voy a dar otro talento a ver qué es lo que hacés. ¡No!, le dijo siervo malo y negligente, si te doy algo es para que produzca, no para que me pongan excusas. Dios sabe hacer negocios y Dios sabe lo que ha invertido en cada una de nosotras. Hay un momento en que Dios va a dar una orden sobre tu vida de prosperidad. Hay un momento que él va a ver que te moviste y te va a decir cómo le dijo a los siervos buenos: buen siervo y fiel sobre lo poco que te di fuiste fiel, ahora entra en la fiesta conmigo. Dios quiere festejar con tu vida, así que movete.
¿Cuántas quieren recibir la orden de ser prosperadas? Está viniendo, yo lo he escuchado, hoy se está viniendo para las que se atreven a moverse, para las que se atreven a poner fin al sufrimiento y al dolor, que no están esperando que alguien le ponga el límite, ella lo pone y dice, a partir de ahora voy a empezar a producir lo que detuve por tanto tiempo, mi casa va a cambiar, mi familia va a cambiar, mi mente va a cambiar, mis emociones se van a dirigir hacia la felicidad, mi vida económica va a cambiar a partir de hoy, toda mi vida va a ser prosperada, porque Dios ha puesto el material dentro mío para lograr mis sueños. Dios ha dado la orden para que las mujeres de Presencia seamos prosperadas. Santo.
Yo sé que ustedes quieren más de Dios, pero tenemos que salirnos de la versión romántica de que Dios va a venir un día y nos va a soltar todo, tenés que moverte chiquita, moverte, tenés que ir en busca de lo que querés, tenés que salir a buscar lo que querés, tenés que activarte, porque todo lo que pise la planta de tus pies va a ser tuyo, promesa de Dios y Dios no miente cuando promete, por eso tenés que ir a buscar, yo no te digo que vayas a buscar para otros, primero tenés que buscar para vos, para que tengas, luego para repartir.
Que no llegue el Señor y nos pregunte qué hicimos con nuestra vida, y fui un adornito, yo siempre detrás, yo siempre en el asiento de al lado del conductor en la vida, nunca conduciendo. No naciste para depender de nadie, naciste solo para depender de Dios, y él ya te ha provisto con todo. Por eso queridas mujeres, vamos a pisar, porque todo lo que pise la planta de nuestros pies, será nuestro en el nombre de Jesús, gloria a Dios.
Por Alejandra Stamateas
Si este Mensaje de Exito te ayudó, enviame tus comentarios a iglesia@presenciadedios.com |